/ lunes 27 de mayo de 2019

El Espectador | Hacer negocios con los mariguanos

No somos Ámsterdam, ni California, pero si anda en las calles temprano por las zonas de oficinas, ya sea Reforma o Polanco, podrá apreciar el inconfundible olor de la mariguana desprenderse de algunos empleados apurados para iniciar su jornada, como si tomaran su primer café de la mañana. Los clubs de cannabis venden más que los legales salones de fumadores de puros e incluso los cigarros electrónicos cargados de THC son cada día más populares entre directivos de empresas que no dejaron el vicio después de acudir a alguna de las más renombradas universidades estadounidenses.

Pero la incertidumbre le ha puesto trabas a lo que parecía ser el primer paso de México para la legalización de la mariguana. Pues pese a las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que lleva Arturo Zaldívar, a las recientes manifestaciones sociales y al interés comercial, aún hay obstáculos para la apertura a esta droga que algunos usuarios consideran menos dañina que el alcohol o el tabaco.

El maestro en Derecho Económico y especialista en cadenas de suministro, Carlos Cristino Sarabia Díaz, argumenta que el prohibicionismo es insostenible en México. Sin embargo, aún no hay determinaciones por parte de las autoridades del sector Salud, más cuando enfrentan la crisis de los recortes, el desabasto y el descontento social.

Actualmente no se ha generado un ambiente positivo de negocios, pese a que, en México aún en tiempos de prohibición, se cultivan aproximadamente seis millones de toneladas por año de mariguana, esto de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, además de que este negocio a nivel global alcanzará los 31 mil millones de dólares para el año 2021.

Sarabia Díaz, director general de la empresa Xtrategas, está convencido de que nuestro país podría ser líder en el sector, aunque la falta de definiciones regulatorias, normativas, comerciales, genera una incertidumbre que se traduce en desventajas competitivas con otros mercados productores de cannabis.

Sin embargo, las autoridades competentes a nivel federal que se involucran en el tema de la mariguana, están seguros que la apertura ya no tiene vuelta de hoja, lo único que se debe analizar a detalle, es la experiencia internacional para saber qué modelo podría adoptar México, mismo que se le presentaría al propio presidente Andrés Manuel López Obrador.

Y vaya que es un secreto a voces que ante este panorama ya no nos podemos tapar los ojos ni los oídos, ni ignorar que hoy día, igual que consumidores en su empresa, existen miles de personas tanto en zonas rurales lejanas, como en urbanas marginadas, que trabajan en plantíos de producción de mariguana y sus cadenas de suministro, lo que bien podría aprovechar el Estado mexicano para traducirlo en empleos formales, inversiones y exportaciones.

hiroshi@oem.com.mx

No somos Ámsterdam, ni California, pero si anda en las calles temprano por las zonas de oficinas, ya sea Reforma o Polanco, podrá apreciar el inconfundible olor de la mariguana desprenderse de algunos empleados apurados para iniciar su jornada, como si tomaran su primer café de la mañana. Los clubs de cannabis venden más que los legales salones de fumadores de puros e incluso los cigarros electrónicos cargados de THC son cada día más populares entre directivos de empresas que no dejaron el vicio después de acudir a alguna de las más renombradas universidades estadounidenses.

Pero la incertidumbre le ha puesto trabas a lo que parecía ser el primer paso de México para la legalización de la mariguana. Pues pese a las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que lleva Arturo Zaldívar, a las recientes manifestaciones sociales y al interés comercial, aún hay obstáculos para la apertura a esta droga que algunos usuarios consideran menos dañina que el alcohol o el tabaco.

El maestro en Derecho Económico y especialista en cadenas de suministro, Carlos Cristino Sarabia Díaz, argumenta que el prohibicionismo es insostenible en México. Sin embargo, aún no hay determinaciones por parte de las autoridades del sector Salud, más cuando enfrentan la crisis de los recortes, el desabasto y el descontento social.

Actualmente no se ha generado un ambiente positivo de negocios, pese a que, en México aún en tiempos de prohibición, se cultivan aproximadamente seis millones de toneladas por año de mariguana, esto de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, además de que este negocio a nivel global alcanzará los 31 mil millones de dólares para el año 2021.

Sarabia Díaz, director general de la empresa Xtrategas, está convencido de que nuestro país podría ser líder en el sector, aunque la falta de definiciones regulatorias, normativas, comerciales, genera una incertidumbre que se traduce en desventajas competitivas con otros mercados productores de cannabis.

Sin embargo, las autoridades competentes a nivel federal que se involucran en el tema de la mariguana, están seguros que la apertura ya no tiene vuelta de hoja, lo único que se debe analizar a detalle, es la experiencia internacional para saber qué modelo podría adoptar México, mismo que se le presentaría al propio presidente Andrés Manuel López Obrador.

Y vaya que es un secreto a voces que ante este panorama ya no nos podemos tapar los ojos ni los oídos, ni ignorar que hoy día, igual que consumidores en su empresa, existen miles de personas tanto en zonas rurales lejanas, como en urbanas marginadas, que trabajan en plantíos de producción de mariguana y sus cadenas de suministro, lo que bien podría aprovechar el Estado mexicano para traducirlo en empleos formales, inversiones y exportaciones.

hiroshi@oem.com.mx