/ martes 22 de junio de 2021

Hablar de salud mental es hablar de política

Por: Claudia Machuca


La pandemia del COVID-19 nos abrió los ojos ante muchas realidades existentes en materia de Salud Mental y Emocional, en donde no solo se sensibilizó a las personas que viven con Trastornos Mentales, sino que nos mostró una realidad social y una manera diferente de ver esta problemática.

En México, la Salud Mental y Emocional ha ido tomando relevancia debido al confinamiento, la crisis económica y sanitaria que se ha vivido durante los últimos meses, en donde millones de personas han sido afectadas por diversos malestares físicos, económicos, pero sobre todo psicológicos y emocionales. Por lo que es necesario la exigencia de mayores programas e intervenciones de calidad que les permitan a las personas ser atendidas de manera accesible, garantizando así, su Derecho a la Salud.

De manera que, la Salud Mental y Emocional debe tener una exigencia política, en donde aseguremos que las autoridades gestionen y organicen contextos políticos que permitan acceder a instituciones de calidad, con programas de prevención que incluyan a la sociedad como principales actores y constructores de bienestar, asegurando tratamientos psicológicos y farmacológicos con perspectiva de Derechos Humanos a las personas con Trastornos Mentales.

La Salud Mental y Emocional debe dejar de verse como meramente un problema médico, para verse desde un modelo biopsicosocial, en donde no solo se ven involucrados factores genéticos o de personalidad, sino que también se ve implicada la política, en la manera en que organiza a la comunidad y en la forma en la que se gestiona el gobierno y sus recursos.

“Puede haber momentos en los que no tenemos poder para prevenir la injusticia, pero nunca debe haber un momento en que fracasemos en protestar.” -Elie Wiesel.

Por esta razón, XSALUDMENTAL -colectivo de jóvenes líderes- ha dedicado parte importante de su trabajo a la concientización del conocimiento, aceptación, promoción y protección de Salud Mental y Emocional con una perspectiva de justicia social, logrando reconocer la importancia que tiene tomar el contexto político de cada persona al momento de evaluar y tratar su Salud Mental.

No es posible patologizar lo social.

¿A qué mujer no le da ansiedad saber que en cualquier momento la pueden matar por el simple hecho de ser mujer?

¿A qué persona de bajos recursos no le da ansiedad saber que por más que estudie y trabaje su situación económica no mejorará?

Vincularnos directamente con cada persona nos ha permitido entender las necesidades específicas que tiene cada comunidad y cómo directa o indirectamente afectan su Salud Mental y Emocional, ocasionando malas intervenciones psicológicas y diagnósticas que van más ligadas a soluciones sociales, es decir, políticas.

También nos ha permitido observar la fuerte necesidad de humanizar a las comunidades independientemente de sus intereses, por medio de las autoridades y la construcción de paz, haciendo hincapié en la importancia de contar nuestras historias como testimonio de las necesidades y privilegios que tenemos como personas y cómo estas historias inspiran a otras a la acción y el compromiso.

Resaltamos la formación en exigencia de derechos como un pilar fundamental en la implementación de estrategias para mejorar la Salud Mental y Emocional del país, permitiendo seguir trabajando en la visibilización de mejores intervenciones políticas y psicológicas en materia de Salud Mental.

No ajustemos a las personas al sistema que las oprime, construyamos instrumentos para combatirla. Hablar de Salud Mental es hablar de relaciones de poder, de estructura, administración... de política.

Co-fundadora y Presidenta del colectivo XSALUDMENTAL. Egresada del Programa LID de Nosotrxs


Twitter: @NosotrxsMX

Facebook: @NosotrxsMX



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Por: Claudia Machuca


La pandemia del COVID-19 nos abrió los ojos ante muchas realidades existentes en materia de Salud Mental y Emocional, en donde no solo se sensibilizó a las personas que viven con Trastornos Mentales, sino que nos mostró una realidad social y una manera diferente de ver esta problemática.

En México, la Salud Mental y Emocional ha ido tomando relevancia debido al confinamiento, la crisis económica y sanitaria que se ha vivido durante los últimos meses, en donde millones de personas han sido afectadas por diversos malestares físicos, económicos, pero sobre todo psicológicos y emocionales. Por lo que es necesario la exigencia de mayores programas e intervenciones de calidad que les permitan a las personas ser atendidas de manera accesible, garantizando así, su Derecho a la Salud.

De manera que, la Salud Mental y Emocional debe tener una exigencia política, en donde aseguremos que las autoridades gestionen y organicen contextos políticos que permitan acceder a instituciones de calidad, con programas de prevención que incluyan a la sociedad como principales actores y constructores de bienestar, asegurando tratamientos psicológicos y farmacológicos con perspectiva de Derechos Humanos a las personas con Trastornos Mentales.

La Salud Mental y Emocional debe dejar de verse como meramente un problema médico, para verse desde un modelo biopsicosocial, en donde no solo se ven involucrados factores genéticos o de personalidad, sino que también se ve implicada la política, en la manera en que organiza a la comunidad y en la forma en la que se gestiona el gobierno y sus recursos.

“Puede haber momentos en los que no tenemos poder para prevenir la injusticia, pero nunca debe haber un momento en que fracasemos en protestar.” -Elie Wiesel.

Por esta razón, XSALUDMENTAL -colectivo de jóvenes líderes- ha dedicado parte importante de su trabajo a la concientización del conocimiento, aceptación, promoción y protección de Salud Mental y Emocional con una perspectiva de justicia social, logrando reconocer la importancia que tiene tomar el contexto político de cada persona al momento de evaluar y tratar su Salud Mental.

No es posible patologizar lo social.

¿A qué mujer no le da ansiedad saber que en cualquier momento la pueden matar por el simple hecho de ser mujer?

¿A qué persona de bajos recursos no le da ansiedad saber que por más que estudie y trabaje su situación económica no mejorará?

Vincularnos directamente con cada persona nos ha permitido entender las necesidades específicas que tiene cada comunidad y cómo directa o indirectamente afectan su Salud Mental y Emocional, ocasionando malas intervenciones psicológicas y diagnósticas que van más ligadas a soluciones sociales, es decir, políticas.

También nos ha permitido observar la fuerte necesidad de humanizar a las comunidades independientemente de sus intereses, por medio de las autoridades y la construcción de paz, haciendo hincapié en la importancia de contar nuestras historias como testimonio de las necesidades y privilegios que tenemos como personas y cómo estas historias inspiran a otras a la acción y el compromiso.

Resaltamos la formación en exigencia de derechos como un pilar fundamental en la implementación de estrategias para mejorar la Salud Mental y Emocional del país, permitiendo seguir trabajando en la visibilización de mejores intervenciones políticas y psicológicas en materia de Salud Mental.

No ajustemos a las personas al sistema que las oprime, construyamos instrumentos para combatirla. Hablar de Salud Mental es hablar de relaciones de poder, de estructura, administración... de política.

Co-fundadora y Presidenta del colectivo XSALUDMENTAL. Egresada del Programa LID de Nosotrxs


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