/ martes 7 de julio de 2020

Las sorpresas serán lo seguro en la elección

Por: Analicia Ruiz Sánchez

Las encuestas indican que si fueran hoy fuera la elección en Estados Unidos Joe Biden, el candidato Demócrata vencería con amplia mayoría. Hace cuatro años en estas fechas, los sondeos le daban el triunfo a Hillary Clinton y el resultado fue otro. Es temprano adelantar triunfos, sobre todo considerando que Trump es un hombre de sorpresas. La pregunta es si en cuatro meses Trump logrará entusiasmar a sus seguidores y desanimar a sus opositores.


Solo cuatro Presidentes han perdido la reelección desde la Segunda Guerra Mundial, Gerald Ford, Jimmy Carter y George Bush. Los presidentes que buscan la reelección llevan la ventaja de la cobertura mediática, la exposición diaria les da la posibilidad de una presencia permanente desde el poder.


Covid presenta una campaña sin precedente. De los tradicionales eventos multitudinarios, las convenciones nacionales, los viajes relámpago tendrán que saltar a eventos transmitidos por Internet, mayor uso de las redes sociales y la sana distancia. Estos son elementos nuevos en el proceso electoral, lo que presenta mayor incertidumbre sobre el resultado.


¿Qué esperar de Trump? Sin duda, que continúe su campaña de desprestigio contra Joe Biden. Trump se ha probado un experto en el terreno del ataque. Los embates se intensificarán después de la Convención Nacional cuando el Partido Demócrata le de oficialmente la candidatura. Buscará mostrar un Biden alineado con la izquierda, aprovechando el temor de muchos estadounidenses hacia el desorden y desobediencia civil, recordando y viviendo los acontecimientos del movimiento anti racial Black Lives Matter. Continuarán las acusaciones sobre el abuso de su influencia como Vicepresidente para beneficiar a la empresa de gas donde participa el hijo de Biden. La diferencia entre la estrategia contra Clinton y Biden es que, hace cuatro años Trump tenía una única línea de ataque contra su contendiente, Clinton no era una persona confiable para liderar el país.


Los demócratas también intensificarán sus ataques, continuarán recordando y refrescando la información que llevó a Trump al proceso de destitución, la acusación de que Trump ofreció ayuda militar al Presidente de Ucrania a cambio de investigar a Biden. Recientemente John Bolton, ex asesor de seguridad de Trump lo acusó de pedir al Presidente de China, Xin Ping, incrementar sus compras agrícolas para promover su reelección. Las acusaciones hacia Trump han estado presentes desde que ganó la elección en 2016, el reto será tener nuevos ángulos y elementos que mantengan vivo el tema. Biden deberá mostrarse como un candidato activo, dinámico que contrarreste la percepción de ser tonto y poco ágil.


El juego para los demócratas es motivar a los votantes a salir a las urnas el próximo noviembre, sobre todo a los jóvenes que hace cuatro años, confiados de las encuestas se quedaron sin votar. Los demócratas han sido los grandes promotores del voto por correo, anticipando un miedo de salir para evitar contagiarse de Covid. Trump adelantándose a un incremento significativo al voto por correo, ha buscado suprimir iniciativas que amplían la posibilidad de registro anticipado.


Lo que es seguro es que se esperan sorpresas de ambos lados antes del día de la votación, cualquier cosa puede pasar, a pesar de las encuestas no se pueden adelantar vísperas.





Profesora de la Escuela de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac México.

Por: Analicia Ruiz Sánchez

Las encuestas indican que si fueran hoy fuera la elección en Estados Unidos Joe Biden, el candidato Demócrata vencería con amplia mayoría. Hace cuatro años en estas fechas, los sondeos le daban el triunfo a Hillary Clinton y el resultado fue otro. Es temprano adelantar triunfos, sobre todo considerando que Trump es un hombre de sorpresas. La pregunta es si en cuatro meses Trump logrará entusiasmar a sus seguidores y desanimar a sus opositores.


Solo cuatro Presidentes han perdido la reelección desde la Segunda Guerra Mundial, Gerald Ford, Jimmy Carter y George Bush. Los presidentes que buscan la reelección llevan la ventaja de la cobertura mediática, la exposición diaria les da la posibilidad de una presencia permanente desde el poder.


Covid presenta una campaña sin precedente. De los tradicionales eventos multitudinarios, las convenciones nacionales, los viajes relámpago tendrán que saltar a eventos transmitidos por Internet, mayor uso de las redes sociales y la sana distancia. Estos son elementos nuevos en el proceso electoral, lo que presenta mayor incertidumbre sobre el resultado.


¿Qué esperar de Trump? Sin duda, que continúe su campaña de desprestigio contra Joe Biden. Trump se ha probado un experto en el terreno del ataque. Los embates se intensificarán después de la Convención Nacional cuando el Partido Demócrata le de oficialmente la candidatura. Buscará mostrar un Biden alineado con la izquierda, aprovechando el temor de muchos estadounidenses hacia el desorden y desobediencia civil, recordando y viviendo los acontecimientos del movimiento anti racial Black Lives Matter. Continuarán las acusaciones sobre el abuso de su influencia como Vicepresidente para beneficiar a la empresa de gas donde participa el hijo de Biden. La diferencia entre la estrategia contra Clinton y Biden es que, hace cuatro años Trump tenía una única línea de ataque contra su contendiente, Clinton no era una persona confiable para liderar el país.


Los demócratas también intensificarán sus ataques, continuarán recordando y refrescando la información que llevó a Trump al proceso de destitución, la acusación de que Trump ofreció ayuda militar al Presidente de Ucrania a cambio de investigar a Biden. Recientemente John Bolton, ex asesor de seguridad de Trump lo acusó de pedir al Presidente de China, Xin Ping, incrementar sus compras agrícolas para promover su reelección. Las acusaciones hacia Trump han estado presentes desde que ganó la elección en 2016, el reto será tener nuevos ángulos y elementos que mantengan vivo el tema. Biden deberá mostrarse como un candidato activo, dinámico que contrarreste la percepción de ser tonto y poco ágil.


El juego para los demócratas es motivar a los votantes a salir a las urnas el próximo noviembre, sobre todo a los jóvenes que hace cuatro años, confiados de las encuestas se quedaron sin votar. Los demócratas han sido los grandes promotores del voto por correo, anticipando un miedo de salir para evitar contagiarse de Covid. Trump adelantándose a un incremento significativo al voto por correo, ha buscado suprimir iniciativas que amplían la posibilidad de registro anticipado.


Lo que es seguro es que se esperan sorpresas de ambos lados antes del día de la votación, cualquier cosa puede pasar, a pesar de las encuestas no se pueden adelantar vísperas.





Profesora de la Escuela de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac México.

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