Gerardo Ballesteros

  / sábado 12 de octubre de 2019

La moviola

Divagaciones de Ang Lee


@lamoviola

Buena ciencia ficción es un término apreciativo, no algo objetivo, aunque pienso objetivamente que existe algo como la buena ciencia ficción.

Phillip K. Dick.

Proyecto Géminis (EU, 2019), es una obra menor de un cineasta que ha dado algo más que blockbusters. Ang Lee entrega una pieza poco ambiciosa dentro de su filmografía. Lo hace sin mezquindades: la obra en el mejor de los casos es artesanal y el cineasta tiene la mano firma para demostrar su tibieza.

Protagonizado por el nuevo espíritu de la conciencia blanca demócrata estadounidense Will Smith, parece sacado de un guion de mitad de los noventa. De hecho, en 1997 se hizo un primer tratamiento del proyecto y Tony Scott estuvo contemplado en la dirección.

El tonillo de Contracara (Face/Off, Woo, 1997) y su matriz el largometraje francés La machine ( Dupeyron, 1994), junto con El complot (Conspiracy Theory, Donner, 1997) son tres ejemplos de cómo Proyecto Géminis, llega tarde pero con sueño a la narrativa de la ciencia ficción actual.

Temas como la clonación o la teoría de la conspiración permeaban el amplio mundo del cine a finales de los noventa. En la era Trump, el cinismo de los poderosos es público y se antoja inviable la columna del relato.

El agente disciplinado y muy celoso de su deber Henry Brogen (Smith) empieza a tener remordimientos de conciencia sobre su labor como asesino a sueldo del gobierno estadounidense. Decide retirarse luego de que sospecha fue usado para asesinar a un científico que él pensaba terrorista.

En medio del inicio de su retiro, conoce a Danny (Mary Elizabeth Winstead) quien trabaja en la renta de lanchas en un muelle. Hay en apariencia empatía entre los dos, pero el asesino -que sospecha hasta de su sombra- descubre que es espiado y confronta a la chica. En ese momento aparece Junior (Smith, prófugo de The fresh prince of Bel-Air) un clon del agente, pero en sus veinte quien tiene la misión de matar al retobado Henry.

Junior, es enviado por Clay (Clive Owen), un oscuro agente prófugo de un mal episodio de Los expedientes secretos X quien además entrenó y crió a Tiny Smith. Hay un proyecto –obvio- para crear un ejército de asesinos con las habilidades de Henry pero antes hay que despacharlo. Lo demás, es lo de menos.

A estas alturas, lo que se agradece es que Smith no imponga al inefable Jaden en el papel de Junior. Lo que sí se nota es un exacerbado ego del protagonista. Pantalla en casi todas las escenas.

En Proyecto Géminis, no hay el ritmo al que nos tiene acostumbrado Lee y se percibe abulia. Produce por cierto Jerry Bruckheimer. Da igual.

En 1999, el filme hubiera tenido algún atractivo. En descargo, de vez en cuando, se vale nadar de muertito. \u0009


Divagaciones de Ang Lee


@lamoviola

Buena ciencia ficción es un término apreciativo, no algo objetivo, aunque pienso objetivamente que existe algo como la buena ciencia ficción.

Phillip K. Dick.

Proyecto Géminis (EU, 2019), es una obra menor de un cineasta que ha dado algo más que blockbusters. Ang Lee entrega una pieza poco ambiciosa dentro de su filmografía. Lo hace sin mezquindades: la obra en el mejor de los casos es artesanal y el cineasta tiene la mano firma para demostrar su tibieza.

Protagonizado por el nuevo espíritu de la conciencia blanca demócrata estadounidense Will Smith, parece sacado de un guion de mitad de los noventa. De hecho, en 1997 se hizo un primer tratamiento del proyecto y Tony Scott estuvo contemplado en la dirección.

El tonillo de Contracara (Face/Off, Woo, 1997) y su matriz el largometraje francés La machine ( Dupeyron, 1994), junto con El complot (Conspiracy Theory, Donner, 1997) son tres ejemplos de cómo Proyecto Géminis, llega tarde pero con sueño a la narrativa de la ciencia ficción actual.

Temas como la clonación o la teoría de la conspiración permeaban el amplio mundo del cine a finales de los noventa. En la era Trump, el cinismo de los poderosos es público y se antoja inviable la columna del relato.

El agente disciplinado y muy celoso de su deber Henry Brogen (Smith) empieza a tener remordimientos de conciencia sobre su labor como asesino a sueldo del gobierno estadounidense. Decide retirarse luego de que sospecha fue usado para asesinar a un científico que él pensaba terrorista.

En medio del inicio de su retiro, conoce a Danny (Mary Elizabeth Winstead) quien trabaja en la renta de lanchas en un muelle. Hay en apariencia empatía entre los dos, pero el asesino -que sospecha hasta de su sombra- descubre que es espiado y confronta a la chica. En ese momento aparece Junior (Smith, prófugo de The fresh prince of Bel-Air) un clon del agente, pero en sus veinte quien tiene la misión de matar al retobado Henry.

Junior, es enviado por Clay (Clive Owen), un oscuro agente prófugo de un mal episodio de Los expedientes secretos X quien además entrenó y crió a Tiny Smith. Hay un proyecto –obvio- para crear un ejército de asesinos con las habilidades de Henry pero antes hay que despacharlo. Lo demás, es lo de menos.

A estas alturas, lo que se agradece es que Smith no imponga al inefable Jaden en el papel de Junior. Lo que sí se nota es un exacerbado ego del protagonista. Pantalla en casi todas las escenas.

En Proyecto Géminis, no hay el ritmo al que nos tiene acostumbrado Lee y se percibe abulia. Produce por cierto Jerry Bruckheimer. Da igual.

En 1999, el filme hubiera tenido algún atractivo. En descargo, de vez en cuando, se vale nadar de muertito. \u0009