/ miércoles 20 de enero de 2021

Centro de Barrio | Línea 0

El Gobierno de la Ciudad de México preparará durante 2021 el proyecto ejecutivo para la línea 0 del Metrobús, y la obra podría estar iniciando este mismo año, o a inicios del siguiente, dependiendo de la disponibilidad presupuestal. No deja de ser curioso que la primera línea que construye esta administración, en vez de seguir el número consecutivo que correspondía, es decir la 8, opte por un número inusual que representa la forma de la propia línea: un circuito.

Los detalles de la línea 0 serán presentados próximamente por el Gobierno de la Ciudad de México, pero en principio utilizará los carriles laterales tanto de los tramos continuos del Circuito Interior, como los correspondientes al par vial que conforman Patriotismo y Revolución, lo cual de manera práctica e irónica, terminarán por conformar una letra P y no un 0, ya que los servicios de Revolución llegan hasta San Ángel.

Tengo recuerdos de los años ochenta con el transporte público del Circuito Interior. Decenas de veces esperé por horas los autobuses de la Ruta 100. La incorporación de los RTP del Circuito Bicentenario, al final de la administración de Marcelo Ebrard, fue un salto adelante, aunque algunas de sus paradas están muy separadas una de la otra.

En algunas ciudades del mundo, la existencia de líneas circulares para sus trenes ayuda a resolver la conectividad de los servicios, y eso es lo que potencia el probable éxito de la octava línea que opere el Metrobús.

Asimismo, la Línea 0 refuerza un planteamiento conceptual que hice hace algunos años. Me parece que el Gobierno de la Ciudad debe resolver los problemas del transporte del centro a la periferia. Invertir el orden parecería una perspectiva de justicia social, pero conlleva mayores dificultades de instrumentación porque al final los viajes buscan llegar a las zonas centrales. La línea 0 debe servir para conectar entre sí los servicios de la zona central y fortalecerlos en los próximos años, lo que de hecho también se proponía en 1978 con las obras de los Ejes Viales.

En el tramo de Revolución, uno de los elementos que me parecen clave, es que el diseño del servicio debe ser tal que reduzca la presencia de servicios desordenados desde las barrancas del poniente. Un buen diseño debería llevar el metrobús hacia esos corredores, por ejemplo, que el servicio se ramifique desde el Metrobús, en vez de seguir permitiendo paraderos en San Antonio, Mixcoac, Barranca del Muerto, San Ángel y Estadio Olímpico.

Por último, me parece clave que esta línea de Metrobús haga una revisión de las reglas de uso del Circuito Interior. Si el autobús circulará por la lateral, así sea con autobuses eléctricos, va a compartir el espacio con la carga, lo cual eleva las afectaciones a los pasajeros por contaminación y los riesgos de incidentes viales. La decisión correcta es que la carga pueda utilizar los carriles centrales que, para beneficio del auto, siempre han estado privados de esa convivencia.

Según la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, será a finales de 2022, cuando estrenemos una nueva línea de Metrobús, la primera de su administración.

El Gobierno de la Ciudad de México preparará durante 2021 el proyecto ejecutivo para la línea 0 del Metrobús, y la obra podría estar iniciando este mismo año, o a inicios del siguiente, dependiendo de la disponibilidad presupuestal. No deja de ser curioso que la primera línea que construye esta administración, en vez de seguir el número consecutivo que correspondía, es decir la 8, opte por un número inusual que representa la forma de la propia línea: un circuito.

Los detalles de la línea 0 serán presentados próximamente por el Gobierno de la Ciudad de México, pero en principio utilizará los carriles laterales tanto de los tramos continuos del Circuito Interior, como los correspondientes al par vial que conforman Patriotismo y Revolución, lo cual de manera práctica e irónica, terminarán por conformar una letra P y no un 0, ya que los servicios de Revolución llegan hasta San Ángel.

Tengo recuerdos de los años ochenta con el transporte público del Circuito Interior. Decenas de veces esperé por horas los autobuses de la Ruta 100. La incorporación de los RTP del Circuito Bicentenario, al final de la administración de Marcelo Ebrard, fue un salto adelante, aunque algunas de sus paradas están muy separadas una de la otra.

En algunas ciudades del mundo, la existencia de líneas circulares para sus trenes ayuda a resolver la conectividad de los servicios, y eso es lo que potencia el probable éxito de la octava línea que opere el Metrobús.

Asimismo, la Línea 0 refuerza un planteamiento conceptual que hice hace algunos años. Me parece que el Gobierno de la Ciudad debe resolver los problemas del transporte del centro a la periferia. Invertir el orden parecería una perspectiva de justicia social, pero conlleva mayores dificultades de instrumentación porque al final los viajes buscan llegar a las zonas centrales. La línea 0 debe servir para conectar entre sí los servicios de la zona central y fortalecerlos en los próximos años, lo que de hecho también se proponía en 1978 con las obras de los Ejes Viales.

En el tramo de Revolución, uno de los elementos que me parecen clave, es que el diseño del servicio debe ser tal que reduzca la presencia de servicios desordenados desde las barrancas del poniente. Un buen diseño debería llevar el metrobús hacia esos corredores, por ejemplo, que el servicio se ramifique desde el Metrobús, en vez de seguir permitiendo paraderos en San Antonio, Mixcoac, Barranca del Muerto, San Ángel y Estadio Olímpico.

Por último, me parece clave que esta línea de Metrobús haga una revisión de las reglas de uso del Circuito Interior. Si el autobús circulará por la lateral, así sea con autobuses eléctricos, va a compartir el espacio con la carga, lo cual eleva las afectaciones a los pasajeros por contaminación y los riesgos de incidentes viales. La decisión correcta es que la carga pueda utilizar los carriles centrales que, para beneficio del auto, siempre han estado privados de esa convivencia.

Según la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, será a finales de 2022, cuando estrenemos una nueva línea de Metrobús, la primera de su administración.