/ domingo 9 de febrero de 2020

El debate por los Nuevos Etiquetados 

El 24 de enero se aprobó la modificación a la norma NOM 051 sobre el etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas. La finalidad de la medida es atender los problemas de obesidad y sobrepeso que presenta la sociedad mexicana. Instituciones nacionales e internacionales manifiestan que la medida es una herramienta, pero no una solución. Por otra parte, el sector empresarial manifiesta inconformidad con la medida, al considerar que afecta a la industria, a los sectores productivos y que su opinión no es tomada en cuenta por parte del gobierno.

En este debate público es importante entender que mejorar la salud de los mexicanos es la finalidad que tienen la modificación a la norma NOM-051-SCFI/SSA1-2010. De acuerdo a los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición ENSANUT 2018, realizada por el INEGI, la Secretaria de Salud y en Instituto Nacional de Salud Pública, México vive una emergencia epidemiológica debido a un aumento del 75.2% de la población adulta con sobrepeso y obesidad, un aumento del 41.1% en niñas, niños y adolescentes, y que 8.6 millones de personas reportan haber tenido un diagnóstico de diabetes.

Organismos internacionales como UNICEF, FAO y la OMS tienen estudios que muestran en sus conclusiones que el sobrepeso y la obesidad, que provocan diabetes e hipertensión, son consecuencia de malos hábitos alimenticios y dietas con alto consumo de calorías, azúcares simples, grasa y sal, así como el consumo de productos de baja calidad nutricional. A partir de esta lógica, estos organismos consideran que el etiquetado de alimentos es una herramienta para reducir el consumo de productos nocivos para la salud, pero no es la solución.

La modificación a la norma y la medida de cambiar etiquetados es criticada por el sector empresarial. Los representantes de distintos organizaciones empresariales consideran que el gobierno no escuchó las propuestas del sector para diseñar una política más integral que atienda la salud de la población y que no afecte la productividad y a los distintos eslabones de las cadenas de producción de productos procesados, así como a la agroindustria. En sector existen propuestas para diseña conjuntamente políticas preventivas que intervengan los hábitos alimenticios de la población.

La modificación señala que la información nutrimental debe aparecer en la parte frontal de los productos y que en caso que no sea saludable mostrar una advertencia del exceso en los límites máximos de contenido energéticos, azúcares añadidos, grasas saturadas, grasas trans y sodio. Es importante mencionar que esta herramienta debe ser complementada con políticas que fomenten una dieta sana y campañas de información alimentaria enfocadas en cambiar hábitos. Estas medidas complementarias deben ser diseñadas en conjunto con todas las partes interesadas, para escuchar todas las opiniones que sumen para mejorar la calidad de vida de los mexicanos.

El 24 de enero se aprobó la modificación a la norma NOM 051 sobre el etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas. La finalidad de la medida es atender los problemas de obesidad y sobrepeso que presenta la sociedad mexicana. Instituciones nacionales e internacionales manifiestan que la medida es una herramienta, pero no una solución. Por otra parte, el sector empresarial manifiesta inconformidad con la medida, al considerar que afecta a la industria, a los sectores productivos y que su opinión no es tomada en cuenta por parte del gobierno.

En este debate público es importante entender que mejorar la salud de los mexicanos es la finalidad que tienen la modificación a la norma NOM-051-SCFI/SSA1-2010. De acuerdo a los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición ENSANUT 2018, realizada por el INEGI, la Secretaria de Salud y en Instituto Nacional de Salud Pública, México vive una emergencia epidemiológica debido a un aumento del 75.2% de la población adulta con sobrepeso y obesidad, un aumento del 41.1% en niñas, niños y adolescentes, y que 8.6 millones de personas reportan haber tenido un diagnóstico de diabetes.

Organismos internacionales como UNICEF, FAO y la OMS tienen estudios que muestran en sus conclusiones que el sobrepeso y la obesidad, que provocan diabetes e hipertensión, son consecuencia de malos hábitos alimenticios y dietas con alto consumo de calorías, azúcares simples, grasa y sal, así como el consumo de productos de baja calidad nutricional. A partir de esta lógica, estos organismos consideran que el etiquetado de alimentos es una herramienta para reducir el consumo de productos nocivos para la salud, pero no es la solución.

La modificación a la norma y la medida de cambiar etiquetados es criticada por el sector empresarial. Los representantes de distintos organizaciones empresariales consideran que el gobierno no escuchó las propuestas del sector para diseñar una política más integral que atienda la salud de la población y que no afecte la productividad y a los distintos eslabones de las cadenas de producción de productos procesados, así como a la agroindustria. En sector existen propuestas para diseña conjuntamente políticas preventivas que intervengan los hábitos alimenticios de la población.

La modificación señala que la información nutrimental debe aparecer en la parte frontal de los productos y que en caso que no sea saludable mostrar una advertencia del exceso en los límites máximos de contenido energéticos, azúcares añadidos, grasas saturadas, grasas trans y sodio. Es importante mencionar que esta herramienta debe ser complementada con políticas que fomenten una dieta sana y campañas de información alimentaria enfocadas en cambiar hábitos. Estas medidas complementarias deben ser diseñadas en conjunto con todas las partes interesadas, para escuchar todas las opiniones que sumen para mejorar la calidad de vida de los mexicanos.