Opinión
Por Correo Electrónico
Habemus secretarium

Organización Editorial Mexicana
1 de diciembre de 2008

Luis Felipe Bravo Mena dejó su descanso espiritual -por retiro o por encargo diplomático- para integrarse al grupo cercano de Felipe Calderón como su brazo derecho, es decir, como su secretario particular.

El nombramiento provocó desconcierto y reacciones encontradas entre los panistas más cercanos a Los Pinos, pues Calderón y Bravo representan polos opuestos y en ocasiones antagónicos en la vida interna del PAN.

Bravo Mena llega a la posición de más cercanía a la presidencia, con derecho de picaporte y control de la agenda. Será una grieta en el grupo compacto de "amigos de Calderón".

Tanto Felipe Calderón como Felipe Bravo, se conocen muy bien. Ambos fueron presidentes nacionales del PAN, el michoacano de 1996 a 1999 y el guanajuatense-mexiquense dos periodos de 1999 a 2005.

El exrepresentante de México ante el Vaticano, ahora como secretario particular, desde ese cargo podría influir para recomponer la ruta del panismo, ante el desplome de la preferencia electoral azul.

Pero tiene el pesado lastre de ser uno de los miembros más relevantes de "El Yunque", fue integrante del Movimiento Universitario de Renovadora Orientación, mejor conocido por sus siglas MURO, su participación en esta organización fue a invitación del yunquista Guillermo Velasco Arzac, quien fue su jefe durante muchos años en la Coparmex.

Su conducta es de acendrada religiosidad, debido a su formación académica netamente Lasallista, la mayoría de los egresados de la Universidad La Salle del Bajío, proceden de ambientes cristeros, anarquistas y yunquistas.

Es egresado de la Universidad de Guanajuato, tiene la especialidad en Filosofía Política en la Universidad Panamericana (1983) institución ligada al Opus Dei.

Antes de adherirse al Partido Acción Nacional, Luis Felipe Bravo Mena ya era miembro de "El Yunque". Se dice que rechazó las propuestas de incorporarse de tiempo completo al panismo formuladas primero por Luis H. Álvarez y luego por Carlos Castillo Peraza. En esa época trabajaba para la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

Sin embargo, aceptó la invitación de Manuel J. Clouthier, con quien colaboró en su equipo de campaña presidencial, por medio de la organización Desarrollo Humano Integral AC (DHIAC) y de la Asociación Nacional Cívica Femenina, A.C. (Ancifem) de corte ultraderechista. Ambas instituciones fueron impulsadas por la Coparmex.

El exdiplomático, es miembro activo del PAN desde 1969, nacido en Guanajuato, adoptó la ciudadanía mexiquense, para competir y ser derrotado por la alcaldía de Naucalpan, posteriormente fue candidato al Gobierno del estado de México; perdió ante el priísta Emilio Chuayffet Chemor.

Existe la percepción, de que algunos de los más connotados representantes de esa organización, también conocida como "los soldados de Dios", fueron los responsables de filtrar ciertos documentos que revelaron la existencia de contratos firmados por Juan Camilo Mouriño -primero como presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados y luego como subsecretario en la Secretaría de Energía- que lo encasillaron como presunto responsable de tráfico de influencias y de beneficiario de contratos con Pemex.

El Presidente no pudo ignorar que en más de una ocasión, su amigo y colaborador Juan Camilo Mouriño, se quejó que el grupo radical del PAN, es decir, El Yunque, promovía una "campaña de desprestigio" en su contra.

En cuanto a la presencia de Luis Felipe Bravo Mena en el primer círculo presidencial, abundan las especulaciones sobre reconciliaciones, presiones, enroques y reposicionamientos y parece la claudicación del calderonismo y la emergencia de una nueva correlación de fuerzas, donde el presidente Calderón, estaría en un papel secundario. Es decir que la lucha podría darse entre el grupo de Diego Fernández y el clan Fox, pero quizá el beneficiario sería El Yunque.

Felipe Calderón, ante la necesidad de fortalecer su mandato y a su partido, empezó a reclutar a panistas -aunque sean de El Yunque- tanto en el terreno de las negociaciones y compromisos con las diferentes fuerzas políticas del país como en el terreno electoral, aunque eso signifique minar a su círculo de amigos.

Con los nombramientos de Fernando Gómez Mont a la secretaría de Gobernación y de Luis Felipe Bravo Mena, se refuerza la idea de que si algunos de sus colaboradores, sean del grupo de amigos, de mayor confianza o de más experiencia, se van del gobierno panista, será únicamente por decisión suya.

¿Con la llegada de Luis Felipe Bravo Mena, prosigue la invasión del Yunque en el Gobierno Federal? ¿Por qué se fue con tanta anticipación César Nava, si las campañas deberán empezar en mayo?

¿Se seguirán ahondando las diferencias en el grupo compacto presidencial? ¿Luis Felipe Bravo Mena es garantía de lealtad? ¿También el nuevo secretario particular presidencial, es del grupo del jefe Diego? ¿Bravo Mena seguirá pasando, como acostumbra, dos veces al año su retiro espiritual?
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