/ sábado 18 de junio de 2022

Estanflación, el mayor riesgo para la economía

Hace poco más de dos años, cuando veíamos comenzar la pandemia del covid-19, una de las preocupaciones más grandes que vivíamos radicaba en la paralización de los esquemas económicos a nivel mundial.

El turismo se encontraba prácticamente detenido, los hoteles cerrados en buena parte del mundo, la mayor parte de las flotas de aviación, en tierra y como esos, había muchos ejemplos en los diferentes sectores de la economía, que hacían prever para el 2020 un año de cierres a la baja y para los posteriores, procesos arduos de recuperación.

Conforme fueron pasando los meses, al menos, la parte de la economía que se había visto afectada directamente por los efectos de la pandemia, empezó a mostrar signos de recuperación, como ocurrió en China, por ejemplo, único país del mundo que consiguió cerrar 2020 en números positivos.

Otras naciones, como Emiratos Árabes Unidos, los integrantes de la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, aún con dificultades, ya presentaban un panorama más halagüeño para 2021. En cuando a América Latina, México fue el país que presentó la situación más difícil, lo que no implicaba que en el resto de la zona se empezara verdaderamente a repuntar.

Hay que tomar en cuenta, que muchas de las situaciones que se fueron complicando conforme la pandemia se extendía alrededor del mundo, en algunos aspectos se fueron dificultando más, como pasó con la cadena de suministros a nivel mundial, que impedía que los procesos globales de producción se completaran exitosamente.

Ejemplo de ello, fue la entrega de semiconductores (chips), para las computadoras de los automóviles, ya que como hubo una muy alta demanda de dispositivos de alta tecnología, como teléfonos inteligentes, computadoras y tabletas electrónicas, entre otros, esas piezas dejaron de abastecer a la industria automotriz, lo que llevó a que muchas de sus plantas, alrededor del mundo, se vieran detenidas.

Eso, por ejemplo, afectó y sigue perjudicando severamente a plantas armadoras de diferentes firmas automotrices en México, paralizando o frenando la producción y perjudicando seriamente a cientos de empleados de esas compañías que no perciben sus ingresos con la regularidad necesaria.

Por otra parte, estalló la guerra en el Oriente de Europa, tras la invasión de Rusia a Ucrania, con el fin principal de completar la toma de la península de Crimea, así como los enclaves presuntamente pro-rusos de Lugansk y Donetsk. Esta nueva escalada bélica, hizo que una vez más, los precios de los energéticos y de los granos, subieran a niveles no esperados, como el barril de petróleo que ha superado los 100 dólares por barril, lo que, por ejemplo, en Estados Unidos, ya que en México, aún con el reciente subsidio de excedentes petroleros que el presidente puso a las gasolinas, se ha evitado por un tiempo que estas suban, aunque ningún proceso de estos es eterno, el dinero se acaba.

Lo que se teme para más adelante, es caer en un proceso de “estanflación”, que es mezclar inflación con estancamiento, lo que puede llevar a que el proceso de recuperación sea más tortuoso, algo que ya veremos en los meses y quizá años por venir.



*: Diputada Federal por Durango

yolanda.delatorre@diputados.gob.mx

FB: YolandaDeLaTorreV

Tw: @yoladelatorre


Hace poco más de dos años, cuando veíamos comenzar la pandemia del covid-19, una de las preocupaciones más grandes que vivíamos radicaba en la paralización de los esquemas económicos a nivel mundial.

El turismo se encontraba prácticamente detenido, los hoteles cerrados en buena parte del mundo, la mayor parte de las flotas de aviación, en tierra y como esos, había muchos ejemplos en los diferentes sectores de la economía, que hacían prever para el 2020 un año de cierres a la baja y para los posteriores, procesos arduos de recuperación.

Conforme fueron pasando los meses, al menos, la parte de la economía que se había visto afectada directamente por los efectos de la pandemia, empezó a mostrar signos de recuperación, como ocurrió en China, por ejemplo, único país del mundo que consiguió cerrar 2020 en números positivos.

Otras naciones, como Emiratos Árabes Unidos, los integrantes de la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, aún con dificultades, ya presentaban un panorama más halagüeño para 2021. En cuando a América Latina, México fue el país que presentó la situación más difícil, lo que no implicaba que en el resto de la zona se empezara verdaderamente a repuntar.

Hay que tomar en cuenta, que muchas de las situaciones que se fueron complicando conforme la pandemia se extendía alrededor del mundo, en algunos aspectos se fueron dificultando más, como pasó con la cadena de suministros a nivel mundial, que impedía que los procesos globales de producción se completaran exitosamente.

Ejemplo de ello, fue la entrega de semiconductores (chips), para las computadoras de los automóviles, ya que como hubo una muy alta demanda de dispositivos de alta tecnología, como teléfonos inteligentes, computadoras y tabletas electrónicas, entre otros, esas piezas dejaron de abastecer a la industria automotriz, lo que llevó a que muchas de sus plantas, alrededor del mundo, se vieran detenidas.

Eso, por ejemplo, afectó y sigue perjudicando severamente a plantas armadoras de diferentes firmas automotrices en México, paralizando o frenando la producción y perjudicando seriamente a cientos de empleados de esas compañías que no perciben sus ingresos con la regularidad necesaria.

Por otra parte, estalló la guerra en el Oriente de Europa, tras la invasión de Rusia a Ucrania, con el fin principal de completar la toma de la península de Crimea, así como los enclaves presuntamente pro-rusos de Lugansk y Donetsk. Esta nueva escalada bélica, hizo que una vez más, los precios de los energéticos y de los granos, subieran a niveles no esperados, como el barril de petróleo que ha superado los 100 dólares por barril, lo que, por ejemplo, en Estados Unidos, ya que en México, aún con el reciente subsidio de excedentes petroleros que el presidente puso a las gasolinas, se ha evitado por un tiempo que estas suban, aunque ningún proceso de estos es eterno, el dinero se acaba.

Lo que se teme para más adelante, es caer en un proceso de “estanflación”, que es mezclar inflación con estancamiento, lo que puede llevar a que el proceso de recuperación sea más tortuoso, algo que ya veremos en los meses y quizá años por venir.



*: Diputada Federal por Durango

yolanda.delatorre@diputados.gob.mx

FB: YolandaDeLaTorreV

Tw: @yoladelatorre