/ lunes 11 de mayo de 2020

No más una agenda de intereses personales

En plena emergencia sanitaria, un grupo de diputadas que se autonombra Grupo Plural de Igualdad Sustantiva, envió una carta abierta al Presidente de la República. Al respecto, el Grupo Parlamentario de Morena hace las siguientes consideraciones, precisiones y deslindes:

Manifestamos que las violencias padecidas en México son producto de múltiples y complejos factores de fondo, cuya solución requiere medidas integrales de todo orden no sólo por parte del Gobierno Federal, sino también de los poderes legislativos y judiciales, de los tres niveles de gobierno y, por supuesto, de la sociedad en su conjunto. Nos parece un despropósito insidioso pretender invocar la responsabilidad exclusiva del Ejecutivo Federal en este problema.

Declaramos, así mismo, que las violencias, en particular la familiar y de género, han sido un tema central de las políticas del gobierno actual, que afronta estructuralmente el problema con sensibilidad social e inteligencia, redistribuyendo la riqueza y erradicando la injusticia social y la marginación, que son las mejores maneras de reconciliar al país y reivindicar la dignidad humana, lastimada por el despojo y el olvido.

Olvidar u ocultar que las injusticias sociales, la delincuencia económica y de cuello blanco, junto con la impune concentración del ingreso, están en la base del deterioro en la convivencia humana en nuestra comunidad, es por lo menos complacencia o complicidad con las políticas neoliberales anteriores. Es equivocado y faccioso obstinarse en reducir la violencia a un asunto de pasillos, oficinas de fiscalías y nota roja alarmista en el diario de ocasión.

Con toda seguridad, las políticas de Estado que reducirán los índices de violencia tienen que anteponer la prevención, mediante un acercamiento que se anticipe a los episodios violentos con una visión humana y clínica, y no con una perspectiva punitiva y criminalista de victimización que convierte a las mujeres, a quienes supuestamente dicen defender, en un número de expediente.

Señalar que las mujeres no son prioritarias en los programas de la 4T no sólo es una falsa percepción, sino una afirmación basada en una actitud mezquina que se aprovecha de la crisis sanitaria y económica, justo en momentos en que se lucha por disminuir el dolor y la muerte de todas y todos los mexicanos. Esta irracionalidad sólo busca imponer una agenda que politiza e ideologiza.

Nadie intenta invisibilizar la violencia contra las mujeres, ni mucho menos debilitar los mecanismos de denuncia. Es momento de que las mujeres hagamos uso de esos recursos y que la sociedad reflexione sobre cómo se ha fracturado la vida familiar, con millones de mujeres asumiendo el rol de jefas de hogar. La fractura no es producto de la 4T, sino de una herencia cultural maligna que es urgente afrontar de modo estructural y erradicarla decisivamente, sin ideologías.

La situación de emergencia de salud pública por la que atraviesa el país, ha sacado lo mejor de gran parte de la sociedad mexicana y del personal profesional de salud. El heroísmo y el alto civismo mostrado por este sector, han permitido comenzar a regenerar el tejido social destruido por los 38 años implacables de violencia económica y social que está en el origen de las demás violencias, especialmente la de género.

Finalmente, en este pronunciamiento dejamos clara constancia de nuestro reflexionado y convencido apoyo a la labor gubernamental de conciliación y pacificación del país, a través de la justicia social; y reiteramos nuestro enérgico rechazo a la contraproducente estrategia de victimizar con oportunismo político a las personas inmersas en dinámicas de violencia.

No más una agenda de intereses personales, busquemos una genuina preocupación por resolver la problemática que nos aqueja.


Diputada Federal Coordinadora Temática de Economía del Grupo Parlamentario de Morena

https://www.facebook.com/angeleshuertadip/

@gelahuerta

En plena emergencia sanitaria, un grupo de diputadas que se autonombra Grupo Plural de Igualdad Sustantiva, envió una carta abierta al Presidente de la República. Al respecto, el Grupo Parlamentario de Morena hace las siguientes consideraciones, precisiones y deslindes:

Manifestamos que las violencias padecidas en México son producto de múltiples y complejos factores de fondo, cuya solución requiere medidas integrales de todo orden no sólo por parte del Gobierno Federal, sino también de los poderes legislativos y judiciales, de los tres niveles de gobierno y, por supuesto, de la sociedad en su conjunto. Nos parece un despropósito insidioso pretender invocar la responsabilidad exclusiva del Ejecutivo Federal en este problema.

Declaramos, así mismo, que las violencias, en particular la familiar y de género, han sido un tema central de las políticas del gobierno actual, que afronta estructuralmente el problema con sensibilidad social e inteligencia, redistribuyendo la riqueza y erradicando la injusticia social y la marginación, que son las mejores maneras de reconciliar al país y reivindicar la dignidad humana, lastimada por el despojo y el olvido.

Olvidar u ocultar que las injusticias sociales, la delincuencia económica y de cuello blanco, junto con la impune concentración del ingreso, están en la base del deterioro en la convivencia humana en nuestra comunidad, es por lo menos complacencia o complicidad con las políticas neoliberales anteriores. Es equivocado y faccioso obstinarse en reducir la violencia a un asunto de pasillos, oficinas de fiscalías y nota roja alarmista en el diario de ocasión.

Con toda seguridad, las políticas de Estado que reducirán los índices de violencia tienen que anteponer la prevención, mediante un acercamiento que se anticipe a los episodios violentos con una visión humana y clínica, y no con una perspectiva punitiva y criminalista de victimización que convierte a las mujeres, a quienes supuestamente dicen defender, en un número de expediente.

Señalar que las mujeres no son prioritarias en los programas de la 4T no sólo es una falsa percepción, sino una afirmación basada en una actitud mezquina que se aprovecha de la crisis sanitaria y económica, justo en momentos en que se lucha por disminuir el dolor y la muerte de todas y todos los mexicanos. Esta irracionalidad sólo busca imponer una agenda que politiza e ideologiza.

Nadie intenta invisibilizar la violencia contra las mujeres, ni mucho menos debilitar los mecanismos de denuncia. Es momento de que las mujeres hagamos uso de esos recursos y que la sociedad reflexione sobre cómo se ha fracturado la vida familiar, con millones de mujeres asumiendo el rol de jefas de hogar. La fractura no es producto de la 4T, sino de una herencia cultural maligna que es urgente afrontar de modo estructural y erradicarla decisivamente, sin ideologías.

La situación de emergencia de salud pública por la que atraviesa el país, ha sacado lo mejor de gran parte de la sociedad mexicana y del personal profesional de salud. El heroísmo y el alto civismo mostrado por este sector, han permitido comenzar a regenerar el tejido social destruido por los 38 años implacables de violencia económica y social que está en el origen de las demás violencias, especialmente la de género.

Finalmente, en este pronunciamiento dejamos clara constancia de nuestro reflexionado y convencido apoyo a la labor gubernamental de conciliación y pacificación del país, a través de la justicia social; y reiteramos nuestro enérgico rechazo a la contraproducente estrategia de victimizar con oportunismo político a las personas inmersas en dinámicas de violencia.

No más una agenda de intereses personales, busquemos una genuina preocupación por resolver la problemática que nos aqueja.


Diputada Federal Coordinadora Temática de Economía del Grupo Parlamentario de Morena

https://www.facebook.com/angeleshuertadip/

@gelahuerta