/ domingo 26 de noviembre de 2023

Entre piernas y telones | Poker de C

Una ecuación muy mexicana: ¿qué tienen en común Comala, Comida, Calidad y Constancia? La respuesta es otra C: Conchi, sí Conchi León.

Si bien su nombre comenzó a sonar fuerte hace aproximadamente 20 años luego del estreno de su obra Mestiza power, es en la última década en que se ha consolidado y hoy su presencia es un referente en la escena de nuestro país.

Nacida en Yucatán, Conchi es una actriz, directora y dramaturga comprometida con el teatro y con causas sociales, como lo muestra su amplio trabajo en proyectos de pedagogía teatral para niños con capacidades diferentes, niños en situación de calle, menores infractores y teatro como medio de readaptación social.

Sus obras se han presentado en Argentina, Perú, Estados Unidos, Chile, Brasil, Canadá, Alemania, España, Filipinas y por supuesto en materialmente todo el país.

Calidad y constancia son evidentes. ¿y las otras C?

Vamos por partes: Comala, Comala, nace de una idea original de Alejandro Bracho y Alonso Teruel -fundadores de Pulpo Arts-, y es una versión musical de uno de los pilares de la literatura mexicana: Pedro Páramo, de Juan Rulfo.

Partiendo de la novela de Rulfo y la mexicanidad de su personaje central, el equipo creativo se dio a la tarea de desarrollar una experiencia que transita entre lo teatral, lo inmersivo y lo experimental.

Y es aquí donde aparece Conchi, quien es la dramaturga de este montaje. Estupendo trabajo el de esta autora, quien en menos de 90 minutos presenta la trama del autor jalisciense, manteniendo su espíritu.

Evidentemente el trabajo de Conchi se entrelaza con el de todo un equipo de creadores, como el compositor y letrista Pablo Chemor, y los músicos y actores Aída López, Melisa Castellanos, Pablo Chemor, Susi Estrada, Nicolás García Lieberman, Stephano Morales, María Penella y Alonso Teruel.

Por ahora, Comala, Comala tuvo una brevísima temporada de sólo cuatro días, que hoy concluyen en el nuevo espacio cultural LagoAlgo, antes restaurante del Lago, en el corazón de Chapultepec.

Y la otra C, la comida, también hoy domingo llega a su fin.

Se trata de la obra Rosy, protagonizada por Conchi, y que es una verdadera delicia, no sólo porque trata de comida, sino por la calidad de cada uno de los ingredientes que intervienen en ella.

Escrita por la brasileña Cecilia Ripoll y dirigida por Alejandro Velis, esta puesta en escena trata de una mujer como hay muchas, que tiene dos trabajos para poder mantenerse ella y a su joven hija: entre semana es la encargada del comedor de una escuela pública, y los fines de semana es cocinera en la casa de una familia rica.

Las historias se entrecruzan cuando su hija le hace ver que “en un lugar sobra lo que falta en el otro”. Y ahí empieza la labor de una moderna Robin Hood.

Divertida, conmovedora, reveladora, crítica… así es esta puesta en escena, que además es una pequeña joya con estupendas escenografía (Patricia Gutiérrez), iluminación (Víctor Zapatero), vestuario (Anabel Ortega).

Y sobre todo un trabajo actoral de primera. Además de Conchi están la maravillosa Teté Espinoza, Antón Araiza, Muriel Ricard, Juan Cabello y Rommani Villicaña. Todos de primera.

Felicidades a Nocturno teatro, la productora de este montaje que hoy concluye en el Foro Lucerna.


Una ecuación muy mexicana: ¿qué tienen en común Comala, Comida, Calidad y Constancia? La respuesta es otra C: Conchi, sí Conchi León.

Si bien su nombre comenzó a sonar fuerte hace aproximadamente 20 años luego del estreno de su obra Mestiza power, es en la última década en que se ha consolidado y hoy su presencia es un referente en la escena de nuestro país.

Nacida en Yucatán, Conchi es una actriz, directora y dramaturga comprometida con el teatro y con causas sociales, como lo muestra su amplio trabajo en proyectos de pedagogía teatral para niños con capacidades diferentes, niños en situación de calle, menores infractores y teatro como medio de readaptación social.

Sus obras se han presentado en Argentina, Perú, Estados Unidos, Chile, Brasil, Canadá, Alemania, España, Filipinas y por supuesto en materialmente todo el país.

Calidad y constancia son evidentes. ¿y las otras C?

Vamos por partes: Comala, Comala, nace de una idea original de Alejandro Bracho y Alonso Teruel -fundadores de Pulpo Arts-, y es una versión musical de uno de los pilares de la literatura mexicana: Pedro Páramo, de Juan Rulfo.

Partiendo de la novela de Rulfo y la mexicanidad de su personaje central, el equipo creativo se dio a la tarea de desarrollar una experiencia que transita entre lo teatral, lo inmersivo y lo experimental.

Y es aquí donde aparece Conchi, quien es la dramaturga de este montaje. Estupendo trabajo el de esta autora, quien en menos de 90 minutos presenta la trama del autor jalisciense, manteniendo su espíritu.

Evidentemente el trabajo de Conchi se entrelaza con el de todo un equipo de creadores, como el compositor y letrista Pablo Chemor, y los músicos y actores Aída López, Melisa Castellanos, Pablo Chemor, Susi Estrada, Nicolás García Lieberman, Stephano Morales, María Penella y Alonso Teruel.

Por ahora, Comala, Comala tuvo una brevísima temporada de sólo cuatro días, que hoy concluyen en el nuevo espacio cultural LagoAlgo, antes restaurante del Lago, en el corazón de Chapultepec.

Y la otra C, la comida, también hoy domingo llega a su fin.

Se trata de la obra Rosy, protagonizada por Conchi, y que es una verdadera delicia, no sólo porque trata de comida, sino por la calidad de cada uno de los ingredientes que intervienen en ella.

Escrita por la brasileña Cecilia Ripoll y dirigida por Alejandro Velis, esta puesta en escena trata de una mujer como hay muchas, que tiene dos trabajos para poder mantenerse ella y a su joven hija: entre semana es la encargada del comedor de una escuela pública, y los fines de semana es cocinera en la casa de una familia rica.

Las historias se entrecruzan cuando su hija le hace ver que “en un lugar sobra lo que falta en el otro”. Y ahí empieza la labor de una moderna Robin Hood.

Divertida, conmovedora, reveladora, crítica… así es esta puesta en escena, que además es una pequeña joya con estupendas escenografía (Patricia Gutiérrez), iluminación (Víctor Zapatero), vestuario (Anabel Ortega).

Y sobre todo un trabajo actoral de primera. Además de Conchi están la maravillosa Teté Espinoza, Antón Araiza, Muriel Ricard, Juan Cabello y Rommani Villicaña. Todos de primera.

Felicidades a Nocturno teatro, la productora de este montaje que hoy concluye en el Foro Lucerna.