/ lunes 15 de enero de 2024

Arte y Academia | Nuestros legados musicales, deben ser orgullosamente difundidos: soprano Zulamir López Ríos y pianista Józef Olechowski

La admirable y conjunta apertura de conductas artísticas demostradas hace unos días, por la soprano Zulamir Lopez Ríos y el pianista Józef Olechowski, nos dejó a todos tan convencidos, como satisfechos. Porque, el valorar, ---poniendo a trabajar nuestras capacidades de escuchas y aficionados-- todas las composiciones musicales, que han circulado en nuestra cotidianidad mexicana, desde hace doscientos o trescientos años; deben ser correctamente difundidas y apreciadas en todas sus importancias históricas, sociológicas y desde luego artísticas; y, que los cantantes que se han preparado en estudios y coberturas de canto, tanto nacionales como internacionales, constituyen, entre otros, los grupos más adecuados para hacer trascender un proyecto tan especial, bajo disciplinas seriamente profesionales.

El popular cantante José Luis Montenegro, que asistió como oyente; dijo, al manifestar su opinión, que todos los compositores, “que han logrado aportar exitosamente sus poesías musicalizadas, que han acompañado gratamente nuestra existencia, son productos legados, que deben ser, por derecho, no sólo escuchados sino hasta analizados ordenadamente por especialistas”… Y todo ello quedó demostrado a partir de la 13:30 horas, cuando ambos artistas, defendieron sus conceptos, mediante lo mejor y más digno: Sus propias actuaciones “y de la más alta calidad”, de acuerdo a las repetidas opiniones del público asistente.

Puesto que, todos los presentes, lograron apreciar y confirmar este tan reciente y presumible logro, con obras dede Farrés, Lara, María Grever, Ruiz Armengol, Barcelata, Arcaraz y Curiel, entre otros en el Auditorio Blas Galindo. Déjame comprender en tu mirada fue el recital que interpretaron la soprano Zulyamir Lopez Ríos y el pianista Józef Olechowski.

El público disfrutó de obras de Nilo Menéndez, Adolfo Utera, Osvaldo Farrés, Agustín Lara, Miguel Prado, Gabriel Luna, María Grever, Mario Ruiz Armengol, Belisario de Jesús García, Pedro Junco Jr., Jorge del Moral, Lorenzo Barcelata, Luis Arcaraz y Gonzalo Curiel. El concierto reunió a boleros y el título del programa proviene de una canción de Gonzalo Curiel, compositor mexicano que nació en 1904 y falleció en 1958, y que dejó decenas de composiciones que aún son cantadas en reuniones familiares o f estivas.

Y al enterarnos de datos biográficos: La soprano Zulyamir Lopez Ríos tiene una trayectoria de más de cinco lustros, luego de haber egresado del Conservatorio Nacional de Música del Inbal. La danza es otra de sus pasiones. En todos estos rubros; se ha presentado en países de Europa, Asia y América del Norte, con el fin de difundir el legado de los autores mexicanos, cuya calidad musical está fuera de duda y que merece ser conocida y reconocida dentro y fuera de nuestras fronteras geográficas. Además, de que la cantante, es docente en la Escuela Superior de Música del Inbal, y la Facultad de Música de la UNAM.

El pianista Józef Olechowski, por su parte, es un músico polaco que radica en México desde hace más de 30 años y que se ha enamorado de la música hecha por autores nacionales, al grado de grabar más de 40 discos dedicados exclusivamente a ellos. Su disco más conocido es el de la Música de Cámara de Manuel M. Ponce, en dos volúmenes, que le permitió obtener algunos galardones, alabando su producción y ejecución.

Ha estudiado tanto en Polonia como en México y cada año realiza giras internacionales por Estados Unidos, Japón, Europa y Latinoamérica. Desde 1990 dirige la sociedad cultural Federico Chopin de México, AC, la cual también ayudó a crear. Luego entonces, y con todos estos detalles reunidos, se puede casi asegurar, que nuestro patrimonio musical, se encuentra en las mejores manos, e imaginándolo así, sólo nos queda enviarles a todos un beso.

La admirable y conjunta apertura de conductas artísticas demostradas hace unos días, por la soprano Zulamir Lopez Ríos y el pianista Józef Olechowski, nos dejó a todos tan convencidos, como satisfechos. Porque, el valorar, ---poniendo a trabajar nuestras capacidades de escuchas y aficionados-- todas las composiciones musicales, que han circulado en nuestra cotidianidad mexicana, desde hace doscientos o trescientos años; deben ser correctamente difundidas y apreciadas en todas sus importancias históricas, sociológicas y desde luego artísticas; y, que los cantantes que se han preparado en estudios y coberturas de canto, tanto nacionales como internacionales, constituyen, entre otros, los grupos más adecuados para hacer trascender un proyecto tan especial, bajo disciplinas seriamente profesionales.

El popular cantante José Luis Montenegro, que asistió como oyente; dijo, al manifestar su opinión, que todos los compositores, “que han logrado aportar exitosamente sus poesías musicalizadas, que han acompañado gratamente nuestra existencia, son productos legados, que deben ser, por derecho, no sólo escuchados sino hasta analizados ordenadamente por especialistas”… Y todo ello quedó demostrado a partir de la 13:30 horas, cuando ambos artistas, defendieron sus conceptos, mediante lo mejor y más digno: Sus propias actuaciones “y de la más alta calidad”, de acuerdo a las repetidas opiniones del público asistente.

Puesto que, todos los presentes, lograron apreciar y confirmar este tan reciente y presumible logro, con obras dede Farrés, Lara, María Grever, Ruiz Armengol, Barcelata, Arcaraz y Curiel, entre otros en el Auditorio Blas Galindo. Déjame comprender en tu mirada fue el recital que interpretaron la soprano Zulyamir Lopez Ríos y el pianista Józef Olechowski.

El público disfrutó de obras de Nilo Menéndez, Adolfo Utera, Osvaldo Farrés, Agustín Lara, Miguel Prado, Gabriel Luna, María Grever, Mario Ruiz Armengol, Belisario de Jesús García, Pedro Junco Jr., Jorge del Moral, Lorenzo Barcelata, Luis Arcaraz y Gonzalo Curiel. El concierto reunió a boleros y el título del programa proviene de una canción de Gonzalo Curiel, compositor mexicano que nació en 1904 y falleció en 1958, y que dejó decenas de composiciones que aún son cantadas en reuniones familiares o f estivas.

Y al enterarnos de datos biográficos: La soprano Zulyamir Lopez Ríos tiene una trayectoria de más de cinco lustros, luego de haber egresado del Conservatorio Nacional de Música del Inbal. La danza es otra de sus pasiones. En todos estos rubros; se ha presentado en países de Europa, Asia y América del Norte, con el fin de difundir el legado de los autores mexicanos, cuya calidad musical está fuera de duda y que merece ser conocida y reconocida dentro y fuera de nuestras fronteras geográficas. Además, de que la cantante, es docente en la Escuela Superior de Música del Inbal, y la Facultad de Música de la UNAM.

El pianista Józef Olechowski, por su parte, es un músico polaco que radica en México desde hace más de 30 años y que se ha enamorado de la música hecha por autores nacionales, al grado de grabar más de 40 discos dedicados exclusivamente a ellos. Su disco más conocido es el de la Música de Cámara de Manuel M. Ponce, en dos volúmenes, que le permitió obtener algunos galardones, alabando su producción y ejecución.

Ha estudiado tanto en Polonia como en México y cada año realiza giras internacionales por Estados Unidos, Japón, Europa y Latinoamérica. Desde 1990 dirige la sociedad cultural Federico Chopin de México, AC, la cual también ayudó a crear. Luego entonces, y con todos estos detalles reunidos, se puede casi asegurar, que nuestro patrimonio musical, se encuentra en las mejores manos, e imaginándolo así, sólo nos queda enviarles a todos un beso.