/ jueves 24 de noviembre de 2016

Una propuesta para la CdMx*

“Sabemos lo que somos pero no lo que podemos llegar a ser”. William Shakespeare

  • Pedro Peñaloza

1. Actualmente, la estructura y las políticas públicas para combatir el delito, únicamente ponen énfasis en la parte punitiva, dejando en la marginalidad la atención a la génesis del delito y las violencias. Es decir, los órganos del Estado tienen como prioridad actuar una vez que se cometió el ilícito. A dichas acciones se les destina un volumen significativo de recursos humanos y económicos.

2.- Para enfrentar el creciente fenómeno delictivo, el Estado mexicano ha llevado a cabo las reformas legislativas necesarias, con el fin de brindar a las autoridades policiales, ministeriales y judiciales, los instrumentos jurídicos pertinentes para combatir a la delincuencia en las mejores condiciones.

3. El Estado mexicano ha venido participando en los Congresos de Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, promovidos por la Organización de las Naciones Unidas. Y que en sus deliberaciones ha emergido una nueva concepción paradigmática, esto es, la Prevención Social del Delito.

En Naciones Unidas, se entiende por prevención del delito toda medida para atacar los factores causales del delito, incluidas las oportunidades para la comisión de éstos, diferente a la política en materia penal.

4. Para hacer efectivo el nuevo paradigma preventivo, diversos países del orbe han creado instancias para cumplir este propósito. En Suecia, el Consejo para la Prevención del Delito, en Canadá, la Red de Seguridad Social del Programa Nacional de Violencia Intrafamiliar, en Francia, el Consejo Nacional de Prevención de la Delincuencia, en Estados Unidos de América, el Consejo Nacional para la Prevención del Crimen, en el Reino Unido, la Junta Nacional de Prevención del Delito, en los Países Bajos, el Comité Interministerial para la Prevención Social de la Delincuencia, en Bélgica, la Secretaría Permanente de Prevención de la Delincuencia y en Australia, el National Commmitte on Violence, en donde se concentran los esfuerzos nacionales en la prevención social del delito, lo que les ha permitido llevar a cabo una política de Estado integral para hacer frente al fenómeno criminal.

5. En México es evidente y urgente romper con las miradas meramente reactivas y atender las violencias y la criminalidad desde una meseta caleidoscópica y transdisciplinaria, para evitar la interacción de los factores de riesgo y articulando los factores de protección, funciones que no encuadran dentro del sistema de justicia penal.

6. Una moderna y disruptora Política Criminológica, hace necesario que la naciente Ciudad de México cuente con una instancia poliédrica que agrupe y cohesione los programas de carácter social, que facilite la puesta en práctica de directrices transversales y multiinstitucionales y que desde ahí, se edifiquen contenedores sociales que impulsen la cohesión social y el sentido de pertenencia comunitario, binomio indisoluble para desactivar las políticas punitivas y reactivas.

7. Ante esta visión parcial e inacabada para enfrentar a la delincuencia y con el objeto de darle el lugar indispensable a la prevención social del delito, proponemos la siguiente iniciativa para crear el Sistema de Prevención Social del Delito de la Ciudad de México.

Epílogo. Si en realidad se quieren desestructurar los paradigmas punitivos que han dominado a las instituciones del Estado mexicano, se tienen que dar los pasos necesarios para la puesta en marcha de una visión diametralmente opuesta a quienes profesan el catecismo del castigo y el garrote. Veremos hasta dónde quieren llegar los partidos en la CdMx.

* Resumen de la propuesta presentada ayer en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.

pedropenaloza@yahoo.com/Twitter: @pedro_penaloz

“Sabemos lo que somos pero no lo que podemos llegar a ser”. William Shakespeare

  • Pedro Peñaloza

1. Actualmente, la estructura y las políticas públicas para combatir el delito, únicamente ponen énfasis en la parte punitiva, dejando en la marginalidad la atención a la génesis del delito y las violencias. Es decir, los órganos del Estado tienen como prioridad actuar una vez que se cometió el ilícito. A dichas acciones se les destina un volumen significativo de recursos humanos y económicos.

2.- Para enfrentar el creciente fenómeno delictivo, el Estado mexicano ha llevado a cabo las reformas legislativas necesarias, con el fin de brindar a las autoridades policiales, ministeriales y judiciales, los instrumentos jurídicos pertinentes para combatir a la delincuencia en las mejores condiciones.

3. El Estado mexicano ha venido participando en los Congresos de Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, promovidos por la Organización de las Naciones Unidas. Y que en sus deliberaciones ha emergido una nueva concepción paradigmática, esto es, la Prevención Social del Delito.

En Naciones Unidas, se entiende por prevención del delito toda medida para atacar los factores causales del delito, incluidas las oportunidades para la comisión de éstos, diferente a la política en materia penal.

4. Para hacer efectivo el nuevo paradigma preventivo, diversos países del orbe han creado instancias para cumplir este propósito. En Suecia, el Consejo para la Prevención del Delito, en Canadá, la Red de Seguridad Social del Programa Nacional de Violencia Intrafamiliar, en Francia, el Consejo Nacional de Prevención de la Delincuencia, en Estados Unidos de América, el Consejo Nacional para la Prevención del Crimen, en el Reino Unido, la Junta Nacional de Prevención del Delito, en los Países Bajos, el Comité Interministerial para la Prevención Social de la Delincuencia, en Bélgica, la Secretaría Permanente de Prevención de la Delincuencia y en Australia, el National Commmitte on Violence, en donde se concentran los esfuerzos nacionales en la prevención social del delito, lo que les ha permitido llevar a cabo una política de Estado integral para hacer frente al fenómeno criminal.

5. En México es evidente y urgente romper con las miradas meramente reactivas y atender las violencias y la criminalidad desde una meseta caleidoscópica y transdisciplinaria, para evitar la interacción de los factores de riesgo y articulando los factores de protección, funciones que no encuadran dentro del sistema de justicia penal.

6. Una moderna y disruptora Política Criminológica, hace necesario que la naciente Ciudad de México cuente con una instancia poliédrica que agrupe y cohesione los programas de carácter social, que facilite la puesta en práctica de directrices transversales y multiinstitucionales y que desde ahí, se edifiquen contenedores sociales que impulsen la cohesión social y el sentido de pertenencia comunitario, binomio indisoluble para desactivar las políticas punitivas y reactivas.

7. Ante esta visión parcial e inacabada para enfrentar a la delincuencia y con el objeto de darle el lugar indispensable a la prevención social del delito, proponemos la siguiente iniciativa para crear el Sistema de Prevención Social del Delito de la Ciudad de México.

Epílogo. Si en realidad se quieren desestructurar los paradigmas punitivos que han dominado a las instituciones del Estado mexicano, se tienen que dar los pasos necesarios para la puesta en marcha de una visión diametralmente opuesta a quienes profesan el catecismo del castigo y el garrote. Veremos hasta dónde quieren llegar los partidos en la CdMx.

* Resumen de la propuesta presentada ayer en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.

pedropenaloza@yahoo.com/Twitter: @pedro_penaloz

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