/ domingo 9 de mayo de 2021

La presidencia de la Corte

Con un abrazo muy sentido a las familias mexicanas que perdieron a un ser querido en la negligencia del Metro de la Ciudad de México del pasado 3 de mayo.

El juez por su casa empieza.

Nuestro Poder Judicial Federal ha dado inicio a una nueva etapa; una en la que busca redoblar el paso para garantizar mayores condiciones de acceso a la Justicia.

Integrado por miles de mujeres y hombres que ya sea desde una posición modesta como secretario de acuerdos hasta la de mayor responsabilidad y compromiso como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Poder Judicial de la Federación se erige como el mejor y mayor ejemplo de imparcialidad, objetividad e independencia.

Las determinaciones de sus jueces, magistradas y ministros han hecho cumplir y acatar la Constitución a quienes han pretendido violentarla o ignorarla. Frente a poderes judiciales locales con mayores retos, el Federal se constituye como el pilar y principal soporte de la constitucionalidad y la legalidad en México.

Frente a quienes a través de la ofensa y la calumnia buscan debilitar la labor valerosa de jueces y magistrados desplegados a lo largo y ancho de la República Mexicana, desde este espacio de la Organización Editorial Mexicana les expresamos nuestro reconocimiento por su servicio discreto, permanente y profesional en favor de la Nación.

Y justamente, gracias a ese equipo de mujeres y hombres es que la reciente reforma constitucional y legal al Poder Judicial de la Federación rendirá los máximos frutos en favor de la constitucionalidad y legalidad en México.

Lamentablemente, un inconstitucional y malogrado decimotercer artículo transitorio en la expedición de la nueva Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación es el que ha acaparado la atención. Y no es para menos, pues su imposible implementación representaría una violación flagrante a nuestra Constitución por parte del primer responsable en acatarla, como lo es la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

De ahí que no exista la mínima posibilidad de su observancia y por lo tanto, del rompimiento del orden constitucional.

Ante ello, la renovación que se dará de la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a partir de enero de 2022 tendrá lugar con una reforma muy bien implementada por parte del abogado prestigioso y ministro de la Corte, Arturo Zaldívar, quien en todo momento ha privilegiado el interés superior de la Corte y del país.

Y para ello existen hombres y mujeres ministras capaces para relevarlo en esa misión, pues la reforma no es de un hombre ni un momento, sino para la nación.

En esa ruta se encuentra la ministra Yasmín Esquivel Mossa, quien ha hecho su carrera en el Poder Judicial, recorriendo todos los peldaños y todas las responsabilidades y entregando en todas ellas buenas cuentas.

Abogada conocedora de todo el entramado judicial, pues lo ha vivido y sufrido, la ministra Yasmín Esquivel es fruto de la cultura del esfuerzo, constancia y esmero, de los cuales ha dado constancia en su ponencia como Ministra de la Corte.

De ahí que mucho tenga que aportar la ministra Esquivel a la labor del Poder Judicial de la Federación de ser electa por su compañeras y compañeros como la primera Presidenta de la Corte.

En la lucha por la igualdad es urgente que el Poder Judicial de la Federación dé el siguiente paso y se nutra de la visión y capacidad de una de sus integrantes.

A México le aguardan mejores tiempos. Luchemos por ellos.

@jlcamachov

Con un abrazo muy sentido a las familias mexicanas que perdieron a un ser querido en la negligencia del Metro de la Ciudad de México del pasado 3 de mayo.

El juez por su casa empieza.

Nuestro Poder Judicial Federal ha dado inicio a una nueva etapa; una en la que busca redoblar el paso para garantizar mayores condiciones de acceso a la Justicia.

Integrado por miles de mujeres y hombres que ya sea desde una posición modesta como secretario de acuerdos hasta la de mayor responsabilidad y compromiso como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Poder Judicial de la Federación se erige como el mejor y mayor ejemplo de imparcialidad, objetividad e independencia.

Las determinaciones de sus jueces, magistradas y ministros han hecho cumplir y acatar la Constitución a quienes han pretendido violentarla o ignorarla. Frente a poderes judiciales locales con mayores retos, el Federal se constituye como el pilar y principal soporte de la constitucionalidad y la legalidad en México.

Frente a quienes a través de la ofensa y la calumnia buscan debilitar la labor valerosa de jueces y magistrados desplegados a lo largo y ancho de la República Mexicana, desde este espacio de la Organización Editorial Mexicana les expresamos nuestro reconocimiento por su servicio discreto, permanente y profesional en favor de la Nación.

Y justamente, gracias a ese equipo de mujeres y hombres es que la reciente reforma constitucional y legal al Poder Judicial de la Federación rendirá los máximos frutos en favor de la constitucionalidad y legalidad en México.

Lamentablemente, un inconstitucional y malogrado decimotercer artículo transitorio en la expedición de la nueva Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación es el que ha acaparado la atención. Y no es para menos, pues su imposible implementación representaría una violación flagrante a nuestra Constitución por parte del primer responsable en acatarla, como lo es la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

De ahí que no exista la mínima posibilidad de su observancia y por lo tanto, del rompimiento del orden constitucional.

Ante ello, la renovación que se dará de la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a partir de enero de 2022 tendrá lugar con una reforma muy bien implementada por parte del abogado prestigioso y ministro de la Corte, Arturo Zaldívar, quien en todo momento ha privilegiado el interés superior de la Corte y del país.

Y para ello existen hombres y mujeres ministras capaces para relevarlo en esa misión, pues la reforma no es de un hombre ni un momento, sino para la nación.

En esa ruta se encuentra la ministra Yasmín Esquivel Mossa, quien ha hecho su carrera en el Poder Judicial, recorriendo todos los peldaños y todas las responsabilidades y entregando en todas ellas buenas cuentas.

Abogada conocedora de todo el entramado judicial, pues lo ha vivido y sufrido, la ministra Yasmín Esquivel es fruto de la cultura del esfuerzo, constancia y esmero, de los cuales ha dado constancia en su ponencia como Ministra de la Corte.

De ahí que mucho tenga que aportar la ministra Esquivel a la labor del Poder Judicial de la Federación de ser electa por su compañeras y compañeros como la primera Presidenta de la Corte.

En la lucha por la igualdad es urgente que el Poder Judicial de la Federación dé el siguiente paso y se nutra de la visión y capacidad de una de sus integrantes.

A México le aguardan mejores tiempos. Luchemos por ellos.

@jlcamachov