/ viernes 30 de abril de 2021

Delitos al alza: no ignoremos lo evidente

Por: Raúl Rosales Ochoa

A inicios del actual gobierno se hablaba de una “línea de contención” en el registro de homicidios para referirse a una supuesta disminución en este delito. Posteriormente, esta definición cambió para entenderse como una estabilización de los registros de asesinatos, sólo que en niveles alarmantes. Recientemente, y para continuar minimizando la gravísima crisis de violencia que se vive en el país, el presidente dijo que se había logrado una disminución en todos los delitos excepto los homicidios, los feminicidios y la extorsión. Sin embargo, se olvidó que los registros de violencia familiar y el narcomenudeo también se han incrementado alcanzando niveles históricos y aunque han habido disminuciones en los registros de algunos delitos, esto se ha debido a la pandemia.

En un análisis realizado por Causa en Común sobre las cifras oficiales de incidencia delictiva, publicadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), se muestra que los registros de asesinatos se incrementaron durante marzo de 2021, luego de haber presentado una tendencia a la baja durante la contingencia sanitaria. Las entidades que registran una mayor tasa de asesinatos por cada 100 mil habitantes entre enero y marzo de 2020 y el mismo periodo de este año son Zacatecas (23.7), Baja California (22), Colima (19.7), Chihuahua (15.5) y Guanajuato (15).

En cuanto a los feminicidios, también hubo un repunte durante marzo de 2021, en el que se registraron 95 víctimas. Este repunte ha sido uno de los más altos desde que se tiene registro. Las entidades que tuvieron un mayor incremento en este delito durante el primer trimestre del año en comparación al año anterior fueron Aguascalientes (300%), Sonora (175%), Chihuahua (100%), Querétaro (100%) y Chiapas (71%).

Los delitos de robo con violencia y el robo de vehículo con violencia presentaron una tendencia a la baja, aunque habría que tomar con reserva esto, ya que ambos registros presentaron disminuciones importantes luego de que se anunciaron las medidas de confinamiento derivadas de la pandemia. El secuestro fue otro delito que presentó una tendencia a la baja, con un mínimo histórico de 50 víctimas registradas en enero de este año. Sin embargo, esta disminución hay que tomarla con pinzas, puesto que, por su naturaleza, es de los delitos que menos se denuncian (cifra negra de 93.9%).

En contraste, los registros de extorsión tuvieron un repunte importante durante el mes de marzo de 2021, con 871 víctimas, después de haberse presentado una disminución al inicio de la contingencia sanitaria. También los registros de violencia familiar se incrementaron de forma alarmante, llegando a alcanzar un máximo histórico de 23 mil 709 casos en marzo de 2021. Los registros de narcomenudeo también alcanzaron su pico más alto en ese mes, con 7,601 casos.

Es importante mencionar que existe un grave sub-registro de delitos, principalmente por la desconfianza y las dificultades para denunciar, y debido a probables manipulaciones y ocultamientos por parte de autoridades. El sub-registro es particularmente grave en los delitos de feminicidio, secuestro, extorsión y robo con violencia. Algunos estados no registran estos delitos, y el SESNSP no hace aclaración alguna al respecto. El riesgo que se corre es que se difunda la idea de que estas entidades están atendiendo a la violencia cuando, en realidad, no la reportan.

Por esa razón, cuando se mencionan disminuciones o mejorías en algún reporte sobre seguridad del gobierno sin que se tomen en consideración estos elementos, significa que le están mintiendo a la ciudadanía. Lo que muestran las cifras sobre delitos es una profundización de la crisis de inseguridad y una ausencia absoluta de una estrategia para enfrentarla.

Por: Raúl Rosales Ochoa

A inicios del actual gobierno se hablaba de una “línea de contención” en el registro de homicidios para referirse a una supuesta disminución en este delito. Posteriormente, esta definición cambió para entenderse como una estabilización de los registros de asesinatos, sólo que en niveles alarmantes. Recientemente, y para continuar minimizando la gravísima crisis de violencia que se vive en el país, el presidente dijo que se había logrado una disminución en todos los delitos excepto los homicidios, los feminicidios y la extorsión. Sin embargo, se olvidó que los registros de violencia familiar y el narcomenudeo también se han incrementado alcanzando niveles históricos y aunque han habido disminuciones en los registros de algunos delitos, esto se ha debido a la pandemia.

En un análisis realizado por Causa en Común sobre las cifras oficiales de incidencia delictiva, publicadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), se muestra que los registros de asesinatos se incrementaron durante marzo de 2021, luego de haber presentado una tendencia a la baja durante la contingencia sanitaria. Las entidades que registran una mayor tasa de asesinatos por cada 100 mil habitantes entre enero y marzo de 2020 y el mismo periodo de este año son Zacatecas (23.7), Baja California (22), Colima (19.7), Chihuahua (15.5) y Guanajuato (15).

En cuanto a los feminicidios, también hubo un repunte durante marzo de 2021, en el que se registraron 95 víctimas. Este repunte ha sido uno de los más altos desde que se tiene registro. Las entidades que tuvieron un mayor incremento en este delito durante el primer trimestre del año en comparación al año anterior fueron Aguascalientes (300%), Sonora (175%), Chihuahua (100%), Querétaro (100%) y Chiapas (71%).

Los delitos de robo con violencia y el robo de vehículo con violencia presentaron una tendencia a la baja, aunque habría que tomar con reserva esto, ya que ambos registros presentaron disminuciones importantes luego de que se anunciaron las medidas de confinamiento derivadas de la pandemia. El secuestro fue otro delito que presentó una tendencia a la baja, con un mínimo histórico de 50 víctimas registradas en enero de este año. Sin embargo, esta disminución hay que tomarla con pinzas, puesto que, por su naturaleza, es de los delitos que menos se denuncian (cifra negra de 93.9%).

En contraste, los registros de extorsión tuvieron un repunte importante durante el mes de marzo de 2021, con 871 víctimas, después de haberse presentado una disminución al inicio de la contingencia sanitaria. También los registros de violencia familiar se incrementaron de forma alarmante, llegando a alcanzar un máximo histórico de 23 mil 709 casos en marzo de 2021. Los registros de narcomenudeo también alcanzaron su pico más alto en ese mes, con 7,601 casos.

Es importante mencionar que existe un grave sub-registro de delitos, principalmente por la desconfianza y las dificultades para denunciar, y debido a probables manipulaciones y ocultamientos por parte de autoridades. El sub-registro es particularmente grave en los delitos de feminicidio, secuestro, extorsión y robo con violencia. Algunos estados no registran estos delitos, y el SESNSP no hace aclaración alguna al respecto. El riesgo que se corre es que se difunda la idea de que estas entidades están atendiendo a la violencia cuando, en realidad, no la reportan.

Por esa razón, cuando se mencionan disminuciones o mejorías en algún reporte sobre seguridad del gobierno sin que se tomen en consideración estos elementos, significa que le están mintiendo a la ciudadanía. Lo que muestran las cifras sobre delitos es una profundización de la crisis de inseguridad y una ausencia absoluta de una estrategia para enfrentarla.