/ jueves 27 de febrero de 2020

La alternativa

El hartazgo acumulado de la ciudadanía logró finalmente ser capitalizado, en un amplio respaldo a López Obrador la pasada elección de julio del 2018. Sin embargo, el hartazgo hoy aun continúa. Su gobierno, no ha tenido capacidad de atender los reclamos sociales, asumiendo incluso posiciones insensibles y autoritarias que han afectado su imagen y su amplio respaldo incondicional.

Han sido numerosos los desencuentros, desgaste y pifias de los gobiernos de Morena, comenzando por el gobierno de la República; pero también los gobiernos de Morelos (Cuauhtémoc Blanco), Puebla (Miguel Barbosa), Veracruz (Cuitláhuac García) y el gobierno de la Ciudad de México (Claudia Sheinbaum) han contribuido al desgaste. Atizado el fuego, los pleitos intestinos por el control de Morena por parte de Yeidckol Polevnsky, presidenta del Partido, vs Bertha Lujan, presidenta del Colegio Nacional. Es la antesala de mayores crispaciones en el partido oficial frente a las elecciones de junio del 2021 en donde se renovará la totalidad de la Cámara de Diputados Federales (500) y 15 gubernaturas donde aflorarán los conflictos y la rebatinga entre los distintos grupos y suspirantes.

Lopez Obrador, está sorprendiendo a la baja, en muchos temas que eran de su plataforma y de sus clientelas. El tema de los feminicidios es el mas reciente, pero también uno de los mas graves. La insensibilidad mostrada por Lopez Obrador en esta materia puede tenerle muy altos costos políticos y electorales.

Morena baja en intención de voto pero ningún partido de oposición lo capitaliza. El problema es: ¿de dónde surgirá la alternativa?

Los partidos de oposición no han logrado presentar una alternativa que entusiasme. En un par de semanas sabremos del INE cuantas solicitudes de nuevos partidos cumplieron los requisitos. Se habla de tres o cuatro nuevos partidos que podrán contender en la próxima elección de junio 2021.

Urge construir una alternativa. De donde saldrá la alternativa y su narrativa? Aun no se configura. De esto dependerá el resultado de la próxima elección y la construcción o no de pesos y contrapesos en el sistema político, una opción de futuro distinta al decepcionante discurso oficial populista, centralista y autoritario.

Muchos le apuestan al surgimiento de un nuevo líder político; un Andrés Manuel de este lado. Pareciera que es algo difícil que esto suceda, sobre todo para la elección intermedia. Mas bien, los nuevos liderazgos surgirán a partir de la próxima elección.

El panorama pareciera desalentador, después de ver el déficit de oposición, el sometimiento y cooptación de liderazgos (incluyendo la vergonzosa cena palaciega que retrata nuestro capitalismo de compadres). Se pavimenta el camino a la tiranía cuando el miedo nos paraliza, la cargada se consolida y nuestra obediencia anticipatoria otorga mas poder con legitimidad al tirano.

El panorama político nacional está cambiando constantemente. La oferta de Morena ya quedó medida: no alcanzó a llenar las expectativas, ni aminorar el hartazgo. El problema es que los partidos de oposición tampoco lo hacen. La confianza está en la sociedad, en la ciudadanía que se empodere, que emplace a los partidos, las organizaciones empresariales y sociales, para juntos iniciar la construcción de LA ALTERNATIVA y su nueva narrativa. Que abran una esperanza, que motiven y entusiasmen, que logren generar un amplio movimiento de futuro, viable y posible, para nuestro querido país.

El hartazgo acumulado de la ciudadanía logró finalmente ser capitalizado, en un amplio respaldo a López Obrador la pasada elección de julio del 2018. Sin embargo, el hartazgo hoy aun continúa. Su gobierno, no ha tenido capacidad de atender los reclamos sociales, asumiendo incluso posiciones insensibles y autoritarias que han afectado su imagen y su amplio respaldo incondicional.

Han sido numerosos los desencuentros, desgaste y pifias de los gobiernos de Morena, comenzando por el gobierno de la República; pero también los gobiernos de Morelos (Cuauhtémoc Blanco), Puebla (Miguel Barbosa), Veracruz (Cuitláhuac García) y el gobierno de la Ciudad de México (Claudia Sheinbaum) han contribuido al desgaste. Atizado el fuego, los pleitos intestinos por el control de Morena por parte de Yeidckol Polevnsky, presidenta del Partido, vs Bertha Lujan, presidenta del Colegio Nacional. Es la antesala de mayores crispaciones en el partido oficial frente a las elecciones de junio del 2021 en donde se renovará la totalidad de la Cámara de Diputados Federales (500) y 15 gubernaturas donde aflorarán los conflictos y la rebatinga entre los distintos grupos y suspirantes.

Lopez Obrador, está sorprendiendo a la baja, en muchos temas que eran de su plataforma y de sus clientelas. El tema de los feminicidios es el mas reciente, pero también uno de los mas graves. La insensibilidad mostrada por Lopez Obrador en esta materia puede tenerle muy altos costos políticos y electorales.

Morena baja en intención de voto pero ningún partido de oposición lo capitaliza. El problema es: ¿de dónde surgirá la alternativa?

Los partidos de oposición no han logrado presentar una alternativa que entusiasme. En un par de semanas sabremos del INE cuantas solicitudes de nuevos partidos cumplieron los requisitos. Se habla de tres o cuatro nuevos partidos que podrán contender en la próxima elección de junio 2021.

Urge construir una alternativa. De donde saldrá la alternativa y su narrativa? Aun no se configura. De esto dependerá el resultado de la próxima elección y la construcción o no de pesos y contrapesos en el sistema político, una opción de futuro distinta al decepcionante discurso oficial populista, centralista y autoritario.

Muchos le apuestan al surgimiento de un nuevo líder político; un Andrés Manuel de este lado. Pareciera que es algo difícil que esto suceda, sobre todo para la elección intermedia. Mas bien, los nuevos liderazgos surgirán a partir de la próxima elección.

El panorama pareciera desalentador, después de ver el déficit de oposición, el sometimiento y cooptación de liderazgos (incluyendo la vergonzosa cena palaciega que retrata nuestro capitalismo de compadres). Se pavimenta el camino a la tiranía cuando el miedo nos paraliza, la cargada se consolida y nuestra obediencia anticipatoria otorga mas poder con legitimidad al tirano.

El panorama político nacional está cambiando constantemente. La oferta de Morena ya quedó medida: no alcanzó a llenar las expectativas, ni aminorar el hartazgo. El problema es que los partidos de oposición tampoco lo hacen. La confianza está en la sociedad, en la ciudadanía que se empodere, que emplace a los partidos, las organizaciones empresariales y sociales, para juntos iniciar la construcción de LA ALTERNATIVA y su nueva narrativa. Que abran una esperanza, que motiven y entusiasmen, que logren generar un amplio movimiento de futuro, viable y posible, para nuestro querido país.