/ viernes 17 de mayo de 2024

Bacteriófagos: Los héroes microscópicos que protegen y benefician a las microalgas

Por Bernardo Veyrand Quirós

Investigador Posdoctoral Adjunto en CIBNOR


En nuestro día a día, uno podría pensar que, en la naturaleza, las batallas más feroces estarían a simple vista, o al menos en un tamaño perceptible para nosotros. Sin embargo, dentro de nuestro mundo, existe otro, el mundo microscópico que se desarrolla más allá de lo que nuestros ojos pueden percibir.

En el aire, en el agua, en nuestros alimentos, e inclusive dentro de nosotros mismos, podemos encontrar un sinfín de bacterias, dentro de las cuales habitan las patógenas que pueden hacernos daño. Esto también puede llegar a afectar a otros individuos independientemente si son animales o vegetales.

En el vasto mundo celular de las microalgas, existe una batalla silenciosa que tiene lugar constantemente. En este enfrentamiento, los bacteriófagos nuestros grandes aliados, armas naturales, son virus que infectan bacterias, y desempeñan un papel crucial al proteger a las microalgas de esas bacterias patógenas. Aunque estas criaturas son invisibles a simple vista, su impacto en la salud y metabolismo de las microalgas es monumental.

Las microalgas, a pesar de su minúsculo tamaño, son organismos increíblemente importantes en la cadena alimentaria marina y en la producción de oxígeno en nuestro planeta. Sin embargo, al igual que otros seres vivos, enfrentan amenazas, siendo una de las más comunes, la contaminación bacteriana. Aquí es donde entran en juego los bacteriófagos, que actúan como guerreros microscópicos, atacando y eliminando selectivamente las bacterias dañinas que podrían perjudicar, enfermar o matar a las microalgas.

El efecto benéfico de los bacteriófagos en estos organismos fotosintéticos, no se detiene en la protección contra patógenos. Estos virus también desempeñan un papel crucial en la mejora de metabolitos primarios en estas, como proteínas, lípidos, ácidos grasos y pigmentos. Estas sustancias son de gran importancia para la industria alimentaria, farmacéutica y cosmética.

Uno de los aspectos más fascinantes de esta relación húesped-hospedero es su capacidad para influir en la producción de los valiosos metabolitos. Por ejemplo, algunos estudios han demostrado que la presencia de bacteriófagos puede aumentar la producción de lípidos en ciertas especies de microalgas. Esto no solo beneficia a las propias microalgas, sino que también tiene implicaciones importantes en la producción de biocombustibles y en la industria de alimentos funcionales en humanos.

Además, las microalgas mejoradas metabólicamente tienen un gran potencial en la acuicultura, donde pueden utilizarse como alimento para mejorar la salud y el crecimiento de peces, camarones y moluscos. Los metabolitos producidos por las microalgas, como los lípidos ricos en ácidos grasos omega-3, son esenciales para el desarrollo adecuado de muchas especies acuáticas, lo que hace que las microalgas sean un componente clave en la cadena alimentaria acuática.

Adicionalmente a su impacto directo en las microalgas, los bacteriófagos también tienen el potencial de ser herramientas valiosas en la agricultura y la acuicultura sostenible. Al ayudar a controlar las poblaciones de bacterias patógenas en sistemas acuáticos, los bacteriófagos pueden contribuir a la salud de los ecosistemas acuáticos y a la producción de alimentos más seguros y sostenibles.

A pesar de todos estos beneficios, es importante tener en cuenta que el uso de bacteriófagos en aplicaciones prácticas aún está en sus etapas iniciales. Se necesitan más investigaciones para comprender completamente su potencial y sus posibles efectos secundarios. Sin embargo, los avances recientes en biotecnología y microbiología están abriendo nuevas puertas para aprovechar el poder de estos pequeños pero poderosos virus.

Por ello podemos resumir, los bacteriófagos desempeñan un papel crucial en la protección y mejora de las microalgas. Su capacidad para combatir bacterias patógenas y mejorar la producción de metabolitos importantes los convierte en instrumentos de gran valor en diversas industrias. A medida que continuamos explorando y comprendiendo mejor este fascinante micro universo de los bacteriófagos y las microalgas, es emocionante pensar en el potencial que estos organismos tienen para impactar positivamente en nuestro mundo.

Así que la próxima vez que observen un estanque de microalgas, un cultivo en algún laboratorio, así como producción de alimentos marinos, recuerden el increíble rol que los bacteriófagos juegan en este ecosistema invisible, porque en el mundo microscópico, los héroes pueden venir de las formas más pequeñas e inesperadas.

Fotografía: cortesía del autor.

NOTAS:

Actualmente en CIBNOR, en el Laboratorio de Biotecnología de Microalgas y Bacteriófagos en conjunto con el Dr. Eduardo Quiroz y la Dra. Bertha Olivia Arredondo mejor conocida en el mundo científico como “Kitty”, trabajamos con cocteles de fagos para el mejoramiento de metabolitos en microalgas de importancia en acuicultura, así como cianobacterias de importancia alimenticia en humanos como Spirulina. Desarrollando investigaciones en bacteriófagos como herramientas biotecnológicas.

Por Bernardo Veyrand Quirós

Investigador Posdoctoral Adjunto en CIBNOR


En nuestro día a día, uno podría pensar que, en la naturaleza, las batallas más feroces estarían a simple vista, o al menos en un tamaño perceptible para nosotros. Sin embargo, dentro de nuestro mundo, existe otro, el mundo microscópico que se desarrolla más allá de lo que nuestros ojos pueden percibir.

En el aire, en el agua, en nuestros alimentos, e inclusive dentro de nosotros mismos, podemos encontrar un sinfín de bacterias, dentro de las cuales habitan las patógenas que pueden hacernos daño. Esto también puede llegar a afectar a otros individuos independientemente si son animales o vegetales.

En el vasto mundo celular de las microalgas, existe una batalla silenciosa que tiene lugar constantemente. En este enfrentamiento, los bacteriófagos nuestros grandes aliados, armas naturales, son virus que infectan bacterias, y desempeñan un papel crucial al proteger a las microalgas de esas bacterias patógenas. Aunque estas criaturas son invisibles a simple vista, su impacto en la salud y metabolismo de las microalgas es monumental.

Las microalgas, a pesar de su minúsculo tamaño, son organismos increíblemente importantes en la cadena alimentaria marina y en la producción de oxígeno en nuestro planeta. Sin embargo, al igual que otros seres vivos, enfrentan amenazas, siendo una de las más comunes, la contaminación bacteriana. Aquí es donde entran en juego los bacteriófagos, que actúan como guerreros microscópicos, atacando y eliminando selectivamente las bacterias dañinas que podrían perjudicar, enfermar o matar a las microalgas.

El efecto benéfico de los bacteriófagos en estos organismos fotosintéticos, no se detiene en la protección contra patógenos. Estos virus también desempeñan un papel crucial en la mejora de metabolitos primarios en estas, como proteínas, lípidos, ácidos grasos y pigmentos. Estas sustancias son de gran importancia para la industria alimentaria, farmacéutica y cosmética.

Uno de los aspectos más fascinantes de esta relación húesped-hospedero es su capacidad para influir en la producción de los valiosos metabolitos. Por ejemplo, algunos estudios han demostrado que la presencia de bacteriófagos puede aumentar la producción de lípidos en ciertas especies de microalgas. Esto no solo beneficia a las propias microalgas, sino que también tiene implicaciones importantes en la producción de biocombustibles y en la industria de alimentos funcionales en humanos.

Además, las microalgas mejoradas metabólicamente tienen un gran potencial en la acuicultura, donde pueden utilizarse como alimento para mejorar la salud y el crecimiento de peces, camarones y moluscos. Los metabolitos producidos por las microalgas, como los lípidos ricos en ácidos grasos omega-3, son esenciales para el desarrollo adecuado de muchas especies acuáticas, lo que hace que las microalgas sean un componente clave en la cadena alimentaria acuática.

Adicionalmente a su impacto directo en las microalgas, los bacteriófagos también tienen el potencial de ser herramientas valiosas en la agricultura y la acuicultura sostenible. Al ayudar a controlar las poblaciones de bacterias patógenas en sistemas acuáticos, los bacteriófagos pueden contribuir a la salud de los ecosistemas acuáticos y a la producción de alimentos más seguros y sostenibles.

A pesar de todos estos beneficios, es importante tener en cuenta que el uso de bacteriófagos en aplicaciones prácticas aún está en sus etapas iniciales. Se necesitan más investigaciones para comprender completamente su potencial y sus posibles efectos secundarios. Sin embargo, los avances recientes en biotecnología y microbiología están abriendo nuevas puertas para aprovechar el poder de estos pequeños pero poderosos virus.

Por ello podemos resumir, los bacteriófagos desempeñan un papel crucial en la protección y mejora de las microalgas. Su capacidad para combatir bacterias patógenas y mejorar la producción de metabolitos importantes los convierte en instrumentos de gran valor en diversas industrias. A medida que continuamos explorando y comprendiendo mejor este fascinante micro universo de los bacteriófagos y las microalgas, es emocionante pensar en el potencial que estos organismos tienen para impactar positivamente en nuestro mundo.

Así que la próxima vez que observen un estanque de microalgas, un cultivo en algún laboratorio, así como producción de alimentos marinos, recuerden el increíble rol que los bacteriófagos juegan en este ecosistema invisible, porque en el mundo microscópico, los héroes pueden venir de las formas más pequeñas e inesperadas.

Fotografía: cortesía del autor.

NOTAS:

Actualmente en CIBNOR, en el Laboratorio de Biotecnología de Microalgas y Bacteriófagos en conjunto con el Dr. Eduardo Quiroz y la Dra. Bertha Olivia Arredondo mejor conocida en el mundo científico como “Kitty”, trabajamos con cocteles de fagos para el mejoramiento de metabolitos en microalgas de importancia en acuicultura, así como cianobacterias de importancia alimenticia en humanos como Spirulina. Desarrollando investigaciones en bacteriófagos como herramientas biotecnológicas.