/ viernes 31 de julio de 2020

Antena | Redes sociales y campañas políticas

En 34 días iniciará el proceso electoral 2020-2021 en México, para ser preciso el 4 de septiembre el Instituto Nacional Electoral dará el arranque de los comicios. Dentro de las distintas variables que se presentan ante el entorno sanitario y el tradicional político, no hay que perder de vista a las redes sociales. Ya lo estamos viendo en Estados Unidos.


Hoy en día, las redes sociales, aplicaciones y las plataformas de servicios por Internet cada vez están teniendo mayor auge en la vida de las personas, uno de esos campos es precisamente la información del quehacer público en el ámbito gubernamental y como medio de acercamiento con los electores durante las contiendas políticas, lo que algunos han llamado “tecnopolítica”.


Hay que ser realistas, no sólo es económico sino también político el peso que tienen las grandes corporaciones tecnológicas, por ello es importante preguntarse ¿Qué papel jugaran las redes sociales y las grandes plataformas tecnológicas en el proceso electoral mexicano que inicia en septiembre próximo? Si inciden de sobremanera -y es en perjuicio del actual régimen-, es posible que haya una sobre reacción; no hay que olvidar que el Ejecutivo Federal ha intentado llevar a los representantes de Twitter en México a la “Mañanera”.


Un buen termómetro para medir lo anterior, es preguntarse ¿Por quién van a votar las grandes empresas tecnológicas por la reelección de Trump o por un cambio hacía el Partido Demócrata? Justo el miércoles pasado comparecieron los líderes de las grandes tecnológicas (Apple, Google, Facebook, Amazon) ante el Congreso Americano con motivo de señalamientos sobre su excesivo poder económico e informativo, previo al inicio de la comparecencia el Presidente Trump expreso que si el Congreso no hace justicia, lo hará él mismo con órdenes ejecutivas.


Sería inocente pensar que detrás de los amagos no hay un interés electoral, justo esta semana el Departamento de Comercio de EEUA pidió al órgano regulador de telecomunicaciones que se interpretase la ley de comunicaciones de ese país para dilucidar si es lícito que las redes sociales alteren o modifiquen el discurso de los usuarios y cuáles son las responsabilidades, todo ello en el contexto de que el Presidente Candidato se ha quejado de que Twitter y Facebook lo han censurado, ¿podría pasar algo similar en México?


Aunque parezca insólito el mandatario estadounidense ya comienza hablar de un posible fraude electoral, cuestiona a medios y redes sociales, ahora culpa a la pandemia; lo que nos lleva a recordar un pasado no muy lejano en México; ya veremos, aquí, que reacción existe el próximo año, por parte del Ejecutivo y el partido gobernante, cuando comiencen a ver que 2020, les ha acrecentado el costo como gobierno en salud, economía y seguridad.


La lucha por el poder no es juego de niños, y la oposición usará todo lo que esté a su alcance para cuestionar la labor gubernamental y viceversa, el gobierno y su partido harán lo propio, no están mancos. Y en esa guerra las redes sociales serán una vía y los medios tradicionales seguirán fortaleciéndose en credibilidad.

En 34 días iniciará el proceso electoral 2020-2021 en México, para ser preciso el 4 de septiembre el Instituto Nacional Electoral dará el arranque de los comicios. Dentro de las distintas variables que se presentan ante el entorno sanitario y el tradicional político, no hay que perder de vista a las redes sociales. Ya lo estamos viendo en Estados Unidos.


Hoy en día, las redes sociales, aplicaciones y las plataformas de servicios por Internet cada vez están teniendo mayor auge en la vida de las personas, uno de esos campos es precisamente la información del quehacer público en el ámbito gubernamental y como medio de acercamiento con los electores durante las contiendas políticas, lo que algunos han llamado “tecnopolítica”.


Hay que ser realistas, no sólo es económico sino también político el peso que tienen las grandes corporaciones tecnológicas, por ello es importante preguntarse ¿Qué papel jugaran las redes sociales y las grandes plataformas tecnológicas en el proceso electoral mexicano que inicia en septiembre próximo? Si inciden de sobremanera -y es en perjuicio del actual régimen-, es posible que haya una sobre reacción; no hay que olvidar que el Ejecutivo Federal ha intentado llevar a los representantes de Twitter en México a la “Mañanera”.


Un buen termómetro para medir lo anterior, es preguntarse ¿Por quién van a votar las grandes empresas tecnológicas por la reelección de Trump o por un cambio hacía el Partido Demócrata? Justo el miércoles pasado comparecieron los líderes de las grandes tecnológicas (Apple, Google, Facebook, Amazon) ante el Congreso Americano con motivo de señalamientos sobre su excesivo poder económico e informativo, previo al inicio de la comparecencia el Presidente Trump expreso que si el Congreso no hace justicia, lo hará él mismo con órdenes ejecutivas.


Sería inocente pensar que detrás de los amagos no hay un interés electoral, justo esta semana el Departamento de Comercio de EEUA pidió al órgano regulador de telecomunicaciones que se interpretase la ley de comunicaciones de ese país para dilucidar si es lícito que las redes sociales alteren o modifiquen el discurso de los usuarios y cuáles son las responsabilidades, todo ello en el contexto de que el Presidente Candidato se ha quejado de que Twitter y Facebook lo han censurado, ¿podría pasar algo similar en México?


Aunque parezca insólito el mandatario estadounidense ya comienza hablar de un posible fraude electoral, cuestiona a medios y redes sociales, ahora culpa a la pandemia; lo que nos lleva a recordar un pasado no muy lejano en México; ya veremos, aquí, que reacción existe el próximo año, por parte del Ejecutivo y el partido gobernante, cuando comiencen a ver que 2020, les ha acrecentado el costo como gobierno en salud, economía y seguridad.


La lucha por el poder no es juego de niños, y la oposición usará todo lo que esté a su alcance para cuestionar la labor gubernamental y viceversa, el gobierno y su partido harán lo propio, no están mancos. Y en esa guerra las redes sociales serán una vía y los medios tradicionales seguirán fortaleciéndose en credibilidad.