/ viernes 19 de abril de 2024

Comunicación y balance electoral

México tendrá a su primera mujer presidenta en la historia, más de 50 años después que en Argentina. A poco más de seis semanas de la jornada electoral, y si no ocurre un escándalo o tragedia —que no lo deseo— que el partido en el gobierno no pueda controlar; y que logre influir en los electores; el partido guinda continuará seis años más. Podrán citar al neomarxista italiano Antonio Gramsci y afirmar que lograron una hegemonía en el poder. Pero a más de la mitad de las campañas electorales, a continuación, un balance de lo que han comunicado los suspirantes.

Oposición. La candidatura de la señora “X” no es ciudadana ya que está apoyada por tres partidos políticos. Su tono coloquial con el que pretende generar “click” es criticado por varias audiencias, debido a su poca empatía y bromas de “tía” con las cuales se aleja más de una parte del electorado. La gran pregunta del día de la elección es qué tanto operará la estructura del PRI, PAN y PRD en diversos territorios del país donde ni siquiera el propio PRI, en sus años de hegemonía, logró contar con representantes en el 100 por ciento. Su oportunidad es que haya un voto oculto, que este molesto por la violencia cotidiana y castigue al partido en el poder.

Anaranjados. El candidato más popular en redes sociodigitales por su música y sonrisa singular, lo que no significa que tenga la misma cantidad de votos. Este personaje un día acude como cualquier aficionado con sus amigos de San Pedro a apoyar a los “tigreeeeees” y al otro día muestra su inexperiencia portando una playera de los Leones Negros. Así es su mensaje, camaleónico. Sin embargo, no siempre perdiendo, se pierde y ese partido mantendrá su registro y ganará ciudades importantes del país, así como una presencia importante en el Congreso.

Morena. La candidata ha defendido a toda costa los frentes abiertos de la 4T. Ante las críticas al número uno de Palacio, su mensaje clave es que está creando el segundo piso de la transformación. Sus críticos han difundido que no se ha reunido en público con autores clave de la IP, sin embargo, sí lo ha hecho, pero en privado. En el primer debate sus gesticulaciones la encasillaron con el sobre nombre de “la dama de hielo”, por su “poca empatía a temas sensibles”, que para muchos es una debilidad; aunque para mi es todo lo contrario, ya que la presenta como un personaje fuerte.

Ya casi para terminar, veremos en las próximas semanas, si la ventaja de la abanderada del primer lugar, le permite no asistir al último debate, como se rumora en parte de su war room, donde uno de los temas será el de seguridad y crimen organizado, el talón de Aquiles de este gobierno. Pendientes el día de hoy en Acapulco, Guerrero a las presentaciones de las “corcholatas” ante los banqueros en la Convención Nacional Bancaria donde se medirá el “aplausometro” y donde el Presidente dará un mensaje y declaratoria de clausura. A ver qué otros datos se dan acerca del sector y algún mensaje de despedida con respecto a nuevas licencias o comisiones.

Una conclusión es que las campañas se han caracterizado por un aburrimiento electoral. En los últimos 30 años de elecciones presidenciales en México (1988-2018); solo en 1988 y 2006 observamos campañas con resultados polémicos y conflictos poselectorales. Lo que hemos visto al día de hoy son personajes que administran su ventaja, nulas polémicas que muevan el tablero y una sensación de ¿Es necesario que vote por unos de los tres?, en medio de un clima de mucha violencia ocasionada por los poderes fácticos. Un balance electoral similar a un Querétaro contra Puebla.

Comunicólogo político, académico de la FCPyS UNAM y Maestro en Periodismo Político @gersonmecalco

México tendrá a su primera mujer presidenta en la historia, más de 50 años después que en Argentina. A poco más de seis semanas de la jornada electoral, y si no ocurre un escándalo o tragedia —que no lo deseo— que el partido en el gobierno no pueda controlar; y que logre influir en los electores; el partido guinda continuará seis años más. Podrán citar al neomarxista italiano Antonio Gramsci y afirmar que lograron una hegemonía en el poder. Pero a más de la mitad de las campañas electorales, a continuación, un balance de lo que han comunicado los suspirantes.

Oposición. La candidatura de la señora “X” no es ciudadana ya que está apoyada por tres partidos políticos. Su tono coloquial con el que pretende generar “click” es criticado por varias audiencias, debido a su poca empatía y bromas de “tía” con las cuales se aleja más de una parte del electorado. La gran pregunta del día de la elección es qué tanto operará la estructura del PRI, PAN y PRD en diversos territorios del país donde ni siquiera el propio PRI, en sus años de hegemonía, logró contar con representantes en el 100 por ciento. Su oportunidad es que haya un voto oculto, que este molesto por la violencia cotidiana y castigue al partido en el poder.

Anaranjados. El candidato más popular en redes sociodigitales por su música y sonrisa singular, lo que no significa que tenga la misma cantidad de votos. Este personaje un día acude como cualquier aficionado con sus amigos de San Pedro a apoyar a los “tigreeeeees” y al otro día muestra su inexperiencia portando una playera de los Leones Negros. Así es su mensaje, camaleónico. Sin embargo, no siempre perdiendo, se pierde y ese partido mantendrá su registro y ganará ciudades importantes del país, así como una presencia importante en el Congreso.

Morena. La candidata ha defendido a toda costa los frentes abiertos de la 4T. Ante las críticas al número uno de Palacio, su mensaje clave es que está creando el segundo piso de la transformación. Sus críticos han difundido que no se ha reunido en público con autores clave de la IP, sin embargo, sí lo ha hecho, pero en privado. En el primer debate sus gesticulaciones la encasillaron con el sobre nombre de “la dama de hielo”, por su “poca empatía a temas sensibles”, que para muchos es una debilidad; aunque para mi es todo lo contrario, ya que la presenta como un personaje fuerte.

Ya casi para terminar, veremos en las próximas semanas, si la ventaja de la abanderada del primer lugar, le permite no asistir al último debate, como se rumora en parte de su war room, donde uno de los temas será el de seguridad y crimen organizado, el talón de Aquiles de este gobierno. Pendientes el día de hoy en Acapulco, Guerrero a las presentaciones de las “corcholatas” ante los banqueros en la Convención Nacional Bancaria donde se medirá el “aplausometro” y donde el Presidente dará un mensaje y declaratoria de clausura. A ver qué otros datos se dan acerca del sector y algún mensaje de despedida con respecto a nuevas licencias o comisiones.

Una conclusión es que las campañas se han caracterizado por un aburrimiento electoral. En los últimos 30 años de elecciones presidenciales en México (1988-2018); solo en 1988 y 2006 observamos campañas con resultados polémicos y conflictos poselectorales. Lo que hemos visto al día de hoy son personajes que administran su ventaja, nulas polémicas que muevan el tablero y una sensación de ¿Es necesario que vote por unos de los tres?, en medio de un clima de mucha violencia ocasionada por los poderes fácticos. Un balance electoral similar a un Querétaro contra Puebla.

Comunicólogo político, académico de la FCPyS UNAM y Maestro en Periodismo Político @gersonmecalco