/ martes 18 de enero de 2022

Arte y Academia | Observadores aprueban proceso de protección al Palacio Postal

Y los programas culturales y artísticos continúan defendiéndose y celebrándose, a pesar de las constantes amenazas visibles e invisibles contra la Salud Pública. Los cubrebocas, por ejemplo, no se han introducido aún a los argumentos cinematográficos o teatrales. No obstante, se está jugando con la idea, de que si las cosas siguen como van, los guapos galanes elegidos para las películas románticas, van a verse en la necesidad de sorprender a sus bellas intérpretes elegidas, mediante la aplicación de “cuidadosos besos y abrazos” celebrados con los ya tan inevitables aditamentos ideados con trapitos y liguitas.

Sin embargo. Reconozcámoslo. La cotidianidad, se ha modificado ostensiblemente. Para empezar, las labores intelectuales de nuestras profesiones las estamos tratando de resolver a base de mucha luz eléctrica, teléfonos celulares, taxis y computadoras. Medidas irrenunciables, ---si es que deseamos preservar economía nacional, empleo o gastos familiares---, a manera de mínimos y numerosos imperativos que requerimos, para preservar nuestras demandas tanto físicas como higiénicas.

Ahora bien. ¿Qué tanto estamos comprendiendo las necesidades virtuales y lineales que aplicamos en estas tan mencionadas “pandemias continuadas de Covid-19?”. Al parecer, adecuadamente, explican médicos, funcionarios públicos, empresarios, escolares, padres de familia, Banca y demás agrupaciones. Aun cuando, la renuncia hacia todo lo presencial, ha sido una de las pruebas más difíciles y complicadas que estamos afrontando.

No obstante, nos llamó agradablemente la atención; descubrir a un grupo de ciudadanos mexicanos, presenciar, con auténtico interés y espontaneidad, los arreglos que trabajadores manuales e ingenieros, están aplicando a nuestro Palacio Postal. Incluso, señalando con especial interés los materiales empleados para la dinámica restauración a los exteriores.

Y bueno. ¿Con qué nos encontramos?... Veamos: Para empezar, se está aplicando una capa de sacrificio con cal apagada llamada engobe de protección para mantener la cantera íntegra e ilesa. No se está aplicando pintura vinílica en la fachada del edificio.

Las instituciones federales en materia de conservación del patrimonio cultural, revisan y acompañan el pertinente proceso de restauración de la fachada con la primera aplicación de una capa de protección y conservación del rodapié exterior contra agentes externos.

Dicho programa fue ingresado de manera general al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) solicitando la autorización de los trabajos de conservación y restauración, debido a la condición del monumento artístico del Palacio Postal, y dada su ubicación en zona de monumentos históricos, también es competencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) la revisión y validación de dicho proyecto.

La técnica utilizada para la protección de la cantera de las fachadas exteriores se denomina, como explicamos, “engobe de sacrificio”, permite proteger la cantera de agentes externos. Dicho engobe de protección es elaborado con diferentes materiales, como aglutinantes de origen natural, pigmentos naturales y pinturas a la cal, que no afectan la piedra y permite su restauración óptima para futuros acontecimientos, siendo esta la solución menos dañina y más viable.

El engobe es una suspensión de arcilla de consistencia líquida fina, la cual pigmenta los materiales, como la cantera del exterior del Palacio Postal, y su función es protegerlo contra las influencias externas. Fueron autorizadas por el INBAL de manera general las intervenciones físicas menores para la limpieza de pintas y consolidación de las fachadas del Palacio Postal sobre el Eje Central Lázaro Cárdenas y la calle Tacuba y dentro de un recorrido realizado conjuntamente con el INAH, instancia que tuvo conocimiento de la eliminación de pintas y grafitis, la reposición de molduras faltantes de herrajes en puerta, limpieza físico-química en sillares de piedra y piso delantero de la puerta principal, así como la ampliación de la capa de protección.

Como parte de la revisión del procedimiento, las instituciones federales involucradas solicitaron la suspensión de las actividades, en mesa de trabajo celebrada apenas el 7 de enero de 2022 en las oficinas del Palacio Postal, para realizar pruebas cromáticas, la revisión y validación de las mismas, así como su aplicación correcta para evitar un alto contraste con el color original de la cantera del monumento.

Cabe recalcar que de ninguna manera se está aplicando pintura vinílica en la fachada del Palacio Postal, y las instituciones federales en materia de patrimonio cultural continuarán con el acompañamiento del proceso de restauración… Luego entonces, estamos luchando por recuperar no sólo nuestra vida diaria, sino incluso nuestras rutas de progreso sociocultural y artísticas alcanzadas admirablemente, hasta el momento… Para todos un beso.

Y los programas culturales y artísticos continúan defendiéndose y celebrándose, a pesar de las constantes amenazas visibles e invisibles contra la Salud Pública. Los cubrebocas, por ejemplo, no se han introducido aún a los argumentos cinematográficos o teatrales. No obstante, se está jugando con la idea, de que si las cosas siguen como van, los guapos galanes elegidos para las películas románticas, van a verse en la necesidad de sorprender a sus bellas intérpretes elegidas, mediante la aplicación de “cuidadosos besos y abrazos” celebrados con los ya tan inevitables aditamentos ideados con trapitos y liguitas.

Sin embargo. Reconozcámoslo. La cotidianidad, se ha modificado ostensiblemente. Para empezar, las labores intelectuales de nuestras profesiones las estamos tratando de resolver a base de mucha luz eléctrica, teléfonos celulares, taxis y computadoras. Medidas irrenunciables, ---si es que deseamos preservar economía nacional, empleo o gastos familiares---, a manera de mínimos y numerosos imperativos que requerimos, para preservar nuestras demandas tanto físicas como higiénicas.

Ahora bien. ¿Qué tanto estamos comprendiendo las necesidades virtuales y lineales que aplicamos en estas tan mencionadas “pandemias continuadas de Covid-19?”. Al parecer, adecuadamente, explican médicos, funcionarios públicos, empresarios, escolares, padres de familia, Banca y demás agrupaciones. Aun cuando, la renuncia hacia todo lo presencial, ha sido una de las pruebas más difíciles y complicadas que estamos afrontando.

No obstante, nos llamó agradablemente la atención; descubrir a un grupo de ciudadanos mexicanos, presenciar, con auténtico interés y espontaneidad, los arreglos que trabajadores manuales e ingenieros, están aplicando a nuestro Palacio Postal. Incluso, señalando con especial interés los materiales empleados para la dinámica restauración a los exteriores.

Y bueno. ¿Con qué nos encontramos?... Veamos: Para empezar, se está aplicando una capa de sacrificio con cal apagada llamada engobe de protección para mantener la cantera íntegra e ilesa. No se está aplicando pintura vinílica en la fachada del edificio.

Las instituciones federales en materia de conservación del patrimonio cultural, revisan y acompañan el pertinente proceso de restauración de la fachada con la primera aplicación de una capa de protección y conservación del rodapié exterior contra agentes externos.

Dicho programa fue ingresado de manera general al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) solicitando la autorización de los trabajos de conservación y restauración, debido a la condición del monumento artístico del Palacio Postal, y dada su ubicación en zona de monumentos históricos, también es competencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) la revisión y validación de dicho proyecto.

La técnica utilizada para la protección de la cantera de las fachadas exteriores se denomina, como explicamos, “engobe de sacrificio”, permite proteger la cantera de agentes externos. Dicho engobe de protección es elaborado con diferentes materiales, como aglutinantes de origen natural, pigmentos naturales y pinturas a la cal, que no afectan la piedra y permite su restauración óptima para futuros acontecimientos, siendo esta la solución menos dañina y más viable.

El engobe es una suspensión de arcilla de consistencia líquida fina, la cual pigmenta los materiales, como la cantera del exterior del Palacio Postal, y su función es protegerlo contra las influencias externas. Fueron autorizadas por el INBAL de manera general las intervenciones físicas menores para la limpieza de pintas y consolidación de las fachadas del Palacio Postal sobre el Eje Central Lázaro Cárdenas y la calle Tacuba y dentro de un recorrido realizado conjuntamente con el INAH, instancia que tuvo conocimiento de la eliminación de pintas y grafitis, la reposición de molduras faltantes de herrajes en puerta, limpieza físico-química en sillares de piedra y piso delantero de la puerta principal, así como la ampliación de la capa de protección.

Como parte de la revisión del procedimiento, las instituciones federales involucradas solicitaron la suspensión de las actividades, en mesa de trabajo celebrada apenas el 7 de enero de 2022 en las oficinas del Palacio Postal, para realizar pruebas cromáticas, la revisión y validación de las mismas, así como su aplicación correcta para evitar un alto contraste con el color original de la cantera del monumento.

Cabe recalcar que de ninguna manera se está aplicando pintura vinílica en la fachada del Palacio Postal, y las instituciones federales en materia de patrimonio cultural continuarán con el acompañamiento del proceso de restauración… Luego entonces, estamos luchando por recuperar no sólo nuestra vida diaria, sino incluso nuestras rutas de progreso sociocultural y artísticas alcanzadas admirablemente, hasta el momento… Para todos un beso.