/ viernes 11 de septiembre de 2020

La vacuna

En los últimos días se han generado diferentes hechos sobre la posibilidad de una vacuna contra el SARS-CoV-2 (Covid-19), algunas triunfalistas como el inicio de pruebas. China afirma que se encuentra en la etapa final de pruebas y ya cuenta con la patente de la que sería su primera vacuna contra el Covid-19; mientras que Rusia registró desde el 11 de agosto ante su Ministerio de Salud que ya contaba con la vacuna bautizada Sputnik V, la cual ya comenzó su distribución y es la razón por la que Rusia se declaró a sí mismo como ganadora de la carrera global para encontrar la vacuna.

Por el otro lado, algunos hechos nos llaman a moderar el optimismo. Por ejemplo, el anuncio de suspensión sobre AstraZeneca por complicaciones. La realidad es que nadie tiene una vacuna y no es previsible que esté en un corto plazo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha manifestado que existe mucha confianza de que la vacuna saldrá este mismo año o el próximo, cuando la verdad es que la vacuna estará disponible para la mayor parte de la población hasta 2022.

La geopolítica se va a alterar por la existencia o falta de la vacuna. Habrá una competencia por qué país o que empresa será quien la tenga en disponibilidad más pronto y sobre qué modelo obtendrán beneficios, esto es, habrá quien apueste a un beneficio económico, comercial o habrá quien la condicione a efectos políticos. Sin duda, la vacuna será un elemento que definirá el poder entre las naciones. Llama la atención que el foco esté en la vacuna y no en los tratamientos, ya que tampoco existe un tratamiento aceptado y efectivo, pero el negocio y la influencia que dará un producto que será necesario para miles de millones de personas, es una oportunidad que los grandes actores del poder no van a dejar pasar.

La existencia de la vacuna significará sin duda un paso mayor pero no necesariamente la erradicación, como es el caso de la influenza, que aun habiendo vacuna y tratamientos sigue siendo un problema de salud estacional que no se ha erradicado. Muy seguramente los laboratorios no apostarán a una vacuna como lo hizo Jonás Salk con su vacuna contra la poliomielitis sin patentarla, lo cual le habría generado ganancias por miles de millones de dólares. Su único objetivo fue erradicar la enfermedad y hacer la vacuna accesible para todos, lo que causó que fuera un pionero en la ciencia abierta. Los laboratorios muy probablemente apostarán a vacunas que tengan que ser reformuladas cada año para generar dependencia lo que les permitan mayor influencia y utilidades.

Uno de los más grandes temas de nuestros tiempos será la vacuna. En su análisis no podemos ser cándidos ni ingenuos, es un hecho de intereses y de poder.


@LuisH_Fernandez

En los últimos días se han generado diferentes hechos sobre la posibilidad de una vacuna contra el SARS-CoV-2 (Covid-19), algunas triunfalistas como el inicio de pruebas. China afirma que se encuentra en la etapa final de pruebas y ya cuenta con la patente de la que sería su primera vacuna contra el Covid-19; mientras que Rusia registró desde el 11 de agosto ante su Ministerio de Salud que ya contaba con la vacuna bautizada Sputnik V, la cual ya comenzó su distribución y es la razón por la que Rusia se declaró a sí mismo como ganadora de la carrera global para encontrar la vacuna.

Por el otro lado, algunos hechos nos llaman a moderar el optimismo. Por ejemplo, el anuncio de suspensión sobre AstraZeneca por complicaciones. La realidad es que nadie tiene una vacuna y no es previsible que esté en un corto plazo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha manifestado que existe mucha confianza de que la vacuna saldrá este mismo año o el próximo, cuando la verdad es que la vacuna estará disponible para la mayor parte de la población hasta 2022.

La geopolítica se va a alterar por la existencia o falta de la vacuna. Habrá una competencia por qué país o que empresa será quien la tenga en disponibilidad más pronto y sobre qué modelo obtendrán beneficios, esto es, habrá quien apueste a un beneficio económico, comercial o habrá quien la condicione a efectos políticos. Sin duda, la vacuna será un elemento que definirá el poder entre las naciones. Llama la atención que el foco esté en la vacuna y no en los tratamientos, ya que tampoco existe un tratamiento aceptado y efectivo, pero el negocio y la influencia que dará un producto que será necesario para miles de millones de personas, es una oportunidad que los grandes actores del poder no van a dejar pasar.

La existencia de la vacuna significará sin duda un paso mayor pero no necesariamente la erradicación, como es el caso de la influenza, que aun habiendo vacuna y tratamientos sigue siendo un problema de salud estacional que no se ha erradicado. Muy seguramente los laboratorios no apostarán a una vacuna como lo hizo Jonás Salk con su vacuna contra la poliomielitis sin patentarla, lo cual le habría generado ganancias por miles de millones de dólares. Su único objetivo fue erradicar la enfermedad y hacer la vacuna accesible para todos, lo que causó que fuera un pionero en la ciencia abierta. Los laboratorios muy probablemente apostarán a vacunas que tengan que ser reformuladas cada año para generar dependencia lo que les permitan mayor influencia y utilidades.

Uno de los más grandes temas de nuestros tiempos será la vacuna. En su análisis no podemos ser cándidos ni ingenuos, es un hecho de intereses y de poder.


@LuisH_Fernandez