/ viernes 6 de septiembre de 2019

El pulmón del mundo

Por: Ángel Valles Salguero

El mundo se enfrenta a una nueva crisis que situa al planeta a un paso del desastre. El Amazonas se incendia y parece que la solución está en manos de un hombre que no cree en el cambio climático. Jair Bolsonaro rechazó la asistencia que los países del G7 aprobaron por €18 millones para ayudar a combatir el incendio en el Amazonas. Declaró que aceptaría la ayuda si Emmanuel Macron, presidente francés, se disculpaba por llamarlo mentiroso y por tratar la crisis del incendio como un tema internacional.

Cuando un país adquiere armas nucleares, ataca con armas químicas a su población o las lleva a un estado de crisis humanitaria; la comunidad internacional reacciona con declaraciones, cancelaciones de acuerdos e incluso con intervenciones militares. Sin embargo, cuando las políticas públicas de un solo hombre ponen en riesgo la supervivencia de nuestra especie, el único en levantar la voz de manera enérgica es Emmanuel Macron.

El futuro de la humanidad no debería depender de un solo hombre. Desgraciadamente, diversos gobiernos están liderados por hombres que niegan la existencia del cambio climático, son de corte nacionalista y han empleado políticas energéticas que desaceleran el crecimiento de la economía verde. Esto limita la posibilidad de cooperación para encontrar soluciones a las crisis que enfrentamos.

El Amazonas es llamado “el pulmón del mundo” no sólo por la cantidad de oxígeno que produce sus árboles, sino por la cantidad de CO2 que absorben: el Amazonas toma un cuarto de todo el CO2 del planeta y lo transforma en oxígeno. Además, perder gran parte de dicha selva implicaría que el dióxido de carbono guardado en sus árboles se liberaría rápidamente a la atmósfera. Estos sucesos colocarían a Brasil como el más grande emisor de partículas de CO2 en el mundo; más contaminante que China y EUA combinadas.

Por lo tanto, es necesario entender la dimensión del daño que ha permitido el presidente Bolsonaro. No se trata de una riña entre dirigentes, sino de la supervivencia de la vida en el planeta como la conocemos. La intervención internacional implicaría repensar conceptos y normas como soberanía y Responsabilidad de Proteger. Rescatar e integrar los Acuerdos de París será necesario para formalizar acuerdos y normas internacionales. Además, el mundo necesita un líder que ayude a rescatar nuestro planeta. Hasta el momento, parece que sólo Xi Jinping, líder autócrata de China, podría ser la figura que lidere la agenda verde en el mundo; pero las elecciones de 2020 en EUA podrían darnos una figura que entienda la crisis ambiental a la que nos enfrentamos.

Por: Ángel Valles Salguero

El mundo se enfrenta a una nueva crisis que situa al planeta a un paso del desastre. El Amazonas se incendia y parece que la solución está en manos de un hombre que no cree en el cambio climático. Jair Bolsonaro rechazó la asistencia que los países del G7 aprobaron por €18 millones para ayudar a combatir el incendio en el Amazonas. Declaró que aceptaría la ayuda si Emmanuel Macron, presidente francés, se disculpaba por llamarlo mentiroso y por tratar la crisis del incendio como un tema internacional.

Cuando un país adquiere armas nucleares, ataca con armas químicas a su población o las lleva a un estado de crisis humanitaria; la comunidad internacional reacciona con declaraciones, cancelaciones de acuerdos e incluso con intervenciones militares. Sin embargo, cuando las políticas públicas de un solo hombre ponen en riesgo la supervivencia de nuestra especie, el único en levantar la voz de manera enérgica es Emmanuel Macron.

El futuro de la humanidad no debería depender de un solo hombre. Desgraciadamente, diversos gobiernos están liderados por hombres que niegan la existencia del cambio climático, son de corte nacionalista y han empleado políticas energéticas que desaceleran el crecimiento de la economía verde. Esto limita la posibilidad de cooperación para encontrar soluciones a las crisis que enfrentamos.

El Amazonas es llamado “el pulmón del mundo” no sólo por la cantidad de oxígeno que produce sus árboles, sino por la cantidad de CO2 que absorben: el Amazonas toma un cuarto de todo el CO2 del planeta y lo transforma en oxígeno. Además, perder gran parte de dicha selva implicaría que el dióxido de carbono guardado en sus árboles se liberaría rápidamente a la atmósfera. Estos sucesos colocarían a Brasil como el más grande emisor de partículas de CO2 en el mundo; más contaminante que China y EUA combinadas.

Por lo tanto, es necesario entender la dimensión del daño que ha permitido el presidente Bolsonaro. No se trata de una riña entre dirigentes, sino de la supervivencia de la vida en el planeta como la conocemos. La intervención internacional implicaría repensar conceptos y normas como soberanía y Responsabilidad de Proteger. Rescatar e integrar los Acuerdos de París será necesario para formalizar acuerdos y normas internacionales. Además, el mundo necesita un líder que ayude a rescatar nuestro planeta. Hasta el momento, parece que sólo Xi Jinping, líder autócrata de China, podría ser la figura que lidere la agenda verde en el mundo; pero las elecciones de 2020 en EUA podrían darnos una figura que entienda la crisis ambiental a la que nos enfrentamos.

viernes 06 de septiembre de 2019

El pulmón del mundo

viernes 30 de agosto de 2019

¿Cómo se diseña para la paz?

viernes 23 de agosto de 2019

¿Redes sociales, disruptoras de paz?