/ martes 8 de octubre de 2019

Kelsen y la renuncia de Medina Mora

Querido lector, en la ciencia jurídica hay grandes pensadores, uno de ellos es Hans Kelsen. Kelsen nació el 11 de octubre de 1881 en Europa oriental y se mudó muy pequeño a la ciudad de Viena. Este pensador no disfrutó mucho su pasó por la facultad de derecho; pensaba que las ciencias jurídicas estaban llenas de discursos sin muchos contenidos, faltos de metodología seria (un poco parecido a lo que pasa ahora). En respuesta a experiencias pasadas escribió un libro llamado “Teoría Pura Del Derecho”, y que viene a cuento con la renuncia que presentó el Ministro Medina Mora. Veamos:

Kelsen quiso explicar qué es y cómo se forma el derecho, no qué ni cómo debería ser. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ordena que la renuncia de un Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación exponga las “causas graves” que fundamenten que se retire del cargo. El Ministro Medina Mora no otorgó justificación alguna y, sin embargo, la renuncia le fue aceptada. No existen dudas, que la renuncia no está conforme al mandato constitucional y, por ende, no es legal.

El universo de conjeturas, teorías y explicaciones del porqué no se nos brindaron las razones que llevaron a Medina Mora a exhibir su renuncia son política jurídica, y son de esas cosas que tanto aburrían a Kelsen. Lo cierto es que la renuncia no es constitucional. El pensador austríaco criticaba que las leyes se mezclaban igual con la psicología, con la medicina, la ética que con la biología, y que les pedían prestado conocimiento a otras ciencias. Cuando la carta del Ministro Medina Mora viola la Constitución no le podemos pedir prestado conocimientos o teorías a la ciencia política o a la psicología para subsanar los requisitos constitucionales y hacer ese documento legal.

Kelsen decía que había un elemento objetivo y subjetivo de las cosas. El autor mencionaba que una cuestión objetiva se podía ilustrar de la siguiente manera: un conjunto de representantes populares se reúne para emitir una ley, y tras una larga discusión se aprueba y se remite para su publicación. El elemento objetivo es la ley misma. ¿Cuáles fueron las razones para qué votaran en cierto sentido los legisladores? No lo sabremos. Cada legislador tendrá sus argumentos que pueden ser armónicos o no con lo que acaban de votar. Cada legislador verá las cosas a su manera y con sus razones. Este es el elemento subjetivo de las cosas.

En el caso del Ministro Medina Mora, tenemos una hoja con algunos párrafos, objetivamente ese es el fenómeno que nos debería de preocupar. ¿Cuáles son las causas para no dar razones? Eso solo lo sabe el Ministro Medina Mora. Dejemos de hacer psicología y de la especulación una nueva ciencia. Insisto en que el problema es que el documento viole la Constitución, y que en vez de discutir en torno a eso, se están haciendo miles de teorías subjetivas.

Querido lector, nos debe preocupar mucho que la Constitución se viole por un Ministro que todavía está en funciones, pues el Senado no ha aceptado la famosa carta de renuncia. En caso de ser aprobada la renuncia en sus términos, tendríamos que miembros de los tres poderes de la unión violan la Constitución General, y nosotros pensando en las miles de posibles causas que llevaron a ese hecho. Me preocupa que un Ministro de la Suprema Corte viole un mandato constitucional, claro como un vaso de agua.

Querido lector, en la ciencia jurídica hay grandes pensadores, uno de ellos es Hans Kelsen. Kelsen nació el 11 de octubre de 1881 en Europa oriental y se mudó muy pequeño a la ciudad de Viena. Este pensador no disfrutó mucho su pasó por la facultad de derecho; pensaba que las ciencias jurídicas estaban llenas de discursos sin muchos contenidos, faltos de metodología seria (un poco parecido a lo que pasa ahora). En respuesta a experiencias pasadas escribió un libro llamado “Teoría Pura Del Derecho”, y que viene a cuento con la renuncia que presentó el Ministro Medina Mora. Veamos:

Kelsen quiso explicar qué es y cómo se forma el derecho, no qué ni cómo debería ser. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ordena que la renuncia de un Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación exponga las “causas graves” que fundamenten que se retire del cargo. El Ministro Medina Mora no otorgó justificación alguna y, sin embargo, la renuncia le fue aceptada. No existen dudas, que la renuncia no está conforme al mandato constitucional y, por ende, no es legal.

El universo de conjeturas, teorías y explicaciones del porqué no se nos brindaron las razones que llevaron a Medina Mora a exhibir su renuncia son política jurídica, y son de esas cosas que tanto aburrían a Kelsen. Lo cierto es que la renuncia no es constitucional. El pensador austríaco criticaba que las leyes se mezclaban igual con la psicología, con la medicina, la ética que con la biología, y que les pedían prestado conocimiento a otras ciencias. Cuando la carta del Ministro Medina Mora viola la Constitución no le podemos pedir prestado conocimientos o teorías a la ciencia política o a la psicología para subsanar los requisitos constitucionales y hacer ese documento legal.

Kelsen decía que había un elemento objetivo y subjetivo de las cosas. El autor mencionaba que una cuestión objetiva se podía ilustrar de la siguiente manera: un conjunto de representantes populares se reúne para emitir una ley, y tras una larga discusión se aprueba y se remite para su publicación. El elemento objetivo es la ley misma. ¿Cuáles fueron las razones para qué votaran en cierto sentido los legisladores? No lo sabremos. Cada legislador tendrá sus argumentos que pueden ser armónicos o no con lo que acaban de votar. Cada legislador verá las cosas a su manera y con sus razones. Este es el elemento subjetivo de las cosas.

En el caso del Ministro Medina Mora, tenemos una hoja con algunos párrafos, objetivamente ese es el fenómeno que nos debería de preocupar. ¿Cuáles son las causas para no dar razones? Eso solo lo sabe el Ministro Medina Mora. Dejemos de hacer psicología y de la especulación una nueva ciencia. Insisto en que el problema es que el documento viole la Constitución, y que en vez de discutir en torno a eso, se están haciendo miles de teorías subjetivas.

Querido lector, nos debe preocupar mucho que la Constitución se viole por un Ministro que todavía está en funciones, pues el Senado no ha aceptado la famosa carta de renuncia. En caso de ser aprobada la renuncia en sus términos, tendríamos que miembros de los tres poderes de la unión violan la Constitución General, y nosotros pensando en las miles de posibles causas que llevaron a ese hecho. Me preocupa que un Ministro de la Suprema Corte viole un mandato constitucional, claro como un vaso de agua.

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