/ miércoles 25 de mayo de 2022

Cuchillito de palo | Azote jarocho

El maestrito que funge como “gobernador” les está saliendo caro a los jarochos. La ruptura con el Estado de Derecho ha sido franca y el caos se extiende por la entidad, que creyó que se beneficiaría con su cambio a Morena.

Cuitláhuac García hace lo que se le da su gana y habla con el mismo autoritarismo con el que actúa. Igual agrede a una reportera -por hacerle una pregunta que lo incomoda- que ordena una ley que castiga a quienes “ofenden a la autoridad”. Bajo ese principio, que la Suprema Corte de Justicia ya le anuló, puso tras las rejas a docenas de personas que según él son contestatarios.

Aplica el “brazo de la justicia” a los que considera sus enemigos, para lo que tiene una Fiscalía a modo. Así metieron a la cárcel a Del Río Vírgen, asesor de la Cámara de Senadores, cercano a Ricardo Monreal, a quien acusaron sin prueba alguna, de ser autor intelectual de un homicidio.

Es el estado con el mayor número de periodistas muertos, crímenes impunes. En el asesinato reciente de dos mujeres periodistas, su fiscalía aprehendió a un hombre, como autor. Lo tuvieron que soltar a las 24 horas, al reconocer que ¡se equivocaron! Su culpa fue llamarse igual que el presunto delincuente. De ese tamaño son sus pifias.

Los traspiés de este “error” del Amloísmo, han sido de tales calibres, que casi lo baja de la silla el tabasqueño, aunque ya sabemos que él no se equivoca y antes de reconocer una “metida de pata” de esos tamaños, lo sostiene a pesar del desastre que representa para la 4T

La última fechoría del interfecto ha sido la “expropiación” -porque así hay que verla- del Acuario de Veracruz. El reconocido acuario estuvo siempre en manos de la Iniciativa Privada, la que constituyó un patronato que presidía como presidente, Jaime Rivero Mantecón.

La conocidísima instalación tenía reconocimiento a nivel internacional, a extremos de que se le consideraba el mejor de América Latina. Contaba con un número muy importante de especies y sus finanzas eran ejemplares.

Basta con decir que entregó 120 millones de pesos limpios, ahora que los despojaron de la propiedad. Estaba bajo la supervisión de la Secretaría del Medio Ambiente Federal y las Procuradurías del Medio Ambiente Federal y Local, así como la Secretaría de Finanzas y la Contraloría del estado. Jamás hubo una sola queja en contra.

Está valuado en 800 millones de pesos y la transparencia y limpieza de su economía reditúa importantes ingresos.

Se les acusó de la muerte de un manatí, pretexto cínico porque la organización Earth Mission, sostiene que el animal pereció en enero de este año, cuando se dragó el Río Camarón (Obra de la Procuraduría del Medio Ambiente estatal) y ni siquiera estaba en el acuario.

Fue la excusa para hacerse del jugoso negocio, que como decían los trabajadores, a los que se despidió en cuanto los funcionarios públicos tomaron posesión, no tardarán en destruir, como todo lo que queda en manos de estos incompetentes “servidores”.

Lo sucedido es gravísimo: si les empiezan a echar el ojo a fundaciones particulares que son de enorme utilidad y, reitero, rentables, podrían poner sus garras en otras de beneficencia que tanto ayudan a los desprotegidos, como lo señaló el comunicador Ricardo Homs, quien ejemplificó con los hospitales del Teletón.

Por lo pronto se apropian de un acuario que ha sido único. Otra marrullería de un remedo de mandatario estatal, que tiene a un paso del caos a la entidad.

catalinanq@hotmail.com @catalinanq




El maestrito que funge como “gobernador” les está saliendo caro a los jarochos. La ruptura con el Estado de Derecho ha sido franca y el caos se extiende por la entidad, que creyó que se beneficiaría con su cambio a Morena.

Cuitláhuac García hace lo que se le da su gana y habla con el mismo autoritarismo con el que actúa. Igual agrede a una reportera -por hacerle una pregunta que lo incomoda- que ordena una ley que castiga a quienes “ofenden a la autoridad”. Bajo ese principio, que la Suprema Corte de Justicia ya le anuló, puso tras las rejas a docenas de personas que según él son contestatarios.

Aplica el “brazo de la justicia” a los que considera sus enemigos, para lo que tiene una Fiscalía a modo. Así metieron a la cárcel a Del Río Vírgen, asesor de la Cámara de Senadores, cercano a Ricardo Monreal, a quien acusaron sin prueba alguna, de ser autor intelectual de un homicidio.

Es el estado con el mayor número de periodistas muertos, crímenes impunes. En el asesinato reciente de dos mujeres periodistas, su fiscalía aprehendió a un hombre, como autor. Lo tuvieron que soltar a las 24 horas, al reconocer que ¡se equivocaron! Su culpa fue llamarse igual que el presunto delincuente. De ese tamaño son sus pifias.

Los traspiés de este “error” del Amloísmo, han sido de tales calibres, que casi lo baja de la silla el tabasqueño, aunque ya sabemos que él no se equivoca y antes de reconocer una “metida de pata” de esos tamaños, lo sostiene a pesar del desastre que representa para la 4T

La última fechoría del interfecto ha sido la “expropiación” -porque así hay que verla- del Acuario de Veracruz. El reconocido acuario estuvo siempre en manos de la Iniciativa Privada, la que constituyó un patronato que presidía como presidente, Jaime Rivero Mantecón.

La conocidísima instalación tenía reconocimiento a nivel internacional, a extremos de que se le consideraba el mejor de América Latina. Contaba con un número muy importante de especies y sus finanzas eran ejemplares.

Basta con decir que entregó 120 millones de pesos limpios, ahora que los despojaron de la propiedad. Estaba bajo la supervisión de la Secretaría del Medio Ambiente Federal y las Procuradurías del Medio Ambiente Federal y Local, así como la Secretaría de Finanzas y la Contraloría del estado. Jamás hubo una sola queja en contra.

Está valuado en 800 millones de pesos y la transparencia y limpieza de su economía reditúa importantes ingresos.

Se les acusó de la muerte de un manatí, pretexto cínico porque la organización Earth Mission, sostiene que el animal pereció en enero de este año, cuando se dragó el Río Camarón (Obra de la Procuraduría del Medio Ambiente estatal) y ni siquiera estaba en el acuario.

Fue la excusa para hacerse del jugoso negocio, que como decían los trabajadores, a los que se despidió en cuanto los funcionarios públicos tomaron posesión, no tardarán en destruir, como todo lo que queda en manos de estos incompetentes “servidores”.

Lo sucedido es gravísimo: si les empiezan a echar el ojo a fundaciones particulares que son de enorme utilidad y, reitero, rentables, podrían poner sus garras en otras de beneficencia que tanto ayudan a los desprotegidos, como lo señaló el comunicador Ricardo Homs, quien ejemplificó con los hospitales del Teletón.

Por lo pronto se apropian de un acuario que ha sido único. Otra marrullería de un remedo de mandatario estatal, que tiene a un paso del caos a la entidad.

catalinanq@hotmail.com @catalinanq