/ lunes 28 de enero de 2019

El Espectador | ¿Hawái o la Ciudad de México?

Desde hace años nos hacen creer que la Ciudad de México se ha convertido en un punto de especial interés para el turista extranjero que busca conocer la tierra de Frida Kahlo y los tacos. Nos hacen pensar que poco a poco esta capital se ha convertido en un destino atractivo para esos buscadores de experiencias únicas y selfies para presumir. Probablemente tenga éxito además la campaña publicitaria que pagaron las autoridades de la pasada administración a Alfonso Cuarón para que su película Roma funcione como gancho para que más ciudadanos de otras nacionalidades se interesen por conocer esta caótica, sucia y violenta urbe, hablamos del dinero que le pagó el Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México. Lo cierto es que empresas como Southwest Airlines no le ven tantos argumentos como para continuarla promoviendo entre sus clientes como un bello destino al que tienen que ir alguna vez en su vida para no sentir que algo les falta en su lista de sueños pendientes.

Southwest Airlines, que encabeza Gary Kelly, decidió informar la semana pasada que sus vuelos ya no llegarán al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el Benito Juárez, a partir de marzo. Desde 2014, al menos cuatro aviones llegan todos los días desde Houston, Texas, desde donde logran conectar más de 30 ciudades estadounidenses.

La firma con sede en Dallas decidió mantener sus servicios desde sus principales terminales en Estados Unidos hacia Cabo San Lucas, Cancún y Puerto Vallarta, pues dice que las ventas continúan estables y tienen más potencial que viajar a la capital mexicana. Le preguntaron algunos analistas a Gary Kelly si esto tenía algo que ver con la cancelación del nuevo aeropuerto.

Dijo que en este momento su enfoque se centra en los destinos con mejor rendimiento, los destinos de ocio. La Ciudad de México, aclaró, es un destino empresarial, no lo considera un punto turístico y hoy tienen mejores alternativas, como Hawái. “Nuestra prioridad en este momento, obviamente, es agregar el servicio de Hawái”, dijo el presidente y CEO de la compañía que desde ya le dice adiós a esta capital que sueña con ser destino turístico y que en realidad cuenta con poco para atraer la atención de los turistas que pueden pagar experiencias de tal nivel que nunca aparecen en Facebook o Instagram como recuerdo.

Tampoco de esa gran mayoría de los que buscan la selfie para demostrar que son de mundo y conocen algo más que la Torre Eiffel y Times Square. Es más, ni de los rednecks que ahora voltean a ver hacia este país como una opción de vacaciones, después de que les aplicaron esa campaña digital los de Aeroméxico que habla de descuentos a partir de su ADN. Southwest Airlines, por lo pronto, suspende vuelos para concentrarse en destinos más interesantes y redituables.

Desde hace años nos hacen creer que la Ciudad de México se ha convertido en un punto de especial interés para el turista extranjero que busca conocer la tierra de Frida Kahlo y los tacos. Nos hacen pensar que poco a poco esta capital se ha convertido en un destino atractivo para esos buscadores de experiencias únicas y selfies para presumir. Probablemente tenga éxito además la campaña publicitaria que pagaron las autoridades de la pasada administración a Alfonso Cuarón para que su película Roma funcione como gancho para que más ciudadanos de otras nacionalidades se interesen por conocer esta caótica, sucia y violenta urbe, hablamos del dinero que le pagó el Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México. Lo cierto es que empresas como Southwest Airlines no le ven tantos argumentos como para continuarla promoviendo entre sus clientes como un bello destino al que tienen que ir alguna vez en su vida para no sentir que algo les falta en su lista de sueños pendientes.

Southwest Airlines, que encabeza Gary Kelly, decidió informar la semana pasada que sus vuelos ya no llegarán al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el Benito Juárez, a partir de marzo. Desde 2014, al menos cuatro aviones llegan todos los días desde Houston, Texas, desde donde logran conectar más de 30 ciudades estadounidenses.

La firma con sede en Dallas decidió mantener sus servicios desde sus principales terminales en Estados Unidos hacia Cabo San Lucas, Cancún y Puerto Vallarta, pues dice que las ventas continúan estables y tienen más potencial que viajar a la capital mexicana. Le preguntaron algunos analistas a Gary Kelly si esto tenía algo que ver con la cancelación del nuevo aeropuerto.

Dijo que en este momento su enfoque se centra en los destinos con mejor rendimiento, los destinos de ocio. La Ciudad de México, aclaró, es un destino empresarial, no lo considera un punto turístico y hoy tienen mejores alternativas, como Hawái. “Nuestra prioridad en este momento, obviamente, es agregar el servicio de Hawái”, dijo el presidente y CEO de la compañía que desde ya le dice adiós a esta capital que sueña con ser destino turístico y que en realidad cuenta con poco para atraer la atención de los turistas que pueden pagar experiencias de tal nivel que nunca aparecen en Facebook o Instagram como recuerdo.

Tampoco de esa gran mayoría de los que buscan la selfie para demostrar que son de mundo y conocen algo más que la Torre Eiffel y Times Square. Es más, ni de los rednecks que ahora voltean a ver hacia este país como una opción de vacaciones, después de que les aplicaron esa campaña digital los de Aeroméxico que habla de descuentos a partir de su ADN. Southwest Airlines, por lo pronto, suspende vuelos para concentrarse en destinos más interesantes y redituables.