/ viernes 11 de junio de 2021

El Balance

Por una #SociedadHorizontal


Terminó la contienda electoral. Tras largos meses de competencia, los ciudadanos se manifestaron en las urnas y votaron por lo que consideraron sus mejores opciones. El resultado final es que todos ganaron algo, unos mas, otros menos. La oposición articulada entre PRI, PAN y PRD clamó victoria al impedir que Morena se quedara con los 334 votos requeridos para cambiar la Constitución. Ahora, ni el partido en el poder, ni sus aliados cuentan con la “mayoría calificada” que le permita al presidente López Obrador cambiar la carta magna para reelegirse, suprimir a los organismos autónomos -principalmente al INE- modificar el modelo energético que prioriza la competencia privada, entre otras cosas. No obstante, el partido de AMLO tendrá 198 legisladores que junto con los 43 del PVEM y los 39 del PT sumarían 289 curules (56% del organismo), número suficiente para hacer modificaciones a las leyes reglamentarias, incluido el presupuesto de egresos de la federación.

Adicionalmente, Morena obtuvo triunfos contundentes al interior de la República. De un total de 15 entidades que cambiaron gobernador, el partido guinda se quedó con 11 (Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Sonora, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas). El PAN ganó Chihuahua y Querétaro, mientras que Movimiento Ciudadano se quedó con Nuevo León y el PVEM con San Luis Potosí. El gran perdedor en cuanto a entidades federativas fue el PRI, quien perdió todos los estados que antes gobernaba.

Sin duda alguna, el territorio político en el que mayor sonoridad alcanzaron los resultados de la elección, fue precisamente en la CDMX. Tras el triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas en 1997, la izquierda ha gobernado la capital del país. El corazón del proyecto político de AMLO siempre ha estado cimentado en el valle central. Por esta razón, destaca el hecho de que la coalición PRI-PAN-PRD hayan conquistado juntos un total de nueve alcaldías (Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Coyoacán, Magdalena Contreras y Tlalpan). Juntos, estos partidos alcanzaron un 52% de la votación, por encima del 48% de Morena.

Según Mitofsky, el nivel de escolaridad promedio de quienes votaron esta vez por Morena, fue mucho menor cuando se le compara con los que votaron en 2018. Hace tres años, mientras mayor nivel educativo se tuviera, mayor era la propensión a votar por AMLO. Ahora no fue así. Las clases medias decidieron cambiar su voto. A decir de la misma casa encuestadora, lo que más le pegó al partido en el gobierno, fue el malestar por la situación económica. En la CDMX fue mucho más marcado el “referéndum" entre dos fuerzas: Morena y anti-Morena (reflejado en los votos que recibió la coalición PRI-PAN-PRD), destacando que en zonas acomodadas de la capital, la participación fue de más del 62%.

Los resultados de hoy pueden ser engañosos. La mayoría de las entidades de la República ratificaron la exigencia de un cambio. No obstante, el éxito nacional contrasta con el desgaste que evidencia el proyecto político de AMLO en la capital. ¿Será en la CDMX donde surgirá la alternativa al proyecto de la Cuarta Transformación? Es posible.

Por lo pronto, todo indica que el lopezobradorismo empieza a perder el apoyo de la clase media en las zonas urbanas. La evolución de la política en torno a este segmento socioeconómico, determinará el sentir electoral para las elecciones presidenciales del 2024. La #SociedadHorizontal jugará un rol estelar en la construcción de esa senda.

Por una #SociedadHorizontal


Terminó la contienda electoral. Tras largos meses de competencia, los ciudadanos se manifestaron en las urnas y votaron por lo que consideraron sus mejores opciones. El resultado final es que todos ganaron algo, unos mas, otros menos. La oposición articulada entre PRI, PAN y PRD clamó victoria al impedir que Morena se quedara con los 334 votos requeridos para cambiar la Constitución. Ahora, ni el partido en el poder, ni sus aliados cuentan con la “mayoría calificada” que le permita al presidente López Obrador cambiar la carta magna para reelegirse, suprimir a los organismos autónomos -principalmente al INE- modificar el modelo energético que prioriza la competencia privada, entre otras cosas. No obstante, el partido de AMLO tendrá 198 legisladores que junto con los 43 del PVEM y los 39 del PT sumarían 289 curules (56% del organismo), número suficiente para hacer modificaciones a las leyes reglamentarias, incluido el presupuesto de egresos de la federación.

Adicionalmente, Morena obtuvo triunfos contundentes al interior de la República. De un total de 15 entidades que cambiaron gobernador, el partido guinda se quedó con 11 (Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Sonora, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas). El PAN ganó Chihuahua y Querétaro, mientras que Movimiento Ciudadano se quedó con Nuevo León y el PVEM con San Luis Potosí. El gran perdedor en cuanto a entidades federativas fue el PRI, quien perdió todos los estados que antes gobernaba.

Sin duda alguna, el territorio político en el que mayor sonoridad alcanzaron los resultados de la elección, fue precisamente en la CDMX. Tras el triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas en 1997, la izquierda ha gobernado la capital del país. El corazón del proyecto político de AMLO siempre ha estado cimentado en el valle central. Por esta razón, destaca el hecho de que la coalición PRI-PAN-PRD hayan conquistado juntos un total de nueve alcaldías (Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Coyoacán, Magdalena Contreras y Tlalpan). Juntos, estos partidos alcanzaron un 52% de la votación, por encima del 48% de Morena.

Según Mitofsky, el nivel de escolaridad promedio de quienes votaron esta vez por Morena, fue mucho menor cuando se le compara con los que votaron en 2018. Hace tres años, mientras mayor nivel educativo se tuviera, mayor era la propensión a votar por AMLO. Ahora no fue así. Las clases medias decidieron cambiar su voto. A decir de la misma casa encuestadora, lo que más le pegó al partido en el gobierno, fue el malestar por la situación económica. En la CDMX fue mucho más marcado el “referéndum" entre dos fuerzas: Morena y anti-Morena (reflejado en los votos que recibió la coalición PRI-PAN-PRD), destacando que en zonas acomodadas de la capital, la participación fue de más del 62%.

Los resultados de hoy pueden ser engañosos. La mayoría de las entidades de la República ratificaron la exigencia de un cambio. No obstante, el éxito nacional contrasta con el desgaste que evidencia el proyecto político de AMLO en la capital. ¿Será en la CDMX donde surgirá la alternativa al proyecto de la Cuarta Transformación? Es posible.

Por lo pronto, todo indica que el lopezobradorismo empieza a perder el apoyo de la clase media en las zonas urbanas. La evolución de la política en torno a este segmento socioeconómico, determinará el sentir electoral para las elecciones presidenciales del 2024. La #SociedadHorizontal jugará un rol estelar en la construcción de esa senda.

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