/ domingo 19 de septiembre de 2021

Lluvias e inundaciones, la postal de cada año

“LA NATURALEZA ESTÁ SIEMPRE EN ACCIÓN Y MALDICE TODA NEGLIGENCIA”

Johann Wolfgang Von Goethe


Cansados de repetir las imágenes año con año: en estas mismas fechas, sabemos de sobra las severas inundaciones que se presentan, máxime ahora que la intensidad de las lluvias si es cada vez mayor.

Ante estas severas tormentas, cuya presencia no sorprende, no es posible alegar más que la temporada nos toma desprevenidos, y de ahí, tragedia tras tragedia ante la llegada de Grace, Nora, Nicholas o como se nombre al fenómeno… las consecuencias son pueblos enteros destruidos, familias cuyo patrimonio se convierte en nada y sólo cuentan con la concebida promesa de una ayuda que llegará después: casas, autos, hospitales, aparatos, camas, cortes de electricidad, calles convertidas en ríos y cruentas escenas de personas arrastradas por las inclementes e iracundas aguas que lo único que aportan es mucho dolor.

Independientemente de las zonas afectadas por los fenómenos naturales, Quintana Roo, Guerrero y la costa del Pacífico en general, es destacable dada su importancia como la Capital del país, las consecuencias padecidas en la Ciudad de México y zona conurbada: no ha sido sólo Tula,

es también la zona oriente del Valle de México: Ecatepec, Chalco, Tlalnepantla, Naucalpan, Ixtapaluca, Tlahuac… las lluvias siempre han causado estragos; sin embargo, hace 20 años el índice de población era menor y la inversión en infraestructura ha sido cada vez menor, lo que al día de hoy las hace mayormente vengativas, si consideramos somos nosotros mismos quienes hemos provocado los daños.

Si a ello sumamos las irregularidades abiertamente permitidas por la autoridad… Es fácil observar, bien sea vía imágenes satelitales o físicamente al voltear a los cerros que nos rodean, un trazo asimétrico totalmente anormal, cientos de asentamientos irregulares, imposible de no ver, aunque ciertamente omitidas por las autoridades años ha…

México es un país en el que cerca del 25% de la población vive en un asentamiento irregular, pero además, no existe una metodología que permita saber con precisión cuántos asentamientos existen en el país, un problema que urge resolver antes aun de los deslaves recién acaecidos; baste señalar el Cerro del Chiquihuite cuyos senderos colindan por un lado con Tlalnepantla que con la alcaldía Gustavo A. Madero.

Baste observar los alrededores de la CDMX al salir por cualquier rumbo -bien sea Querétaro, Pachuca, Puebla, Cuernavaca-, asentamientos por todas partes cerros totalmente poblados, infinidad de casas en caminos sin pavimentar, sin servicios básicos, y por supuesto, totalmente inseguras en todos aspectos.

Quizá quienes comenzaron a asentarse en las partes bajas de los cerros tengan parte de responsabilidad en cuanto a la irregularidad con que éstos se fueron poblando, sin omitir el consecuente peligro que ello implicó; sin embargo, los verdaderos responsables son quienes han seguido permitiendo sin trazo urbano alguno, el crecimiento de la omisión, ¿no es ello también corrupción?

Cierto, hace unos días, tras el paso del huracán Grace, el Prejidente dijo que el Fonden “era un barril sin fondo, era de esas partidas que se manejaban de manera discrecional, que servía para que se robaran el dinero los funcionarios, cada vez que había una situación de emergencia, a comprar y a comprar carísimo (...) Ahora ya no existe eso y no hay límite, no hay un presupuesto, no hay un techo, es lo que se requiera porque, como ya no hay corrupción en el gobierno, no es para presumir, pero tenemos presupuesto para cuando se necesite…”; es decir que ahora ya no hay un “Plan B” para emergencias, se destinarán los recursos “necesarios”, e igualmente: “A COMPRAR CARÍSIMO”, SIN PLANEACIÓN Y A LA MERA HORA… No ha sido claro el ejemplo de los medicamentos???


Lo cierto, ¡VIVA MÉXICO!!! OH SÍ!


gamogui@hotmail.com


“LA NATURALEZA ESTÁ SIEMPRE EN ACCIÓN Y MALDICE TODA NEGLIGENCIA”

Johann Wolfgang Von Goethe


Cansados de repetir las imágenes año con año: en estas mismas fechas, sabemos de sobra las severas inundaciones que se presentan, máxime ahora que la intensidad de las lluvias si es cada vez mayor.

Ante estas severas tormentas, cuya presencia no sorprende, no es posible alegar más que la temporada nos toma desprevenidos, y de ahí, tragedia tras tragedia ante la llegada de Grace, Nora, Nicholas o como se nombre al fenómeno… las consecuencias son pueblos enteros destruidos, familias cuyo patrimonio se convierte en nada y sólo cuentan con la concebida promesa de una ayuda que llegará después: casas, autos, hospitales, aparatos, camas, cortes de electricidad, calles convertidas en ríos y cruentas escenas de personas arrastradas por las inclementes e iracundas aguas que lo único que aportan es mucho dolor.

Independientemente de las zonas afectadas por los fenómenos naturales, Quintana Roo, Guerrero y la costa del Pacífico en general, es destacable dada su importancia como la Capital del país, las consecuencias padecidas en la Ciudad de México y zona conurbada: no ha sido sólo Tula,

es también la zona oriente del Valle de México: Ecatepec, Chalco, Tlalnepantla, Naucalpan, Ixtapaluca, Tlahuac… las lluvias siempre han causado estragos; sin embargo, hace 20 años el índice de población era menor y la inversión en infraestructura ha sido cada vez menor, lo que al día de hoy las hace mayormente vengativas, si consideramos somos nosotros mismos quienes hemos provocado los daños.

Si a ello sumamos las irregularidades abiertamente permitidas por la autoridad… Es fácil observar, bien sea vía imágenes satelitales o físicamente al voltear a los cerros que nos rodean, un trazo asimétrico totalmente anormal, cientos de asentamientos irregulares, imposible de no ver, aunque ciertamente omitidas por las autoridades años ha…

México es un país en el que cerca del 25% de la población vive en un asentamiento irregular, pero además, no existe una metodología que permita saber con precisión cuántos asentamientos existen en el país, un problema que urge resolver antes aun de los deslaves recién acaecidos; baste señalar el Cerro del Chiquihuite cuyos senderos colindan por un lado con Tlalnepantla que con la alcaldía Gustavo A. Madero.

Baste observar los alrededores de la CDMX al salir por cualquier rumbo -bien sea Querétaro, Pachuca, Puebla, Cuernavaca-, asentamientos por todas partes cerros totalmente poblados, infinidad de casas en caminos sin pavimentar, sin servicios básicos, y por supuesto, totalmente inseguras en todos aspectos.

Quizá quienes comenzaron a asentarse en las partes bajas de los cerros tengan parte de responsabilidad en cuanto a la irregularidad con que éstos se fueron poblando, sin omitir el consecuente peligro que ello implicó; sin embargo, los verdaderos responsables son quienes han seguido permitiendo sin trazo urbano alguno, el crecimiento de la omisión, ¿no es ello también corrupción?

Cierto, hace unos días, tras el paso del huracán Grace, el Prejidente dijo que el Fonden “era un barril sin fondo, era de esas partidas que se manejaban de manera discrecional, que servía para que se robaran el dinero los funcionarios, cada vez que había una situación de emergencia, a comprar y a comprar carísimo (...) Ahora ya no existe eso y no hay límite, no hay un presupuesto, no hay un techo, es lo que se requiera porque, como ya no hay corrupción en el gobierno, no es para presumir, pero tenemos presupuesto para cuando se necesite…”; es decir que ahora ya no hay un “Plan B” para emergencias, se destinarán los recursos “necesarios”, e igualmente: “A COMPRAR CARÍSIMO”, SIN PLANEACIÓN Y A LA MERA HORA… No ha sido claro el ejemplo de los medicamentos???


Lo cierto, ¡VIVA MÉXICO!!! OH SÍ!


gamogui@hotmail.com