/ domingo 27 de junio de 2021

Ecos lejanos | ¿Cómo llego usted al poder, sr. Presidente?

Ante la frustración y la ira causada por la derrota en las urnas en esta Ciudad de México, el prejidente Andrés López aseveró que el retroceso de su partido, Morena, se debió, a que la clase media fue influenciada por la oposición, dada la “mala información” respecto a que México avanza hacia el populismo y que él ambiciona reeligirse: “la capital del país viró hacia el conservadurismo”, señaló.

Además, el peje- jefe cotidianamente insiste en que su proyecto político ha sido atacado, con el respaldo de los medios de comunicación: “Les funcionó aquí en la Ciudad; se explica porque aquí es donde se recibió el mayor bombardeo de mentiras y muchos compraron esas mentiras, muchos”, afirmó.

A partir del tropezón electoral en nuestra Ciudad, el mandatario ha recriminado a la clase media en varias de sus mañaneras, calificándonos sin titubear, como “egoísta y aspiracionista”.

Es verdad que una gran parte de sector no comulga con las ideas y políticas de la 4T; sin embargo, otra buena parte incluso ayudó a que López Obrador ganara la Presidencia y se encuentra hoy lamentándose y francamente decepcionado ante los evidentes resultados de la administración gubernamental.

Aproximadamente 12.3 millones de hogares -lo que representa 44 millones de personas-, conformamos la clase media mexicana, cerca del 40% dela población, según cifras del INEGI, basadas en algunos aspectos característicos como contar con computadora, tener acceso a un gasto de 4 mil 380 pesos trimestrales en alimentos y bebidas fuera del hogar, abono a la tarjeta de crédito de mil 660 pesos, que las cabeza del hogar alcancen nivel de educación media superior cuando menos, que la familia se integre por cuatro miembros y sus hijos acudan a escuela pública, y cuenten con vivienda propia o que esté pagando.

Una encuesta realizada por Parametría en 2018, señala que el 65% de las personas que votaron por AMLO para la Presidencia de la República contaron con un mayor rango educativo entre preparatoria, universidad o más: “En particular la escolaridad y el salario son indicativos de que el perfil de López Obrador ha cambiado respecto a las dos elecciones presidenciales anteriores en las que participó como candidato, en 2006 y en 2012”, determinó entonces la empresa, resaltando que “las diferencias en los perfiles sociodemográficos apuntaron que el voto del ganador de la contienda electoral (AMLO) provino de la clase media y no de la gente de menores ingresos”.

En una crisis la clase media es la que paga los platos rotos, coinciden Valeria Moy, directora general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), e Ignacio Martínez, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (Lacen) de la UNAM, respecto al evidente descontento de los clasemedieros ante la pandemia respecto a su calidad de vida, considerando que en gran parte, el gobierno se quedó cortó en los apoyos.

El golpe de la Covid-19, que no fue bien amortiguado por el gobierno federal, se traduce en más de un millón de micro, pequeñas y medianas empresas que tuvieron que bajar la cortina. Más de cinco millones de estudiantes no se inscribieron al nuevo ciclo escolar y se han cancelado más de un millón de tarjetas de crédito, según datos del INEGI y del Banco BBVA, siendo el crédito uno de los factores que la Institución consideró para el fortalecimiento de la clase media en México.

Hoy, López Obrador sostiene que su Gobierno busca constituir una nueva clase media más humana, fraterna y solidaria para que resista campañas de manipulación: “Queremos sacar de la pobreza a millones de mexicanos para constituir una nueva clase media, más humana, fraterna y solidaria (...). (Y que) estén más conscientes y politizados para que resistan campañas de manipulación y no sean presa fácil de lo que llevan a cabo los grupos de intereses creados, los que no quieren que haya cambio… Existe un sector de la clase media que es individualista, que le da la espalda al prójimo y partidario de que ‘el que no transa, no avanza’... Existe una clase media solidaria, fraterna, no ladina, no aspiracionista. Claro que hay que superarnos, pero no volvernos egoístas y aspirar a ser fifí”…

Evidentemente, sus declaraciones causaron revuelo y no solo el coraje, también la frustración y la impotencia ante la actitud del protagónico prejidente son cada día más evidentes para este sector de la población.

La visión presidencial ha cambiado, ya no es necesario ser parte del estrato de los ricos, ni tener una ideología conservadora, los nuevos enemigos del actual gobierno mexicano han cambiado de rostro y, lo cierto es que cada día somos más: quienes tenemos una cuenta bancaria aún en números rojos, los que sobrevivimos y afrontamos contratiempos para resistir el cierre de un negocio, quienes hemos tenido la fortuna de estudiar una carrera, sin mayor título nobiliario como “maestría o doctorado”, los que nos informamos y leemos, todos somos ya fifís, todos los opositores del prejidente, lo somos, ¡oh sí!


gamogui@hotmail.com


Ante la frustración y la ira causada por la derrota en las urnas en esta Ciudad de México, el prejidente Andrés López aseveró que el retroceso de su partido, Morena, se debió, a que la clase media fue influenciada por la oposición, dada la “mala información” respecto a que México avanza hacia el populismo y que él ambiciona reeligirse: “la capital del país viró hacia el conservadurismo”, señaló.

Además, el peje- jefe cotidianamente insiste en que su proyecto político ha sido atacado, con el respaldo de los medios de comunicación: “Les funcionó aquí en la Ciudad; se explica porque aquí es donde se recibió el mayor bombardeo de mentiras y muchos compraron esas mentiras, muchos”, afirmó.

A partir del tropezón electoral en nuestra Ciudad, el mandatario ha recriminado a la clase media en varias de sus mañaneras, calificándonos sin titubear, como “egoísta y aspiracionista”.

Es verdad que una gran parte de sector no comulga con las ideas y políticas de la 4T; sin embargo, otra buena parte incluso ayudó a que López Obrador ganara la Presidencia y se encuentra hoy lamentándose y francamente decepcionado ante los evidentes resultados de la administración gubernamental.

Aproximadamente 12.3 millones de hogares -lo que representa 44 millones de personas-, conformamos la clase media mexicana, cerca del 40% dela población, según cifras del INEGI, basadas en algunos aspectos característicos como contar con computadora, tener acceso a un gasto de 4 mil 380 pesos trimestrales en alimentos y bebidas fuera del hogar, abono a la tarjeta de crédito de mil 660 pesos, que las cabeza del hogar alcancen nivel de educación media superior cuando menos, que la familia se integre por cuatro miembros y sus hijos acudan a escuela pública, y cuenten con vivienda propia o que esté pagando.

Una encuesta realizada por Parametría en 2018, señala que el 65% de las personas que votaron por AMLO para la Presidencia de la República contaron con un mayor rango educativo entre preparatoria, universidad o más: “En particular la escolaridad y el salario son indicativos de que el perfil de López Obrador ha cambiado respecto a las dos elecciones presidenciales anteriores en las que participó como candidato, en 2006 y en 2012”, determinó entonces la empresa, resaltando que “las diferencias en los perfiles sociodemográficos apuntaron que el voto del ganador de la contienda electoral (AMLO) provino de la clase media y no de la gente de menores ingresos”.

En una crisis la clase media es la que paga los platos rotos, coinciden Valeria Moy, directora general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), e Ignacio Martínez, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (Lacen) de la UNAM, respecto al evidente descontento de los clasemedieros ante la pandemia respecto a su calidad de vida, considerando que en gran parte, el gobierno se quedó cortó en los apoyos.

El golpe de la Covid-19, que no fue bien amortiguado por el gobierno federal, se traduce en más de un millón de micro, pequeñas y medianas empresas que tuvieron que bajar la cortina. Más de cinco millones de estudiantes no se inscribieron al nuevo ciclo escolar y se han cancelado más de un millón de tarjetas de crédito, según datos del INEGI y del Banco BBVA, siendo el crédito uno de los factores que la Institución consideró para el fortalecimiento de la clase media en México.

Hoy, López Obrador sostiene que su Gobierno busca constituir una nueva clase media más humana, fraterna y solidaria para que resista campañas de manipulación: “Queremos sacar de la pobreza a millones de mexicanos para constituir una nueva clase media, más humana, fraterna y solidaria (...). (Y que) estén más conscientes y politizados para que resistan campañas de manipulación y no sean presa fácil de lo que llevan a cabo los grupos de intereses creados, los que no quieren que haya cambio… Existe un sector de la clase media que es individualista, que le da la espalda al prójimo y partidario de que ‘el que no transa, no avanza’... Existe una clase media solidaria, fraterna, no ladina, no aspiracionista. Claro que hay que superarnos, pero no volvernos egoístas y aspirar a ser fifí”…

Evidentemente, sus declaraciones causaron revuelo y no solo el coraje, también la frustración y la impotencia ante la actitud del protagónico prejidente son cada día más evidentes para este sector de la población.

La visión presidencial ha cambiado, ya no es necesario ser parte del estrato de los ricos, ni tener una ideología conservadora, los nuevos enemigos del actual gobierno mexicano han cambiado de rostro y, lo cierto es que cada día somos más: quienes tenemos una cuenta bancaria aún en números rojos, los que sobrevivimos y afrontamos contratiempos para resistir el cierre de un negocio, quienes hemos tenido la fortuna de estudiar una carrera, sin mayor título nobiliario como “maestría o doctorado”, los que nos informamos y leemos, todos somos ya fifís, todos los opositores del prejidente, lo somos, ¡oh sí!


gamogui@hotmail.com