/ viernes 1 de diciembre de 2023

El Espectador | El factor Verástegui

En el corte del pasado 20 de noviembre del informe del Instituto Nacional Electoral, de Guadalupe Taddei, para el proceso electoral 2024, aparecían nueve aspirantes independientes a la presidencia, de los cuales ocho se mantienen vigentes, uno declinó y sólo dos llevaban un nivel de avance por arriba del 5 por ciento en su proceso de captación de apoyos, a tan sólo mes y medio de que llegue la fecha de cierre de recolección de apoyos.

El ultraderechista José Eduardo Verástegui Córdoba encabeza la lista con el 7.35 por ciento, 94 mil 977 apoyos ciudadanos enviados al INE, de los cuales 70 mil 622 han sido revisados en mesa de control, en los cuales se detectaron mil 609 registros duplicados por el mismo aspirante y en 11 mil 336 se encontraron inconsistencias. Verástegui es el único aspirante que reporta apoyos capturados por régimen de excepción, con 4 mil 149 registros capturados de manera manual.

Mientras tanto el expriista Ulises Ernesto Ruíz Ortiz se mantiene en segundo lugar de avance en la captación de apoyos a través de la aplicación móvil “Mi apoyo” que el INE ha destinado para este propósito, a esa fecha llevaba 5.46 por ciento, es decir, 84 mil 250 manifestaciones de apoyo ciudadano, de los cuales 52 mil 503 habían sido revisados por la mesa de control, detectando 3 mil 417 duplicados por el mismo aspirante y 26 mil 608 inconsistencias.

Los datos parecen pronosticar que por lo menos seis de los aspirantes independientes a la presidencia seguirán los pasos de Hugo Eric Flores Cervantes, quien el 31 de octubre desistió de continuar con el proceso, logrando recabar sólo ocho apoyos ciudadanos de los 961 mil 405 que pide el organismo electoral. Al parecer el líder del Partido Encuentro Solidario optará por apoyar la candidatura de Claudia Sheinbaum con el casi millón de firmas que asegura tener.

Incluso para Verástegui y Ruíz parece lejana la meta de obtener el 1 por ciento de la lista nominal del país en seis semanas.

Si bien las candidaturas independientes surgen en un proceso democrático como resultado de sectores de la ciudadanía que no se ven, ni sienten representados por los partidos políticos existentes, también es una herramienta útil para quienes aún siendo afines a un partido pero al no resultar elegido en los procesos internos, ven en este tipo de candidatura una opción más para aparecer en la boleta electoral.

Tal fue el caso de Margarita Zavala quien en 2018 rompió con la dirigencia del Partido Acción Nacional y decidió “hacer política de la mano de los ciudadanos”, convirtiéndose en la primera candidata independiente desde la reforma de 2014. Zavala decidió renunciar por “congruencia y honestidad política” ante la enorme desventaja que vivió como independiente frente al poder de los partidos que en su opinión vuelven inviables las candidaturas independientes.

Eduardo Verástegui, actor, productor, director y activista que defiende causas de la ultraderecha como la abolición de la interrupción del embarazo, la eutanasia, el matrimonio y la adopción homoparental, parece estarse posicionando en todo caso para las elecciones del 2030. Cuenta con la simpatía e incluso con la fortuna de personas poderosas que cada año acuden a la Conferencia Política de Acción Conservadora, un ala política de derecha a la cual pertenecen Donald Trump y Jair Bolsonaro. Sus seguidores aseguran que el desgaste de los partidos políticos, así como la nula representación de sus radicales intereses hacen que valga la pena seguir apoyándolo aunque no obtenga ni la candidatura en estas semanas. Ya se insiste mucho, como hacen en el equipo de Ebrard, en el 2030.


En el corte del pasado 20 de noviembre del informe del Instituto Nacional Electoral, de Guadalupe Taddei, para el proceso electoral 2024, aparecían nueve aspirantes independientes a la presidencia, de los cuales ocho se mantienen vigentes, uno declinó y sólo dos llevaban un nivel de avance por arriba del 5 por ciento en su proceso de captación de apoyos, a tan sólo mes y medio de que llegue la fecha de cierre de recolección de apoyos.

El ultraderechista José Eduardo Verástegui Córdoba encabeza la lista con el 7.35 por ciento, 94 mil 977 apoyos ciudadanos enviados al INE, de los cuales 70 mil 622 han sido revisados en mesa de control, en los cuales se detectaron mil 609 registros duplicados por el mismo aspirante y en 11 mil 336 se encontraron inconsistencias. Verástegui es el único aspirante que reporta apoyos capturados por régimen de excepción, con 4 mil 149 registros capturados de manera manual.

Mientras tanto el expriista Ulises Ernesto Ruíz Ortiz se mantiene en segundo lugar de avance en la captación de apoyos a través de la aplicación móvil “Mi apoyo” que el INE ha destinado para este propósito, a esa fecha llevaba 5.46 por ciento, es decir, 84 mil 250 manifestaciones de apoyo ciudadano, de los cuales 52 mil 503 habían sido revisados por la mesa de control, detectando 3 mil 417 duplicados por el mismo aspirante y 26 mil 608 inconsistencias.

Los datos parecen pronosticar que por lo menos seis de los aspirantes independientes a la presidencia seguirán los pasos de Hugo Eric Flores Cervantes, quien el 31 de octubre desistió de continuar con el proceso, logrando recabar sólo ocho apoyos ciudadanos de los 961 mil 405 que pide el organismo electoral. Al parecer el líder del Partido Encuentro Solidario optará por apoyar la candidatura de Claudia Sheinbaum con el casi millón de firmas que asegura tener.

Incluso para Verástegui y Ruíz parece lejana la meta de obtener el 1 por ciento de la lista nominal del país en seis semanas.

Si bien las candidaturas independientes surgen en un proceso democrático como resultado de sectores de la ciudadanía que no se ven, ni sienten representados por los partidos políticos existentes, también es una herramienta útil para quienes aún siendo afines a un partido pero al no resultar elegido en los procesos internos, ven en este tipo de candidatura una opción más para aparecer en la boleta electoral.

Tal fue el caso de Margarita Zavala quien en 2018 rompió con la dirigencia del Partido Acción Nacional y decidió “hacer política de la mano de los ciudadanos”, convirtiéndose en la primera candidata independiente desde la reforma de 2014. Zavala decidió renunciar por “congruencia y honestidad política” ante la enorme desventaja que vivió como independiente frente al poder de los partidos que en su opinión vuelven inviables las candidaturas independientes.

Eduardo Verástegui, actor, productor, director y activista que defiende causas de la ultraderecha como la abolición de la interrupción del embarazo, la eutanasia, el matrimonio y la adopción homoparental, parece estarse posicionando en todo caso para las elecciones del 2030. Cuenta con la simpatía e incluso con la fortuna de personas poderosas que cada año acuden a la Conferencia Política de Acción Conservadora, un ala política de derecha a la cual pertenecen Donald Trump y Jair Bolsonaro. Sus seguidores aseguran que el desgaste de los partidos políticos, así como la nula representación de sus radicales intereses hacen que valga la pena seguir apoyándolo aunque no obtenga ni la candidatura en estas semanas. Ya se insiste mucho, como hacen en el equipo de Ebrard, en el 2030.