/ miércoles 6 de diciembre de 2017

México y la reforma fiscal de Trump

La propuesta de reforma fiscal del presidente Donald Trump tiene toda la intención de atraer inversión nacional y extranjera a Estados Unidos, y la posibilidad que sea aprobada en el Senado es muy alta. Esto ha generado mucha preocupación sobre la posible perdida de competitividad de México ante la Unión Americana. Esto está lejos de ser una realidad. México es altamente competitivo y atractivo para las inversiones, debido a factores que lo favorecen.

Algunos análisis se enfocan en la reducción de 35 al 20% de la tasa federal de impuesto a las empresas en Estados Unidos. La tasa propuesta es comparada con la tasa establecida en México, la cual es de 30%. Lo anterior generaría una ventaja fiscal para Estados Unidos del 10%, repercutiendo en una baja en la competitividad de México. Estos análisis consideran los impuestos federales como el único factor o un factor determinante para realizar inversiones.

Otros factores como los impuestos estatales a las empresas en EU y las tasas efectivamente pagadas son importantes para determinar en dónde se van a realizar inversiones. Los impuestos estatales en el país vecino existen en 45 de las 50 entidades. El promedio de las tasas estatales es de 6 por ciento, lo que se sumaría a la tasa propuesta por Trump, la cuál sería aproximadamente de 26%; muy cercana a la existente en México.

Por otra parte, de acuerdo con información pública del Congreso de Estados Unidos, la tasa efectivamente pagada en  la Unión Amerciana es de 18.6%, mientras que la tasa de México es de 11.9%.

Los estímulos fiscales que existen en nuestro país favorecen a las inversiones y compensan los efectos de la reforma propuesta por Trump. Al considerar la tasa efectiva, México no está en desventaja; por el contrario, es altamente competitivo.

En medios de comunicación se han difundido posibles escenarios ante la reforma. Uno escenario es reducir la tasa en México, y considerar un aumento impositivo al consumo o recurrir a deuda pública para amortiguar los efectos de la disminución en la recaudación tributaria provocada por la reducción. La reducción de la tasa de impuesto a las empresas, ni el aumento al consumo o recurrir a deuda son opciones viables, por la presión que provocaría a la finanzas públicas.

Sin duda, la aprobación de la reforma de Trump tendrá efectos para nuestro país, como se observó con la depreciación del peso ante el dólar por 0.6% al cierre del jueves pasado ante el inicio de las discusiones en el Senado para aprobar la propuesta. Por el momento se debe esperar hasta que los senadores estadounidenses logren los acuerdos necesarios.

México es un país competitivo y cuenta con condiciones idóneas para seguir incrementando las inversiones en el territorio nacional para mejorar el desarrollo del país.

La propuesta de reforma fiscal del presidente Donald Trump tiene toda la intención de atraer inversión nacional y extranjera a Estados Unidos, y la posibilidad que sea aprobada en el Senado es muy alta. Esto ha generado mucha preocupación sobre la posible perdida de competitividad de México ante la Unión Americana. Esto está lejos de ser una realidad. México es altamente competitivo y atractivo para las inversiones, debido a factores que lo favorecen.

Algunos análisis se enfocan en la reducción de 35 al 20% de la tasa federal de impuesto a las empresas en Estados Unidos. La tasa propuesta es comparada con la tasa establecida en México, la cual es de 30%. Lo anterior generaría una ventaja fiscal para Estados Unidos del 10%, repercutiendo en una baja en la competitividad de México. Estos análisis consideran los impuestos federales como el único factor o un factor determinante para realizar inversiones.

Otros factores como los impuestos estatales a las empresas en EU y las tasas efectivamente pagadas son importantes para determinar en dónde se van a realizar inversiones. Los impuestos estatales en el país vecino existen en 45 de las 50 entidades. El promedio de las tasas estatales es de 6 por ciento, lo que se sumaría a la tasa propuesta por Trump, la cuál sería aproximadamente de 26%; muy cercana a la existente en México.

Por otra parte, de acuerdo con información pública del Congreso de Estados Unidos, la tasa efectivamente pagada en  la Unión Amerciana es de 18.6%, mientras que la tasa de México es de 11.9%.

Los estímulos fiscales que existen en nuestro país favorecen a las inversiones y compensan los efectos de la reforma propuesta por Trump. Al considerar la tasa efectiva, México no está en desventaja; por el contrario, es altamente competitivo.

En medios de comunicación se han difundido posibles escenarios ante la reforma. Uno escenario es reducir la tasa en México, y considerar un aumento impositivo al consumo o recurrir a deuda pública para amortiguar los efectos de la disminución en la recaudación tributaria provocada por la reducción. La reducción de la tasa de impuesto a las empresas, ni el aumento al consumo o recurrir a deuda son opciones viables, por la presión que provocaría a la finanzas públicas.

Sin duda, la aprobación de la reforma de Trump tendrá efectos para nuestro país, como se observó con la depreciación del peso ante el dólar por 0.6% al cierre del jueves pasado ante el inicio de las discusiones en el Senado para aprobar la propuesta. Por el momento se debe esperar hasta que los senadores estadounidenses logren los acuerdos necesarios.

México es un país competitivo y cuenta con condiciones idóneas para seguir incrementando las inversiones en el territorio nacional para mejorar el desarrollo del país.