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Metrópoli
Postal alpina en el Zócalo
A pesar de ser la más grande del mundo, la pista de hielo del Zócalo capitalino resultó insuficiente. Foto: José Luis Rubio / El Sol de México
El Sol de México
1 de diciembre de 2008
Fernando López
Ciudad de México.- La alegría de la Navidad llegó, con 24 días de adelanto, para los capitalinos que acudieron desde las siete de la mañana de ayer domingo para disfrutar, en plena ciudad, de la pista de patinaje de tres mil metros cuadrados, la más grande del mundo, la cual resultó pequeña para la enorme demanda de miles de personas que deseaban patinar. Así con nieve, hielo, y un gigantesco árbol de Navidad, la plancha del Zócalo de la Ciudad de México quedó convertida en una postal navideña, donde ansiosos patinadores aguardaron pacientes su turno para practicar este deporte poco usual en nuestro país; otros más, se "echaron" por el tobogán de nieve de 39 metros y gozaron de poder ver nevar, una zona de nieve natural de 400 metros cuadrados. Desde todas las colonias de la ciudad y por las arterias que llegan al Zócalo, hicieron su arribo, presuntos patinadores en su mayoría jóvenes y niños y niñas acompañados de sus papás. Mientras que en las tribunas no son pocos los visitantes consuetudinarios al Centro Histórico que se sientan a disfrutar el gélido paisaje y los desplazamiento y caídas de quienes están en la pista. Ayudados, todo el tiempo de eficaces y atentos jóvenes monitores, chicos y grandes, solos o en familia disfrutan al aire libre, por primera o enésima vez, el gusto de patinar por segundo año consecutivo en la enorme pista de hielo. Raúl Mandujano, un joven de 17 años de edad, que se acomoda continuamente su bufanda, nos confiesa que asiste de vez en cuando a patinar en pistas privadas de la ciudad, consideró que es un deporte bonito y muy familiar. Cada uno patina a su manera, desde el que "camina" con el paso inseguro de la primera vez o, quien es de patinar ágil y seguro que sabe ya o intenta hacer figuras artísticas para el público o la familia que lo ve; sin embargo, todos con gran alegría gozaron de patinar o el solo ver la pista de hielo que, como heraldo anuncia la llegada de la de la navidad. Es el segundo año que viene y es bonito tener acceso a esta pista de hielo, ya que este es un deporte que se practica poco por que no hay tantas pistas en la ciudad, expresó Manuel Quintana, un patinador poco avezado, pero que atiende las indicaciones de los monitores. |
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