/ lunes 20 de mayo de 2019

El Espectador | Google suspende sus negocios con Huawei

Los poderosos teléfonos de Huawei sin el software de Google son prácticamente basura tecnológica, poco menos que una discreta cámara para selfies para los que usan los dispositivos de esta firma fuera de China.

Ayer, mientras los voceros de la china Huawei disfrutaban de su fin de semana en familia, arropados al menos en México por la inversión en campañas publicitarias en medios a cambio de protección --una práctica que aprendieron de la coreana Samsung en la región--, los altos directivos del gigante de la tecnología casi se arrancaban los pelos de un tirón al momento de recibir en sus teléfonos la noticia que destapaba la agencia Reuters como exclusiva:

“Google ha suspendido los negocios con Huawei que requieran la transferencia de productos de hardware y software, excepto los cubiertos por licencias de código abierto”. La situación suena delicada. “Huawei Technologies Co Ltd perderá acceso inmediato a las actualizaciones del sistema operativo Android y la próxima versión de sus móviles al exterior de China tampoco contará con aplicaciones y servicios populares como Google Play Store y Gmail”.

Desde hace años le hemos informado puntualmente de cómo Huawei se convirtió en una empresa incómoda para Estados Unidos, principalmente porque continúa consolidándose como la principal proveedora de equipos para telecomunicaciones en todo el mundo. Pero también porque Ren Zhengfei, su presidente y fundador, tiene un nebuloso pasado militar.

Nadie como ellos tiene tan avanzado el desarrollo de las redes 5G. Además, en la región usan a México como punto de control para toda América Latina, destacando la proveeduría de tecnología sofisticada en Venezuela y otros países en los que los estadounidenses no se sienten cómodos negociando.

Incluso hay que tomar en cuenta que su estructura corporativa es confusa, utilizan a vendedores profesionales y gerentes de marketing como representantes ante los negociadores locales, mientras que los ejecutivos importantes, principalmente de China, se ocultan en las sombras para no ser mencionados nunca como los responsables de la operación.

La semana pasada el Departamento de Comercio de Estados Unidos incluyó a Huawei en una lista negra (Entity List), que prohibe a la firma comprar partes y componentes a proveedores estadounidenses. “Huawei está en contra de la decisión tomada por la Oficina de Industria y Seguridad (Bureau of Industry and Security, BIS) del Departamento de Comercio de Estados Unidos”, señaló la firma en un breve comunicado al respecto. “Esta decisión no considera el interés de nadie. Causará un daño económico significativo a las compañías estadounidenses, con las cuales Huawei tiene relación de negocios, afectará a decenas de miles de empleos estadounidenses y provocará disrupción en la colaboración actual y en la confianza mutua que existen en la cadena de suministro global”.

La guerra comercial entre China y EU continúa subiendo de tono.

hiroshi@oem.com.mx

Los poderosos teléfonos de Huawei sin el software de Google son prácticamente basura tecnológica, poco menos que una discreta cámara para selfies para los que usan los dispositivos de esta firma fuera de China.

Ayer, mientras los voceros de la china Huawei disfrutaban de su fin de semana en familia, arropados al menos en México por la inversión en campañas publicitarias en medios a cambio de protección --una práctica que aprendieron de la coreana Samsung en la región--, los altos directivos del gigante de la tecnología casi se arrancaban los pelos de un tirón al momento de recibir en sus teléfonos la noticia que destapaba la agencia Reuters como exclusiva:

“Google ha suspendido los negocios con Huawei que requieran la transferencia de productos de hardware y software, excepto los cubiertos por licencias de código abierto”. La situación suena delicada. “Huawei Technologies Co Ltd perderá acceso inmediato a las actualizaciones del sistema operativo Android y la próxima versión de sus móviles al exterior de China tampoco contará con aplicaciones y servicios populares como Google Play Store y Gmail”.

Desde hace años le hemos informado puntualmente de cómo Huawei se convirtió en una empresa incómoda para Estados Unidos, principalmente porque continúa consolidándose como la principal proveedora de equipos para telecomunicaciones en todo el mundo. Pero también porque Ren Zhengfei, su presidente y fundador, tiene un nebuloso pasado militar.

Nadie como ellos tiene tan avanzado el desarrollo de las redes 5G. Además, en la región usan a México como punto de control para toda América Latina, destacando la proveeduría de tecnología sofisticada en Venezuela y otros países en los que los estadounidenses no se sienten cómodos negociando.

Incluso hay que tomar en cuenta que su estructura corporativa es confusa, utilizan a vendedores profesionales y gerentes de marketing como representantes ante los negociadores locales, mientras que los ejecutivos importantes, principalmente de China, se ocultan en las sombras para no ser mencionados nunca como los responsables de la operación.

La semana pasada el Departamento de Comercio de Estados Unidos incluyó a Huawei en una lista negra (Entity List), que prohibe a la firma comprar partes y componentes a proveedores estadounidenses. “Huawei está en contra de la decisión tomada por la Oficina de Industria y Seguridad (Bureau of Industry and Security, BIS) del Departamento de Comercio de Estados Unidos”, señaló la firma en un breve comunicado al respecto. “Esta decisión no considera el interés de nadie. Causará un daño económico significativo a las compañías estadounidenses, con las cuales Huawei tiene relación de negocios, afectará a decenas de miles de empleos estadounidenses y provocará disrupción en la colaboración actual y en la confianza mutua que existen en la cadena de suministro global”.

La guerra comercial entre China y EU continúa subiendo de tono.

hiroshi@oem.com.mx