/ domingo 16 de agosto de 2020

Guerrero, ejemplo nacional

En memoria del Mtro. Miguel Osorio Marbán en su vigésimo aniversario luctuoso.


Los gobiernos van y vienen, lo que permanece son las obras y soluciones a los problemas de la gente. No importan los colores partidistas cuando se trata de atender las exigencias sociales y ejercer los recursos públicos en obras y programas sociales en beneficio de la población.

Esta máxima que resulta evidente, el mayor número de las veces pasa inadvertida para gobernantes que privilegian intereses particulares y visiones parciales de la realidad, postergando y agravando los problemas sociales.

Ese no es el caso de Guerrero, ya que el actual sexenio ha avanzado sustentablemente en diversos aspectos de su vida social, económica, política y cultural.

Tal y como ya lo hemos comentado en este espacio de la Organización Editorial Mexicana, las acciones de gobierno se reflejan en avances tangibles en la salud y economía de las familias o no son buenas acciones.

Y Guerrero, a pesar de ser uno de los más afectados por la pandemia y el cierre total de su turismo, hoy está listo para retomar el paso y vencer no solo al Covid-19, sino también a esos grupos delincuenciales que han azorado a la población.

En esa misión tiene de su lado al gobernador Héctor Astudillo Flores, quien de forma excepcional ha demostrado la capacidad, esmero, sensibilidad y experiencia para gobernar un Estado tan complejo y con tanto potencial como Guerrero.

Mis dichos se basan en hechos objetivos y medibles, como lo es que a diferencia de 2019, cuando no se permitió al gobierno estatal participar en la distribución de fertilizante y toneladas de maíz, en este 2020 con el conocimiento y logística del gobierno de Guerrero se presenta un avance superior al 99% en la distribución de fertilizante, lo cual se reflejará en que miles de familias podrán producir para el autoconsumo y no pasar hambre.

Asimismo, la incidencia delincuencial ha disminuido y el Puerto de Acapulco vuelve a consagrarse como el destino seguro y favorito de los capitalinos.

La acción oportuna del gobernador Astudillo permitió que Guerrero enfrentara de la mejor forma posible el golpe de la pandemia.

Lejos de simulaciones y de pretender construir posverdades, el gobernador de Guerrero reconoció con todas sus letras que el virus 19 del coronavirus sorprendió al Estado con un deficiente sistema público de salud, por lo que en seis meses se tuvo que equipar y abastecer con lo que no se había hecho en años.

Esa seriedad, responsabilidad y honestidad en los gobernantes es lo que permite tomar las acciones pertinentes para resolver problemas.

Buenos pronósticos para un Guerrero que ya no quiere más enfrentamientos ni discordia, sino desarrollo y crecimiento.


@jlcamachov

En memoria del Mtro. Miguel Osorio Marbán en su vigésimo aniversario luctuoso.


Los gobiernos van y vienen, lo que permanece son las obras y soluciones a los problemas de la gente. No importan los colores partidistas cuando se trata de atender las exigencias sociales y ejercer los recursos públicos en obras y programas sociales en beneficio de la población.

Esta máxima que resulta evidente, el mayor número de las veces pasa inadvertida para gobernantes que privilegian intereses particulares y visiones parciales de la realidad, postergando y agravando los problemas sociales.

Ese no es el caso de Guerrero, ya que el actual sexenio ha avanzado sustentablemente en diversos aspectos de su vida social, económica, política y cultural.

Tal y como ya lo hemos comentado en este espacio de la Organización Editorial Mexicana, las acciones de gobierno se reflejan en avances tangibles en la salud y economía de las familias o no son buenas acciones.

Y Guerrero, a pesar de ser uno de los más afectados por la pandemia y el cierre total de su turismo, hoy está listo para retomar el paso y vencer no solo al Covid-19, sino también a esos grupos delincuenciales que han azorado a la población.

En esa misión tiene de su lado al gobernador Héctor Astudillo Flores, quien de forma excepcional ha demostrado la capacidad, esmero, sensibilidad y experiencia para gobernar un Estado tan complejo y con tanto potencial como Guerrero.

Mis dichos se basan en hechos objetivos y medibles, como lo es que a diferencia de 2019, cuando no se permitió al gobierno estatal participar en la distribución de fertilizante y toneladas de maíz, en este 2020 con el conocimiento y logística del gobierno de Guerrero se presenta un avance superior al 99% en la distribución de fertilizante, lo cual se reflejará en que miles de familias podrán producir para el autoconsumo y no pasar hambre.

Asimismo, la incidencia delincuencial ha disminuido y el Puerto de Acapulco vuelve a consagrarse como el destino seguro y favorito de los capitalinos.

La acción oportuna del gobernador Astudillo permitió que Guerrero enfrentara de la mejor forma posible el golpe de la pandemia.

Lejos de simulaciones y de pretender construir posverdades, el gobernador de Guerrero reconoció con todas sus letras que el virus 19 del coronavirus sorprendió al Estado con un deficiente sistema público de salud, por lo que en seis meses se tuvo que equipar y abastecer con lo que no se había hecho en años.

Esa seriedad, responsabilidad y honestidad en los gobernantes es lo que permite tomar las acciones pertinentes para resolver problemas.

Buenos pronósticos para un Guerrero que ya no quiere más enfrentamientos ni discordia, sino desarrollo y crecimiento.


@jlcamachov