/ miércoles 27 de septiembre de 2023

Así es el Derecho | Importancia de la división de poderes

En México, la Constitución Federal establece la subordinación de la Federación y los Estados conforme a su contenido. No debe existir subordinación alguna entre ellos, ya que cada uno es instancia decisoria suprema dentro de su competencia territorial. Los Estados tiene su propia Constitución, en la que establecen su estructura de gobierno, pero sin contravenir el pacto federal inscrito en la Constitución Federal.

En nuestro sistema jurídico existen ordenamientos legales federales, locales y municipales. Las de carácter federal son expedidas por el Congreso de la Unión, las locales por las legislaturas locales y los terceros por el Ayuntamiento de cada Municipio. Las leyes de carácter federal son válidas en todo el país, las locales únicamente en la entidad correspondiente y los ordenamientos municipales solo en los municipios.

Uno de los principales aspectos que rige la Constitución Federal y que aplica para todo el territorio es la división de Poderes, así como la independencia que existe entre éstos, ya que constituye la base de un Estado democrático.

En nuestro país, la Constitución Federal establece que el supremo poder de la Federación se divide para su ejercicio, en Legislativo, Ejecutivo y Judicial; como regla general, no podrán reunirse dos o más de estos poderes en una sola persona o corporación, lo que sustenta el principio complementario de autonomía de cada uno de ellos.

Lo anterior no significa que estos tres poderes tengan que actuar siempre y necesariamente separados, pues si bien cada uno tiene indicadas sus atribuciones, en algunos casos se presenta una concurrencia de poderes, un ejemplo de ello es el caso de la designación de los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en dónde participan el Poder Legislativo mediante la Cámara de Senadores que efectúa la designación, y el titular del Ejecutivo, que presenta ternas para que de ellas se elija a quienes se va a designar.

La finalidad de la separación de poderes es evitar la concentración del poder en una sola persona, grupo o sector político, a fin de garantizar el equilibrio en el ejercicio del poder, al ocuparse de diferentes tareas, restringiendo que algún poder pretenda estar por encima de otro, evitando así la instauración de un régimen absoluto.

Luego entonces, el equilibrio entre los poderes que conforman el Estado, lo que es una condición indispensable para la subsistencia de la República, pues si alguno de sus órganos prevalece sobre otro, conllevaría a su propia destrucción, dado que se acabaría con la función del poder invadido y sometido como inferior.

Esto significa que no hay posibilidad de que un poder controle a otro, porque su actuar debe ceñirse a las facultades y parámetros que se encuentran debidamente establecidos en la Constitución Federal, en aras de mantener un Estado democrático, así como la naturaleza de la república, al ser una forma de gobierno o estructura de poder político en que se privilegia el bien común, por encima de los intereses de particulares, clases sociales, grupos, corporaciones o familias y donde el Estado es soberano y el gobierno transitorio, ya que, el jefe de Estado no es ilimitado, de ahí que su elección se dé a través del voto popular.

En México, la Constitución Federal establece la subordinación de la Federación y los Estados conforme a su contenido. No debe existir subordinación alguna entre ellos, ya que cada uno es instancia decisoria suprema dentro de su competencia territorial. Los Estados tiene su propia Constitución, en la que establecen su estructura de gobierno, pero sin contravenir el pacto federal inscrito en la Constitución Federal.

En nuestro sistema jurídico existen ordenamientos legales federales, locales y municipales. Las de carácter federal son expedidas por el Congreso de la Unión, las locales por las legislaturas locales y los terceros por el Ayuntamiento de cada Municipio. Las leyes de carácter federal son válidas en todo el país, las locales únicamente en la entidad correspondiente y los ordenamientos municipales solo en los municipios.

Uno de los principales aspectos que rige la Constitución Federal y que aplica para todo el territorio es la división de Poderes, así como la independencia que existe entre éstos, ya que constituye la base de un Estado democrático.

En nuestro país, la Constitución Federal establece que el supremo poder de la Federación se divide para su ejercicio, en Legislativo, Ejecutivo y Judicial; como regla general, no podrán reunirse dos o más de estos poderes en una sola persona o corporación, lo que sustenta el principio complementario de autonomía de cada uno de ellos.

Lo anterior no significa que estos tres poderes tengan que actuar siempre y necesariamente separados, pues si bien cada uno tiene indicadas sus atribuciones, en algunos casos se presenta una concurrencia de poderes, un ejemplo de ello es el caso de la designación de los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en dónde participan el Poder Legislativo mediante la Cámara de Senadores que efectúa la designación, y el titular del Ejecutivo, que presenta ternas para que de ellas se elija a quienes se va a designar.

La finalidad de la separación de poderes es evitar la concentración del poder en una sola persona, grupo o sector político, a fin de garantizar el equilibrio en el ejercicio del poder, al ocuparse de diferentes tareas, restringiendo que algún poder pretenda estar por encima de otro, evitando así la instauración de un régimen absoluto.

Luego entonces, el equilibrio entre los poderes que conforman el Estado, lo que es una condición indispensable para la subsistencia de la República, pues si alguno de sus órganos prevalece sobre otro, conllevaría a su propia destrucción, dado que se acabaría con la función del poder invadido y sometido como inferior.

Esto significa que no hay posibilidad de que un poder controle a otro, porque su actuar debe ceñirse a las facultades y parámetros que se encuentran debidamente establecidos en la Constitución Federal, en aras de mantener un Estado democrático, así como la naturaleza de la república, al ser una forma de gobierno o estructura de poder político en que se privilegia el bien común, por encima de los intereses de particulares, clases sociales, grupos, corporaciones o familias y donde el Estado es soberano y el gobierno transitorio, ya que, el jefe de Estado no es ilimitado, de ahí que su elección se dé a través del voto popular.