/ lunes 4 de mayo de 2020

El fenómeno de López-Gatell

El Dr. Hugo López-Gatell se ha convertido en un fenómeno de la 4T. Aún cuando pidió que no lo involucraran en asuntos políticos, se prestó para el pretexto que Morena usó para no convocar al periodo extraordinario cuyo fin era aprobar la iniciativa del Presidente para dotarse en una ley secundaria, de poderes inconstitucionales en el manejo discrecional del Presupuesto de Egresos; en honor a la verdad, Morena no tenía los votos que requería para la aprobación del periodo porque la oposición se unió para oponerse.

Semanas atrás el subsecretario que muchos califican de simpático, mencionó que no lo involucraran en política para sacudirse las críticas de que fue objeto después de aquel desafortunado comentario de que el Presidente no podría contagiar a más personas porque posee una fuerza moral y no de contagio para justificar que López Obrador siguiera en sus giras saludando y besando niñas. Todo mundo observa el fenómeno en que se ha convertido este Doctor que ocupa una Subsecretaría pero con el status que le ha conferido el Presidente, ha desaparecido literal la figura del Secretario de la Secretaría de Salud. Y ha cobrado tal relevancia que las encuestas lo presentan como tres veces más visto en sus conferencias de información sobre el Covid respecto de las mañaneras de su Jefe.

El 30 de abril HLG se lució al contestar preguntas de niñas y niños en el marco del Día del Niño y el hecho fue muy comentado por sus fans en las redes. Todo estaría bien, si no fuese porque está en la palestra de las decisiones del Estado sobre cómo se está enfrentando la pandemia. Él insiste se le ponga atención a sus comunicados técnicos respecto a la pandemia y apenas le observamos contestar de mal modo a una reportera que le solicitaba información técnica sobre cómo va la implementación del método de la vigilancia centinela, y al no tener “a la mano” esa información, su comentario fue exactamente fuera de un contexto técnico, al inquirirle que no publicase nada de la evasiva porque entregaría esos datos otro día. La pregunta lógica es entonces para qué convoca a conferencia poniendo en riesgos a periodistas, si no lleva la información técnica de la pandemia.

Al final de esta crisis sanitaria habrá un análisis objetivo sobre si fue pertinente o no, que México no siguiera las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud respecto a hacer pruebas y conocer con mayor certidumbre los contagios para entrar con puntualidad -y no tardíamente- a las fases de la crisis con las mejores acciones para enfrentar adecuadamente las consecuencias del contagio con una política nacional única. Hoy hay serias dudas respecto se esté maquillando las causas de decesos en otras enfermedades y que las personas contagiadas son muchas más de lo que se reconoce y si fue suficiente su sana distancia.

Las imágenes de los hospitales de Italia mostrando cómo la institución de salud estaba rebasada ante las consecuencias funestas de esta pandemia debieron ser motivo para prevenir lo que vendría. Las terribles escenas del Hospital Las Américas de Ecatepec donde personas irrumpen por el hospital buscando a su familiar fueron impactantes. El sistema de salud pública está colapsado, con personal reclamando con toda razón no tienen los suministros de protección indispensables para su trabajo. Urgen funcionarios que hagan política de salud y menos faramalla.

El Dr. Hugo López-Gatell se ha convertido en un fenómeno de la 4T. Aún cuando pidió que no lo involucraran en asuntos políticos, se prestó para el pretexto que Morena usó para no convocar al periodo extraordinario cuyo fin era aprobar la iniciativa del Presidente para dotarse en una ley secundaria, de poderes inconstitucionales en el manejo discrecional del Presupuesto de Egresos; en honor a la verdad, Morena no tenía los votos que requería para la aprobación del periodo porque la oposición se unió para oponerse.

Semanas atrás el subsecretario que muchos califican de simpático, mencionó que no lo involucraran en política para sacudirse las críticas de que fue objeto después de aquel desafortunado comentario de que el Presidente no podría contagiar a más personas porque posee una fuerza moral y no de contagio para justificar que López Obrador siguiera en sus giras saludando y besando niñas. Todo mundo observa el fenómeno en que se ha convertido este Doctor que ocupa una Subsecretaría pero con el status que le ha conferido el Presidente, ha desaparecido literal la figura del Secretario de la Secretaría de Salud. Y ha cobrado tal relevancia que las encuestas lo presentan como tres veces más visto en sus conferencias de información sobre el Covid respecto de las mañaneras de su Jefe.

El 30 de abril HLG se lució al contestar preguntas de niñas y niños en el marco del Día del Niño y el hecho fue muy comentado por sus fans en las redes. Todo estaría bien, si no fuese porque está en la palestra de las decisiones del Estado sobre cómo se está enfrentando la pandemia. Él insiste se le ponga atención a sus comunicados técnicos respecto a la pandemia y apenas le observamos contestar de mal modo a una reportera que le solicitaba información técnica sobre cómo va la implementación del método de la vigilancia centinela, y al no tener “a la mano” esa información, su comentario fue exactamente fuera de un contexto técnico, al inquirirle que no publicase nada de la evasiva porque entregaría esos datos otro día. La pregunta lógica es entonces para qué convoca a conferencia poniendo en riesgos a periodistas, si no lleva la información técnica de la pandemia.

Al final de esta crisis sanitaria habrá un análisis objetivo sobre si fue pertinente o no, que México no siguiera las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud respecto a hacer pruebas y conocer con mayor certidumbre los contagios para entrar con puntualidad -y no tardíamente- a las fases de la crisis con las mejores acciones para enfrentar adecuadamente las consecuencias del contagio con una política nacional única. Hoy hay serias dudas respecto se esté maquillando las causas de decesos en otras enfermedades y que las personas contagiadas son muchas más de lo que se reconoce y si fue suficiente su sana distancia.

Las imágenes de los hospitales de Italia mostrando cómo la institución de salud estaba rebasada ante las consecuencias funestas de esta pandemia debieron ser motivo para prevenir lo que vendría. Las terribles escenas del Hospital Las Américas de Ecatepec donde personas irrumpen por el hospital buscando a su familiar fueron impactantes. El sistema de salud pública está colapsado, con personal reclamando con toda razón no tienen los suministros de protección indispensables para su trabajo. Urgen funcionarios que hagan política de salud y menos faramalla.

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