/ domingo 12 de septiembre de 2021

Lo que se ve, no se juzga… 

Nuevamente salta a la opinión pública la opinión del Dr. López Gatell, quien afirmó que cada vacuna que se otorgue a un niño amparado desprotege a un adulto en riesgo… por fortuna, la voz de la senadora Xóchitl Gálvez, muy a su estilo, se hizo escuchar, al opinar: “Es un pendejo… modo, cuando se hacen pendejadas se tiene que decir tal cual… Lo que tienen que hacer es dejar de gastar en tarugadas y comprar las vacunas para todos los niños de 12 a 18 años… Si yo tuviera 70 años le daría mi vacuna a un niño que va para arriba, porque ya viví… Allí están 14 millones de vacunas perdidas. Espero que no las estén mandando a Venezuela, a Cuba, a Nicaragua”, dijo al proponer que “si no tienen dinero, que no hagan su revocación de mandato. Esos 3 mil 500 millones de pesos que los usen para comprar más vacunas”.

En fin… Vayamos a otro de los temas relevantes de la semana cuando las torrenciales lluvias han hecho evidente una vez más la falta de mantenimiento y el mal estado en que se encuentran muchos de los hospitales del sector salud, cuyo rezago al problema -en algunos casos por más de cincuenta años-, se ha vuelto común con las evidentes consecuencias: ¿cuántas veces no hemos visto escenas de cubetas cubriendo filtraciones aun en las áreas de quirófanos?

Ello va más allá y en esta ocasión no ha sido la excepción, salvo que la situación trascendió a la pérdida de vidas… Las cubetas en clínicas, unidades de medicina familiar, centros de salud y hospitales del IMSS, del ISSSTE y de la SSA que normalmente son suficientes para contener las cascadas de agua -sin omitir las innumerables afectaciones que ello implica para al personal de salud y a los pacientes, han rebasado las expectativas, llegando a las escenas de hospitales con estacionamientos, auditorios y pasillos, más aún, quirófanos y áreas de clínica, hospitalización y terapia intensiva totalmente inundados, consecuencia de la falta de mantenimiento, impermeabilización o el diseño arquitectónico.

Sin embargo, la situación puede ir más allá, cuando se trata de la construcción de hospitales en terrenos inadecuados o ubicados en zonas que presentaron previamente problemas consecuentes de fenómenos naturales.

Tal es el caso del Hospital General de Zona número 5 del IMSS, en Tula, Hidalgo, en donde fallecieron 17 personas por el desbordamiento del río Tula: la fuerza y la enorme cantidad de agua generó un corte de energía eléctrica con la consecuente falla en el sistema de oxígeno en el que estaban conectados los pacientes. Una vez presenciada la tragedia, es indispensable conocer si la construcción se realizó en una zona previamente estudiada y en donde no debería haberse realizado, o si fueron los embates de la naturaleza contra los que nada se podía hacer...

Sabemos que en el lugar, que se ubica a 210 metros del río Tula, laboraban 82 enfermeras y 12 médicos; el río se desbordó afectando nueve colonias a la redonda, además del Valle de México y municipios cercanos como Ecatepec en donde igualmente hubo severas consecuencias.

Sabemos que en el momento de la inundación había 56 pacientes hospitalizados de los que aproximadamente la mitad, presentaban COVID: 17 fallecieron debido a la falta de luz, dado que por su estado crítico ameritaban intubación…

Igualmente, el Hospital General de Ecatepec, Dr. José María Rodríguez, se inundó solo que, por fortuna, éste sufrió afectaciones menores en las áreas de hemodiálisis, urgencias, quirófano y tococirugía, sin reportar daños en los equipos ni materiales de trabajo.

Lo destacable en ambos casos fue observar la labor del personal de salud intentando a toda costa salvar vidas y ayudar a sus pacientes.

Lo cierto es que no creo que exista otro país en el mundo en donde los errores gubernamentales -sanitarios y administrativos-, causaron la pérdida de miles de vidas durante la pandemia, desploma el Metro, mueren 17 pacientes Covid que estaban intubados en un hospital del IMSS porque se fue la luz a causa del desbordamiento de un río, y el prejidente aun afirma: “Vamos requetebien”, hace unos días no tuvo más remedio que reconocer que, en su encargo, hay días buenos y muy buenos; y malos y muy malos: “Hoy es un día de estos últimos. Me da mucha tristeza el fallecimiento de 17 pacientes del hospital del IMSS por el desbordamiento del río Tula en Hidalgo”, escribió en Twitter…

gamogui@hotmail.com

Nuevamente salta a la opinión pública la opinión del Dr. López Gatell, quien afirmó que cada vacuna que se otorgue a un niño amparado desprotege a un adulto en riesgo… por fortuna, la voz de la senadora Xóchitl Gálvez, muy a su estilo, se hizo escuchar, al opinar: “Es un pendejo… modo, cuando se hacen pendejadas se tiene que decir tal cual… Lo que tienen que hacer es dejar de gastar en tarugadas y comprar las vacunas para todos los niños de 12 a 18 años… Si yo tuviera 70 años le daría mi vacuna a un niño que va para arriba, porque ya viví… Allí están 14 millones de vacunas perdidas. Espero que no las estén mandando a Venezuela, a Cuba, a Nicaragua”, dijo al proponer que “si no tienen dinero, que no hagan su revocación de mandato. Esos 3 mil 500 millones de pesos que los usen para comprar más vacunas”.

En fin… Vayamos a otro de los temas relevantes de la semana cuando las torrenciales lluvias han hecho evidente una vez más la falta de mantenimiento y el mal estado en que se encuentran muchos de los hospitales del sector salud, cuyo rezago al problema -en algunos casos por más de cincuenta años-, se ha vuelto común con las evidentes consecuencias: ¿cuántas veces no hemos visto escenas de cubetas cubriendo filtraciones aun en las áreas de quirófanos?

Ello va más allá y en esta ocasión no ha sido la excepción, salvo que la situación trascendió a la pérdida de vidas… Las cubetas en clínicas, unidades de medicina familiar, centros de salud y hospitales del IMSS, del ISSSTE y de la SSA que normalmente son suficientes para contener las cascadas de agua -sin omitir las innumerables afectaciones que ello implica para al personal de salud y a los pacientes, han rebasado las expectativas, llegando a las escenas de hospitales con estacionamientos, auditorios y pasillos, más aún, quirófanos y áreas de clínica, hospitalización y terapia intensiva totalmente inundados, consecuencia de la falta de mantenimiento, impermeabilización o el diseño arquitectónico.

Sin embargo, la situación puede ir más allá, cuando se trata de la construcción de hospitales en terrenos inadecuados o ubicados en zonas que presentaron previamente problemas consecuentes de fenómenos naturales.

Tal es el caso del Hospital General de Zona número 5 del IMSS, en Tula, Hidalgo, en donde fallecieron 17 personas por el desbordamiento del río Tula: la fuerza y la enorme cantidad de agua generó un corte de energía eléctrica con la consecuente falla en el sistema de oxígeno en el que estaban conectados los pacientes. Una vez presenciada la tragedia, es indispensable conocer si la construcción se realizó en una zona previamente estudiada y en donde no debería haberse realizado, o si fueron los embates de la naturaleza contra los que nada se podía hacer...

Sabemos que en el lugar, que se ubica a 210 metros del río Tula, laboraban 82 enfermeras y 12 médicos; el río se desbordó afectando nueve colonias a la redonda, además del Valle de México y municipios cercanos como Ecatepec en donde igualmente hubo severas consecuencias.

Sabemos que en el momento de la inundación había 56 pacientes hospitalizados de los que aproximadamente la mitad, presentaban COVID: 17 fallecieron debido a la falta de luz, dado que por su estado crítico ameritaban intubación…

Igualmente, el Hospital General de Ecatepec, Dr. José María Rodríguez, se inundó solo que, por fortuna, éste sufrió afectaciones menores en las áreas de hemodiálisis, urgencias, quirófano y tococirugía, sin reportar daños en los equipos ni materiales de trabajo.

Lo destacable en ambos casos fue observar la labor del personal de salud intentando a toda costa salvar vidas y ayudar a sus pacientes.

Lo cierto es que no creo que exista otro país en el mundo en donde los errores gubernamentales -sanitarios y administrativos-, causaron la pérdida de miles de vidas durante la pandemia, desploma el Metro, mueren 17 pacientes Covid que estaban intubados en un hospital del IMSS porque se fue la luz a causa del desbordamiento de un río, y el prejidente aun afirma: “Vamos requetebien”, hace unos días no tuvo más remedio que reconocer que, en su encargo, hay días buenos y muy buenos; y malos y muy malos: “Hoy es un día de estos últimos. Me da mucha tristeza el fallecimiento de 17 pacientes del hospital del IMSS por el desbordamiento del río Tula en Hidalgo”, escribió en Twitter…

gamogui@hotmail.com