Alejandro Alvarado

  / domingo 14 de julio de 2019

La salida de Carlos Urzúa

“OBEDECEN MÁS DE LO QUE COLABORAN”…

René Delgado.


La carta es dura, muestra del descontento, preocupación, enojo o lo que sea que Carlos Urzúa haya sentido al momento de tomar la decisión; lo cierto es que muestra claramente las diferencias que provocaron su salida: “Discrepancias en materia económica hubo muchas, algunas de ellas porque en esta administración se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento. Estoy convencido de que toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que ésta pueda tener libre de todo extremismo, sea éste de derecha o izquierda. Sin embargo, durante mi gestión, las comisiones anteriores no encontraron eco. Me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la hacienda pública. Esto fue motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés...”, esto es un boceto de lo que Urzúa hizo público en su fuerte carta de renuncia.

El texto sin duda refleja la evidente preocupación del Ex Secretario por el futuro económico del país, tal y como lo reflejó también el inexpresivo rostro de quien lo sustituye, Arturo Herrera, y es que pese a lo que se ha dicho en las conferencias de Palacio Nacional, los verdaderos expertos en materia económica y financiera, la situación del país está muy complicada por decir lo menos…

La salida de Carlos Urzúa se percibe como un punto de quiebre en el sexenio: señalar que “en esta administración se han tomado decisiones de política pública sin suficiente sustento…la imposición de funcionarios que no tienen conocimientos de la Hacienda Pública”, parece dar la razón a quienes han señalado que la economía mexicana carece de bases sólidas.

Pero además, la sentencia del ex Secretario respecto a que habitan en el gobierno “personajes influyentes con un patente conflicto de interés”, da indicios respecto a decisiones de políticas públicas basadas más bien en criterios ideológicos antes que en criterios fundados en la realidad económica del país.

Desde tiempos de campaña Andrés Manuel López Obrador externó su intención para redistribuir la riqueza mediante transferencias directas a los beneficiados; no obstante, no tenía conocimiento –ni lo tiene aun-, respecto al manejo de recursos y el tamaño del presupuesto de que disponle para ello, y es a esto justamente a lo que Urzúa se refiere al manifestar en su renuncia que “toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que ésta pueda tener y libre de todo extremismo, sea éste de derecha o izquierda”.

Arturo Herrera Gutiérrez, antes Subsecretario es un hombre que, si bien cuenta con trayectoria en el tema de la Hacienda Pública, se dice que intentará cumplir con la disciplina fiscal, aunque seguramente tendrá influencia limitada: en materia económica, no habrá cambios; la cuarta transformación continuará hasta donde esto aguante, independientemente de que las calificadoras internacionales hayan degradado el perfil crediticio de Pemex; no importa que los pronósticos de crecimiento estén por debajo de la meta del 2% fijada para este año, como tampoco que la creación de empleos haya caído en 88% el pasado mes de mayo ni que la inversión fija haya bajado o que los ingresos petroleros hayan disminuido…

La verdad es que el panorama económico está muy difícil, aunque el Presidente “tiene otros datos”.

La calificadora Moody’s augura que con la designación del subsecretario Arturo Herrera como nuevo titular de Hacienda, se mantendrá la incertidumbre entre los inversionistas en torno a la cuestión económica del gobierno, además de asegurar que la salida de Urzúa –respecto a sus formas-, evidencia el nivel de disputa y el conflicto de intereses que se mantiene dentro de la administración de Andrés Manuel López Obrador, aunque el Presidente se canse de negarlo…

La administración enfrenta quizá el golpe más severo en estos siete meses; pese a que la salida de Germán Martínez del IMSS nos hizo reflexionar sobre lo que ocurre al interior de la Secretaría de Hacienda, lo sucedido esta semana con Carlos Urzúa es sin duda una señal contundente

Así las cosas, hemos de esperar que el Ejecutivo escuche, aprenda de los errores cometidos y, lo más importante, que se corrijan a tiempo. Ojalá no se permita mermar más la confianza que a través de los años se ha construido en el entorno internacional y se mantenga la rectitud macroeconómica. Por el bien de México, así sea…

gamogui@hotmail.com

“OBEDECEN MÁS DE LO QUE COLABORAN”…

René Delgado.


La carta es dura, muestra del descontento, preocupación, enojo o lo que sea que Carlos Urzúa haya sentido al momento de tomar la decisión; lo cierto es que muestra claramente las diferencias que provocaron su salida: “Discrepancias en materia económica hubo muchas, algunas de ellas porque en esta administración se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento. Estoy convencido de que toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que ésta pueda tener libre de todo extremismo, sea éste de derecha o izquierda. Sin embargo, durante mi gestión, las comisiones anteriores no encontraron eco. Me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la hacienda pública. Esto fue motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés...”, esto es un boceto de lo que Urzúa hizo público en su fuerte carta de renuncia.

El texto sin duda refleja la evidente preocupación del Ex Secretario por el futuro económico del país, tal y como lo reflejó también el inexpresivo rostro de quien lo sustituye, Arturo Herrera, y es que pese a lo que se ha dicho en las conferencias de Palacio Nacional, los verdaderos expertos en materia económica y financiera, la situación del país está muy complicada por decir lo menos…

La salida de Carlos Urzúa se percibe como un punto de quiebre en el sexenio: señalar que “en esta administración se han tomado decisiones de política pública sin suficiente sustento…la imposición de funcionarios que no tienen conocimientos de la Hacienda Pública”, parece dar la razón a quienes han señalado que la economía mexicana carece de bases sólidas.

Pero además, la sentencia del ex Secretario respecto a que habitan en el gobierno “personajes influyentes con un patente conflicto de interés”, da indicios respecto a decisiones de políticas públicas basadas más bien en criterios ideológicos antes que en criterios fundados en la realidad económica del país.

Desde tiempos de campaña Andrés Manuel López Obrador externó su intención para redistribuir la riqueza mediante transferencias directas a los beneficiados; no obstante, no tenía conocimiento –ni lo tiene aun-, respecto al manejo de recursos y el tamaño del presupuesto de que disponle para ello, y es a esto justamente a lo que Urzúa se refiere al manifestar en su renuncia que “toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que ésta pueda tener y libre de todo extremismo, sea éste de derecha o izquierda”.

Arturo Herrera Gutiérrez, antes Subsecretario es un hombre que, si bien cuenta con trayectoria en el tema de la Hacienda Pública, se dice que intentará cumplir con la disciplina fiscal, aunque seguramente tendrá influencia limitada: en materia económica, no habrá cambios; la cuarta transformación continuará hasta donde esto aguante, independientemente de que las calificadoras internacionales hayan degradado el perfil crediticio de Pemex; no importa que los pronósticos de crecimiento estén por debajo de la meta del 2% fijada para este año, como tampoco que la creación de empleos haya caído en 88% el pasado mes de mayo ni que la inversión fija haya bajado o que los ingresos petroleros hayan disminuido…

La verdad es que el panorama económico está muy difícil, aunque el Presidente “tiene otros datos”.

La calificadora Moody’s augura que con la designación del subsecretario Arturo Herrera como nuevo titular de Hacienda, se mantendrá la incertidumbre entre los inversionistas en torno a la cuestión económica del gobierno, además de asegurar que la salida de Urzúa –respecto a sus formas-, evidencia el nivel de disputa y el conflicto de intereses que se mantiene dentro de la administración de Andrés Manuel López Obrador, aunque el Presidente se canse de negarlo…

La administración enfrenta quizá el golpe más severo en estos siete meses; pese a que la salida de Germán Martínez del IMSS nos hizo reflexionar sobre lo que ocurre al interior de la Secretaría de Hacienda, lo sucedido esta semana con Carlos Urzúa es sin duda una señal contundente

Así las cosas, hemos de esperar que el Ejecutivo escuche, aprenda de los errores cometidos y, lo más importante, que se corrijan a tiempo. Ojalá no se permita mermar más la confianza que a través de los años se ha construido en el entorno internacional y se mantenga la rectitud macroeconómica. Por el bien de México, así sea…

gamogui@hotmail.com

domingo 06 de octubre de 2019

¡A la feria! A... ¿divertirse?

viernes 06 de septiembre de 2019

Esto es ser capitán

sábado 31 de agosto de 2019

Entre piernas y telones

sábado 27 de julio de 2019

La clave del Sol

domingo 14 de julio de 2019

La salida de Carlos Urzúa

domingo 26 de mayo de 2019

Entre piernas y telones

viernes 24 de mayo de 2019

Fama

sábado 30 de marzo de 2019

Cuchillito de palo | Siembra vientos

Cargar Más