/ sábado 8 de junio de 2019

“Honrado como Juárez, patriota como Júarez"

Las palabras de Donald Trump no pueden ser más claras: si México no detiene el flujo de drogas (todas ellas) y de migrantes (de cualquier nacionalidad) hacia Estados Unidos, el gobierno yanqui aplicará aranceles a las exportaciones mexicanas desde un inicial cinco por ciento hasta un posterior 25 por ciento.

Pero la claridad de las palabras no significa, veracidad, verosimilitud, probabilidad o posibilidades reales. Son palabras al viento, pura demagogia, amenazas que no podrán ser cumplidas, un vulgar chantaje sin posibilidades de éxito. Y esto es así, porque esos flujos irregulares no pueden ser detenidos de ningún modo. Ni siquiera manu militari.

Esas claras palabras sirven, sin embargo, para recordarles a los mexicanos que desde mucho antes de la infamia de 1847 Estados Unidos es el mayor y más hostil enemigo de México. Poderoso y peligroso enemigo no sólo del bajo pueblo, sino incluso de las élites.

Esto explica que rápida y espontáneamente se haya formado un gran frente nacional de repudio, rechazo y condena a las declaraciones de Trump. Y que consecuentemente se haya fortalecido el gobierno del presidente López Obrador.

Quizás a Trump esto último ni le preocupe ni le importe. Pero es obvio que preocupa, importa y lastima a la derecha mexicana. Porque de pronto y por razones exógenas López Obrador tiene más apoyo que nunca. No sólo de los 30 millones de ciudadanos que sufragaron por él. Y tampoco solamente de los siete u ocho de cada cien mexicanos que le brindan su simpatía y aprobación.

Digamos que gracias a Trump ahora respalda a López Obrador casi el ciento por ciento de los mexicanos, acaso con la explicable excepción de la ultraderecha más dura y fanatizada. De los Miguel Miramón, de los Tomás Mejía, de los Leonardo Márquez, prohombres del más rancio y antipatriótico conservadurismo mexicano del siglo XIX.

Como en su momento Benito Juárez, Francisco I. Madero y Lázaro Cárdenas representaron el más genuino interés popular y mexicano, es ahora López Obrador el que lo representa.

Luego de más de medio siglo de padecer gobernantes mediocres, derechistas, ladrones, antipatrióticos y hasta asesinos, ahora México tiene un líder y gobernante comparable en sus virtudes personales y políticas a Benito Juárez. “Honrado como Juárez, patriota como Juárez, valiente como Juárez”.

www.economiaypoliticahoy.wordpress.com

mentorferrer@gmail.com

Las palabras de Donald Trump no pueden ser más claras: si México no detiene el flujo de drogas (todas ellas) y de migrantes (de cualquier nacionalidad) hacia Estados Unidos, el gobierno yanqui aplicará aranceles a las exportaciones mexicanas desde un inicial cinco por ciento hasta un posterior 25 por ciento.

Pero la claridad de las palabras no significa, veracidad, verosimilitud, probabilidad o posibilidades reales. Son palabras al viento, pura demagogia, amenazas que no podrán ser cumplidas, un vulgar chantaje sin posibilidades de éxito. Y esto es así, porque esos flujos irregulares no pueden ser detenidos de ningún modo. Ni siquiera manu militari.

Esas claras palabras sirven, sin embargo, para recordarles a los mexicanos que desde mucho antes de la infamia de 1847 Estados Unidos es el mayor y más hostil enemigo de México. Poderoso y peligroso enemigo no sólo del bajo pueblo, sino incluso de las élites.

Esto explica que rápida y espontáneamente se haya formado un gran frente nacional de repudio, rechazo y condena a las declaraciones de Trump. Y que consecuentemente se haya fortalecido el gobierno del presidente López Obrador.

Quizás a Trump esto último ni le preocupe ni le importe. Pero es obvio que preocupa, importa y lastima a la derecha mexicana. Porque de pronto y por razones exógenas López Obrador tiene más apoyo que nunca. No sólo de los 30 millones de ciudadanos que sufragaron por él. Y tampoco solamente de los siete u ocho de cada cien mexicanos que le brindan su simpatía y aprobación.

Digamos que gracias a Trump ahora respalda a López Obrador casi el ciento por ciento de los mexicanos, acaso con la explicable excepción de la ultraderecha más dura y fanatizada. De los Miguel Miramón, de los Tomás Mejía, de los Leonardo Márquez, prohombres del más rancio y antipatriótico conservadurismo mexicano del siglo XIX.

Como en su momento Benito Juárez, Francisco I. Madero y Lázaro Cárdenas representaron el más genuino interés popular y mexicano, es ahora López Obrador el que lo representa.

Luego de más de medio siglo de padecer gobernantes mediocres, derechistas, ladrones, antipatrióticos y hasta asesinos, ahora México tiene un líder y gobernante comparable en sus virtudes personales y políticas a Benito Juárez. “Honrado como Juárez, patriota como Juárez, valiente como Juárez”.

www.economiaypoliticahoy.wordpress.com

mentorferrer@gmail.com

sábado 12 de octubre de 2019

Arturo Herrera y el puñal de la traición

sábado 05 de octubre de 2019

El porqué de la renuncia de Medina Mora

sábado 28 de septiembre de 2019

Ayotzinapa y las dos versiones

sábado 21 de septiembre de 2019

Contra AMLO, puros tiquismiquis

sábado 14 de septiembre de 2019

La fórmula dual del obradorismo

sábado 07 de septiembre de 2019

Las mañaneras y los hechos

sábado 31 de agosto de 2019

Golpe a Duque, al uribismo y a EU

sábado 24 de agosto de 2019

Médicos cubanos: verdades añejas

sábado 17 de agosto de 2019

Falsos males y males verdaderos

sábado 10 de agosto de 2019

El perro no se llama Trump

Cargar Más