/ domingo 15 de septiembre de 2019

Fuchila, wakala!!

Lo dijo en Tamaulipas pero en realidad, a lo largo y ancho del territorio nacional estamos igual… salvo honrosas excepciones como Yucatán, Campeche, Tlaxcala quizá, vivimos uno de los peores momentos que ha padecido este hermoso México nuestros, y ante ello, el presidente Andrés Manuel López Obrador dejó en claro que no aplicará el “modelo del garrotazo que convirtió al país en un cementerio” y concluyó “mandando al carajo” a la delincuencia: “No estoy diciendo que no hay problema, claro que hay, pero estaba peor… o sea, estaba muy difícil, -la violencia-, ha ido bajando, se ha ido serenando la situación, hay menos inseguridad (¿); ahora tenemos más problemas allá en la frontera, hay un grupo que está muy beligerante y lo estamos llamando a que le baje y que ya todos nos portemos bien. ¡Ya!, al carajo la delincuencia, fuchi, wákala; es como la corrupción, fuchi, wákala”, dijo luego de que integrantes de la llamada Columna Armada han mantenido sitiado, entre otros, el ejido de Buenavista, municipio de Hidalgo, en el estado; y sin embargo, Andrés López insistió en que para combatir la delincuencia no se usará el garrotazo ni convertirá al país en un cementerio, por lo que fortalecerá los programas para inculcar los valores familiares y cívicos.

Al referirse al Presupuesto de la Federación, informó que incluirá 40 mil millones de pesos para salud y se dará prioridad para rescatar el sector energético y la seguridad en el país, y ante los alegatos y reclamos por parte de los asistentes al evento, en contra del gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, acompañante del Ejecutivo, apuntó: “Ya, bájenle, porque ya parecen mis paisanos, se calientan mucho. Ya, déjenme que yo termine…”

Una vez calmados los ánimos y ante la oportunidad de dirigirse a sus conciudadanos, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca expresó su compromiso por restablecer el tejido social, bajar los índices de la delincuencia imponiendo el estado de derecho, y manifestó su ardiente deseo por combatir el robo de tierras y de ejidos; al respecto, dijo que se han recuperado hectáreas, cuyo valor equivale a más de 2 mil 700 millones de pesos.

Pues bien; ideas como las expresadas por López el pasado domingo, traen a nuestra mente frases de campaña como la manifestada en uno de los debates para alcanzar la Presidencia al referirse a Ricardo Anaya como “Riqui, riquín, canayín…”, a lo que el aludido respondió: “Contesta sin payasadas”: la frase de López trascendió permitiendo al pueblo enamorarse aun más del candidato de Morena, lo que a la vez le otorgó la oportunidad de continuar su ascenso a la Presidencia, dejando en el olvido decenas de incongruencias e inconsistencias que hoy son una realidad.

Pues bien, llevamos meses escuchando frases presidenciales tales como “Becarios, no sicarios” y ahora esta novedad “Fuchila, wakala contra la delincuencia”, frases que logran su cometido: distraer la atención de los adeptos a López y disfrazar la gran problemática de este México nuestro: la creciente ola delictiva y la inseguridad de los ciudadanos que se va extendiendo por todo el país… Ahora el Pejidente pretende llamar a los criminales al arrepentimiento, grita su llamado a reintegrarse a la sociedad y a formar parte de la gran mayoría de esta sociedad, de este “pueblo bueno” como lo ha llamado López.

Pero, hay un problema de fondo: cuando se es incongruente entre los dichos y la forma de pensar, nunca habrá como resultado una solución, más bien los problemas seguirán acumulándose y tal es el caso de la inacción de las Fuerzas Armadas, cuya instrucción por parte de su comandante en jefe es “no reprimir al pueblo”, lo cual ata las manos y ha provocado miles de muerte tanto al interior de la corporación, como a la sociedad mexicana ante la falta de respeto a la formación y disciplina militar: la reivindicación del Ejército mexicano como la institución más valorada y respetada por el pueblo de México es un asunto urgente y de seguridad nacional a sabiendas de que, mediante acciones claras, efectivas y contundentes como suele actuar la milicia, se alcanzarán más y mejores resultados que al grito de “fuchila, wákala…”

Estamos consientes de que la gravedad de los hechos, las cifras de muertos y los incidentes delictivos hacen de este uno de los años más violentos en la historia de México.

Y ya que estamos en el tema, ¡VIVA MÉXICO!!! ¡VIVAN LOS HÉROES QUE NOS DIERON PATRIA Y LIBERTAD, Y ASÍ SEA!!!

gamogui@hotmail.com


Lo dijo en Tamaulipas pero en realidad, a lo largo y ancho del territorio nacional estamos igual… salvo honrosas excepciones como Yucatán, Campeche, Tlaxcala quizá, vivimos uno de los peores momentos que ha padecido este hermoso México nuestros, y ante ello, el presidente Andrés Manuel López Obrador dejó en claro que no aplicará el “modelo del garrotazo que convirtió al país en un cementerio” y concluyó “mandando al carajo” a la delincuencia: “No estoy diciendo que no hay problema, claro que hay, pero estaba peor… o sea, estaba muy difícil, -la violencia-, ha ido bajando, se ha ido serenando la situación, hay menos inseguridad (¿); ahora tenemos más problemas allá en la frontera, hay un grupo que está muy beligerante y lo estamos llamando a que le baje y que ya todos nos portemos bien. ¡Ya!, al carajo la delincuencia, fuchi, wákala; es como la corrupción, fuchi, wákala”, dijo luego de que integrantes de la llamada Columna Armada han mantenido sitiado, entre otros, el ejido de Buenavista, municipio de Hidalgo, en el estado; y sin embargo, Andrés López insistió en que para combatir la delincuencia no se usará el garrotazo ni convertirá al país en un cementerio, por lo que fortalecerá los programas para inculcar los valores familiares y cívicos.

Al referirse al Presupuesto de la Federación, informó que incluirá 40 mil millones de pesos para salud y se dará prioridad para rescatar el sector energético y la seguridad en el país, y ante los alegatos y reclamos por parte de los asistentes al evento, en contra del gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, acompañante del Ejecutivo, apuntó: “Ya, bájenle, porque ya parecen mis paisanos, se calientan mucho. Ya, déjenme que yo termine…”

Una vez calmados los ánimos y ante la oportunidad de dirigirse a sus conciudadanos, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca expresó su compromiso por restablecer el tejido social, bajar los índices de la delincuencia imponiendo el estado de derecho, y manifestó su ardiente deseo por combatir el robo de tierras y de ejidos; al respecto, dijo que se han recuperado hectáreas, cuyo valor equivale a más de 2 mil 700 millones de pesos.

Pues bien; ideas como las expresadas por López el pasado domingo, traen a nuestra mente frases de campaña como la manifestada en uno de los debates para alcanzar la Presidencia al referirse a Ricardo Anaya como “Riqui, riquín, canayín…”, a lo que el aludido respondió: “Contesta sin payasadas”: la frase de López trascendió permitiendo al pueblo enamorarse aun más del candidato de Morena, lo que a la vez le otorgó la oportunidad de continuar su ascenso a la Presidencia, dejando en el olvido decenas de incongruencias e inconsistencias que hoy son una realidad.

Pues bien, llevamos meses escuchando frases presidenciales tales como “Becarios, no sicarios” y ahora esta novedad “Fuchila, wakala contra la delincuencia”, frases que logran su cometido: distraer la atención de los adeptos a López y disfrazar la gran problemática de este México nuestro: la creciente ola delictiva y la inseguridad de los ciudadanos que se va extendiendo por todo el país… Ahora el Pejidente pretende llamar a los criminales al arrepentimiento, grita su llamado a reintegrarse a la sociedad y a formar parte de la gran mayoría de esta sociedad, de este “pueblo bueno” como lo ha llamado López.

Pero, hay un problema de fondo: cuando se es incongruente entre los dichos y la forma de pensar, nunca habrá como resultado una solución, más bien los problemas seguirán acumulándose y tal es el caso de la inacción de las Fuerzas Armadas, cuya instrucción por parte de su comandante en jefe es “no reprimir al pueblo”, lo cual ata las manos y ha provocado miles de muerte tanto al interior de la corporación, como a la sociedad mexicana ante la falta de respeto a la formación y disciplina militar: la reivindicación del Ejército mexicano como la institución más valorada y respetada por el pueblo de México es un asunto urgente y de seguridad nacional a sabiendas de que, mediante acciones claras, efectivas y contundentes como suele actuar la milicia, se alcanzarán más y mejores resultados que al grito de “fuchila, wákala…”

Estamos consientes de que la gravedad de los hechos, las cifras de muertos y los incidentes delictivos hacen de este uno de los años más violentos en la historia de México.

Y ya que estamos en el tema, ¡VIVA MÉXICO!!! ¡VIVAN LOS HÉROES QUE NOS DIERON PATRIA Y LIBERTAD, Y ASÍ SEA!!!

gamogui@hotmail.com


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