/ sábado 25 de noviembre de 2023

Construyendo una economía cultural sana a través de la tecnología 

Por: Hugo Martínez McNaught, director de políticas públicas y relaciones con gobierno para Google México


Hace unos días, la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, compartía que la cultura es el alma de México, siendo lo primero que conocemos y aquello que dejamos al morir; lo más poderoso que tenemos. Y si bien no puedo estar más de acuerdo, ese comentario me llevó a la reflexión, ¿cómo desde el sector tecnológico podemos aportar a la cultura? ¿Cómo puede apoyar el mundo digital a un legado que ha pasado de generación en generación?

Entendiendo internet como un espacio para compartir información con otras personas, la respuesta es evidente: visibilidad. Buscando reducir la brecha digital y democratizar la cultura, desde Google Arts & Culture creamos la colección Tejidos de México, proyecto en el que viven más de 50 historias que rinden homenaje a las artesanas mexicanas, sus técnicas y el arte perdurable que enriquece el patrimonio cultural de México. Entre las voces que se suman a este proyecto, están colectivos de la Sierra de Zongolica en Veracruz, de Tamaletom en San Luis Potosí, de Cuetzalan del Progreso en Puebla, de Felipe Carrillo Puerto en Quintana Roo y de Tzintzuntzan en Michoacán.

De esta manera, llevamos el trabajo de las maestras artesanas no solo al interior del país, sino a todo el mundo, generando curiosidad e invitando a las personas a conocer, de primera mano, sus historias y piezas artísticas.

La visibilidad fue solo el primer paso. Junto a la Secretaría de Cultura, también capacitamos a más de 500 maestras y maestros artesanos en habilidades digitales, permitiéndoles mostrar y vender sus piezas en todo el mundo. Adicionalmente, hemos creado Perfiles de Negocio para artesanos, poniéndolos al alcance de todas las personas que visitan sus comunidades y que quieren adquirir algún producto textil.

Todos estos esfuerzos forman parte de uno de los pilares de Original, el movimiento cultural del Gobierno de México liderado por la Secretaría de Cultura, proyecto que nació de la mano de maestras y maestros artesanos de diversas comunidades del país para crear conciencia sobre el valor del trabajo artesanal y los derechos de la propiedad colectiva. De esta manera, se fomenta la construcción de una nueva ética en las relaciones de las personas artesanas y sus comunidades con la industria del diseño.

Para nosotros, el trabajo con las comunidades es clave, con un enfoque marcado por los esfuerzos que reduzcan la brecha digital y den oportunidades, tanto económicas como de visibilidad, a quienes elaboran textiles. Sabemos que hay muchas áreas de oportunidad y trabajo por hacer para apoyar a las productoras locales; sin embargo, creemos que la tecnología puede proporcionar herramientas para generar una economía local sostenible y directa, donde ellas sean las principales beneficiarias.

Como también compartía la secretaria, las zonas indígenas o con raíces afrodescendientes, son aquellas que sufren de mayor marginación económica, por lo que estas iniciativas los ponen al frente y en el centro, creando un movimiento cultural más rico, donde no solo se enriquezca la visión de la cultura, también sus oportunidades.

Por: Hugo Martínez McNaught, director de políticas públicas y relaciones con gobierno para Google México


Hace unos días, la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, compartía que la cultura es el alma de México, siendo lo primero que conocemos y aquello que dejamos al morir; lo más poderoso que tenemos. Y si bien no puedo estar más de acuerdo, ese comentario me llevó a la reflexión, ¿cómo desde el sector tecnológico podemos aportar a la cultura? ¿Cómo puede apoyar el mundo digital a un legado que ha pasado de generación en generación?

Entendiendo internet como un espacio para compartir información con otras personas, la respuesta es evidente: visibilidad. Buscando reducir la brecha digital y democratizar la cultura, desde Google Arts & Culture creamos la colección Tejidos de México, proyecto en el que viven más de 50 historias que rinden homenaje a las artesanas mexicanas, sus técnicas y el arte perdurable que enriquece el patrimonio cultural de México. Entre las voces que se suman a este proyecto, están colectivos de la Sierra de Zongolica en Veracruz, de Tamaletom en San Luis Potosí, de Cuetzalan del Progreso en Puebla, de Felipe Carrillo Puerto en Quintana Roo y de Tzintzuntzan en Michoacán.

De esta manera, llevamos el trabajo de las maestras artesanas no solo al interior del país, sino a todo el mundo, generando curiosidad e invitando a las personas a conocer, de primera mano, sus historias y piezas artísticas.

La visibilidad fue solo el primer paso. Junto a la Secretaría de Cultura, también capacitamos a más de 500 maestras y maestros artesanos en habilidades digitales, permitiéndoles mostrar y vender sus piezas en todo el mundo. Adicionalmente, hemos creado Perfiles de Negocio para artesanos, poniéndolos al alcance de todas las personas que visitan sus comunidades y que quieren adquirir algún producto textil.

Todos estos esfuerzos forman parte de uno de los pilares de Original, el movimiento cultural del Gobierno de México liderado por la Secretaría de Cultura, proyecto que nació de la mano de maestras y maestros artesanos de diversas comunidades del país para crear conciencia sobre el valor del trabajo artesanal y los derechos de la propiedad colectiva. De esta manera, se fomenta la construcción de una nueva ética en las relaciones de las personas artesanas y sus comunidades con la industria del diseño.

Para nosotros, el trabajo con las comunidades es clave, con un enfoque marcado por los esfuerzos que reduzcan la brecha digital y den oportunidades, tanto económicas como de visibilidad, a quienes elaboran textiles. Sabemos que hay muchas áreas de oportunidad y trabajo por hacer para apoyar a las productoras locales; sin embargo, creemos que la tecnología puede proporcionar herramientas para generar una economía local sostenible y directa, donde ellas sean las principales beneficiarias.

Como también compartía la secretaria, las zonas indígenas o con raíces afrodescendientes, son aquellas que sufren de mayor marginación económica, por lo que estas iniciativas los ponen al frente y en el centro, creando un movimiento cultural más rico, donde no solo se enriquezca la visión de la cultura, también sus oportunidades.