/ viernes 6 de noviembre de 2020

La trata de personas en medio del Covid-19 

Las condiciones adversas generadas por la pandemia de COVID19 han ocasionado que temas urgentes de atender, prevenir y erradicar pasen a segundo plano ante la necesidad de encontrar soluciones inmediatas para la crisis sanitaria y económica a la que nos estamos enfrentando, tal es el caso de la Trata de Personas.

En la legislación mexicana, comete el delito de trata quien promueva, solicite, ofrezca, facilite, consiga, traslade, entregue o reciba, para sí o para un tercero, a una persona, por medio de la violencia física o moral, engaño o el abuso de poder para someterla a explotación sexual, trabajos o servicios forzados, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, servidumbre, o a la extirpación de un órgano, tejido o sus componentes.

Delito que por las ganancias que genera se ubica en tercer lugar solo después del tráfico de drogas y de armas, dada la posibilidad de explotar constantemente a las víctimas, es decir, mientras en el caso de las armas o de la droga que son vendidas en una sola ocasión, una persona, puede ser vendida 5, 10,15 veces o más, incluso en un sólo día.

Se estima que en el mundo 2.5 millones de personas son víctimas de Trata y en nuestro país, se calcula que cerca del 70% son mujeres y niñas

De ahí que no debemos escatimar recursos ni esfuerzos en acabar con un delito en un país como el nuestro que por su situación geográfica es de origen, tránsito y destino y que por los altos niveles de corrupción e impunidad, hacen que tengamos ciudades como Tijuana, que se ubican en los primero lugares de turismo sexual infantil.

Sin duda alguna el cambio de realidad con necesidades urgentes de atender y que parecen generalizadas, ocasionadas por el Coronavirus, no debe invisibilizar las flagrantes violaciones a los derechos humanos que padecíamos desde antes de la pandemia.

Ante este escenario se requiere fortalecer instituciones como la CNDH, las comisiones de búsqueda y atención a víctimas, sensibilizar y capacitar a las instituciones de gobierno encargadas de atender, castigar y eliminar delitos tan lacerantes como la Trata de Personas.

Por lo anterior es necesario preguntar, ¿Qué está haciendo el gobierno federal y local para combatir este y otros males que aquejan a nuestra sociedad?

Espero que el análisis e instrumentación de acciones concretas no lleve mucho tiempo dado lo delicado del tema.

Las condiciones adversas generadas por la pandemia de COVID19 han ocasionado que temas urgentes de atender, prevenir y erradicar pasen a segundo plano ante la necesidad de encontrar soluciones inmediatas para la crisis sanitaria y económica a la que nos estamos enfrentando, tal es el caso de la Trata de Personas.

En la legislación mexicana, comete el delito de trata quien promueva, solicite, ofrezca, facilite, consiga, traslade, entregue o reciba, para sí o para un tercero, a una persona, por medio de la violencia física o moral, engaño o el abuso de poder para someterla a explotación sexual, trabajos o servicios forzados, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, servidumbre, o a la extirpación de un órgano, tejido o sus componentes.

Delito que por las ganancias que genera se ubica en tercer lugar solo después del tráfico de drogas y de armas, dada la posibilidad de explotar constantemente a las víctimas, es decir, mientras en el caso de las armas o de la droga que son vendidas en una sola ocasión, una persona, puede ser vendida 5, 10,15 veces o más, incluso en un sólo día.

Se estima que en el mundo 2.5 millones de personas son víctimas de Trata y en nuestro país, se calcula que cerca del 70% son mujeres y niñas

De ahí que no debemos escatimar recursos ni esfuerzos en acabar con un delito en un país como el nuestro que por su situación geográfica es de origen, tránsito y destino y que por los altos niveles de corrupción e impunidad, hacen que tengamos ciudades como Tijuana, que se ubican en los primero lugares de turismo sexual infantil.

Sin duda alguna el cambio de realidad con necesidades urgentes de atender y que parecen generalizadas, ocasionadas por el Coronavirus, no debe invisibilizar las flagrantes violaciones a los derechos humanos que padecíamos desde antes de la pandemia.

Ante este escenario se requiere fortalecer instituciones como la CNDH, las comisiones de búsqueda y atención a víctimas, sensibilizar y capacitar a las instituciones de gobierno encargadas de atender, castigar y eliminar delitos tan lacerantes como la Trata de Personas.

Por lo anterior es necesario preguntar, ¿Qué está haciendo el gobierno federal y local para combatir este y otros males que aquejan a nuestra sociedad?

Espero que el análisis e instrumentación de acciones concretas no lleve mucho tiempo dado lo delicado del tema.

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