/ sábado 16 de octubre de 2021

La era de la transparencia

La transparencia en una organización, se trate de una empresa, una asociación altruista o del propio gobierno, es un pilar fundamental para asegurar que haya certidumbre entre quienes participan en ellas. Es especialmente trascendente para que no se produzca ninguna actividad relacionada con la corrupción. En el ámbito gubernamental, permite una vinculación directa entre ciudadanos y autoridades, ya que es una herramienta fundamental para el ejercicio de rendición de cuentas. De esta forma, es muy útil para fortalecer la confianza en las instituciones, así como en el ejercicio democrático del poder.

El avance de la tecnología ha derivado en que la sociedad cuente con dos importantes herramientas: mecanismos transversales que permiten la comunicación y la organización de personas en todas partes del mundo con la finalidad de realizar acciones conjuntas. Al mismo tiempo, ha permitido que la información se difunda de una manera más rápida, con la participación de amplios segmentos de la población que antes no interactuaban en la escucha y discusión de la misma.

Lo positivo de esta situación también ha dejado claro que es fundamental que las nuevas masas participantes en el proceso informativo, tengan un mejor entendimiento conceptual de la información que reciben. De otra forma, se corre el riesgo de que el ruido, la polarización y los linchamientos mediáticos prevalezcan.

Un buen ejemplo de esta situación, lo ha abierto la filtración de los ya famosos “Pandora Papers”. Al arrancar el mes, se hicieron públicos un total de 11.9 millones de documentos por parte del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, conocidos como ICIJ por sus siglas en inglés. Esta organización también ha estado involucrada en la publicación de los “Panama Papers” en 2016 y los “Paradise Papers” en 2018. La investigación implica secretos financieros de presidentes, exmandatarios, políticos, multimillonarios, celebridades, cantantes y estrellas del deporte.

En la investigación participaron 150 medios del mas amplio prestigio, tales como la BBC, The Guardian, Le Monde o el Washington Post. Involucran a personajes de un total de 117 países. Los documentos filtrados provienen de 14 estudios de abogados especializados en la creación de sociedades y fideicomisos “offshore” ubicados en paraísos fiscales tales como Panamá, las Islas Británicas y Belice. Las fechas de creación de los mismos abarcan desde 1970 hasta del 2020.

Los esquemas “offshore” se utilizan para ocultar activos financieros, propiedades inmobiliarias, obras de arte o vehículos, entre otros. No obstante, es indispensable entender que si los activos y los beneficios se declaran a las autoridades del país y dicho mecanismo no se utiliza para blanquear activos, evadir el pago de impuestos o alguna otra actividad ilícita, entonces, participar en empresas de este tipo no es un delito. Para el caso mexicano, en la lista aparecen alrededor de 3,200 personas que han utilizado estos mecanismos.

La noticia ha cobrado mayor relevancia pues varios de los personajes involucrados en el ámbito político no solo son parte de gobiernos pasados, sino también hay personas ligadas a la actual administración. Por esta razón, la #SociedadHorizontal está obligada a estudiar a fondo esta noticia, con el fin de tener una dimensión clara de las responsabilidades que podrían tener o no, quienes han aparecido en los “Pandora Papers”. Esta es una buena oportunidad para empezar a educar a las grandes masas populares a valorar la transparencia, entender y manejar la información con responsabilidad. Puede ser un buen ejercicio para la conciencia colectiva y empezar a disminuir los linchamientos a priori.

La transparencia en una organización, se trate de una empresa, una asociación altruista o del propio gobierno, es un pilar fundamental para asegurar que haya certidumbre entre quienes participan en ellas. Es especialmente trascendente para que no se produzca ninguna actividad relacionada con la corrupción. En el ámbito gubernamental, permite una vinculación directa entre ciudadanos y autoridades, ya que es una herramienta fundamental para el ejercicio de rendición de cuentas. De esta forma, es muy útil para fortalecer la confianza en las instituciones, así como en el ejercicio democrático del poder.

El avance de la tecnología ha derivado en que la sociedad cuente con dos importantes herramientas: mecanismos transversales que permiten la comunicación y la organización de personas en todas partes del mundo con la finalidad de realizar acciones conjuntas. Al mismo tiempo, ha permitido que la información se difunda de una manera más rápida, con la participación de amplios segmentos de la población que antes no interactuaban en la escucha y discusión de la misma.

Lo positivo de esta situación también ha dejado claro que es fundamental que las nuevas masas participantes en el proceso informativo, tengan un mejor entendimiento conceptual de la información que reciben. De otra forma, se corre el riesgo de que el ruido, la polarización y los linchamientos mediáticos prevalezcan.

Un buen ejemplo de esta situación, lo ha abierto la filtración de los ya famosos “Pandora Papers”. Al arrancar el mes, se hicieron públicos un total de 11.9 millones de documentos por parte del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, conocidos como ICIJ por sus siglas en inglés. Esta organización también ha estado involucrada en la publicación de los “Panama Papers” en 2016 y los “Paradise Papers” en 2018. La investigación implica secretos financieros de presidentes, exmandatarios, políticos, multimillonarios, celebridades, cantantes y estrellas del deporte.

En la investigación participaron 150 medios del mas amplio prestigio, tales como la BBC, The Guardian, Le Monde o el Washington Post. Involucran a personajes de un total de 117 países. Los documentos filtrados provienen de 14 estudios de abogados especializados en la creación de sociedades y fideicomisos “offshore” ubicados en paraísos fiscales tales como Panamá, las Islas Británicas y Belice. Las fechas de creación de los mismos abarcan desde 1970 hasta del 2020.

Los esquemas “offshore” se utilizan para ocultar activos financieros, propiedades inmobiliarias, obras de arte o vehículos, entre otros. No obstante, es indispensable entender que si los activos y los beneficios se declaran a las autoridades del país y dicho mecanismo no se utiliza para blanquear activos, evadir el pago de impuestos o alguna otra actividad ilícita, entonces, participar en empresas de este tipo no es un delito. Para el caso mexicano, en la lista aparecen alrededor de 3,200 personas que han utilizado estos mecanismos.

La noticia ha cobrado mayor relevancia pues varios de los personajes involucrados en el ámbito político no solo son parte de gobiernos pasados, sino también hay personas ligadas a la actual administración. Por esta razón, la #SociedadHorizontal está obligada a estudiar a fondo esta noticia, con el fin de tener una dimensión clara de las responsabilidades que podrían tener o no, quienes han aparecido en los “Pandora Papers”. Esta es una buena oportunidad para empezar a educar a las grandes masas populares a valorar la transparencia, entender y manejar la información con responsabilidad. Puede ser un buen ejercicio para la conciencia colectiva y empezar a disminuir los linchamientos a priori.

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