/ jueves 13 de junio de 2019

Norberto

El que no puede corregir la conducta de los ciudadanos, sino suprimiéndoles las comodidades de la vida, debe confesar que no sabe gobernar a hombres libres. Tomás Moro

1. La impunidad. Un joven estudiante de clase media es secuestrado y privado de la vida. Su nombre es Norberto Ronquillo y representa a una víctima más, un terrible dolor para su familia y amigos. Quienes asesinaron a Norberto son producto de una descomposición social amplificada. La jungla en la que vivimos ha reproducido rutas de sobrevivencia y de hegemonías. La mayoría de los ciudadanos subsistimos en un mar de agravios y violencias, desprovistos de protección alguna; por su parte, la clase política dominante y sus protegidos, la minoría de ricos, viven en la orgía del poder y las ganancias.

2. La Ineptitud y el “ahorro”. Los secuestros en la ciudad de México pasaron de 7 casos en los primeros cuatro meses de 2018 a 26 en el mismo lapso de 2019, lo que representa un incremento de 271%, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. De mantenerse este ritmo los secuestros en la capital llegarían a los 78 casos en 2019, algo que no se registra desde 2009 cuando hubo 84. Mientras esto sucede, los fondos que recibió la Ciudad de México en este año por FORTASEG, tuvieron un recorte de 53% con respecto a 2018: cayeron de 378.1 millones de pesos a 176.5. Las alcaldías capitalinas dejaron de percibir en conjunto 201.5 millones de pesos que deberían ser utilizados para mejorar la capacitación de sus fuerzas de seguridad, equipo y armas; así, como mejorar las unidades estratégicas para combatir el crimen organizado. Entre las alcaldías que más dejaron de recibir dicho recurso están Iztapalapa, Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero. Justamente las zonas con más secuestros denunciados (Milenio, 12/06/19, p.14).

3.La prevención no importa. Más allá de las frases efectistas de AMLO, ha quedado claro que el gobierno actual sigue priorizando las acciones punitivas, como lo hicieron su antecesores. De los 239 mil millones asignados a seguridad pública, el tema “preventivo” tiene una sola prioridad: operativos para la “prevención y disipación” del delito. El cual absorbe el 90% de dicho rubro, el resto del presupuesto, 101 mil millones de pesos van al combate al crimen, prioritariamente a los operativos de las fuerzas armadas y 104 mil millones al eje de justicia. (Reforma, 12/06/19, p.9). Es decir, la represión como eje medular. Como se ven las cosas, lo que sigue es que hay y habrá cientos de “Norbertos”, mientras tanto, AMLO, con la ciudad violentada, defiende a Sheinbaum.

pedropenaloza@yahoo.com

@pedropenaloz

El que no puede corregir la conducta de los ciudadanos, sino suprimiéndoles las comodidades de la vida, debe confesar que no sabe gobernar a hombres libres. Tomás Moro

1. La impunidad. Un joven estudiante de clase media es secuestrado y privado de la vida. Su nombre es Norberto Ronquillo y representa a una víctima más, un terrible dolor para su familia y amigos. Quienes asesinaron a Norberto son producto de una descomposición social amplificada. La jungla en la que vivimos ha reproducido rutas de sobrevivencia y de hegemonías. La mayoría de los ciudadanos subsistimos en un mar de agravios y violencias, desprovistos de protección alguna; por su parte, la clase política dominante y sus protegidos, la minoría de ricos, viven en la orgía del poder y las ganancias.

2. La Ineptitud y el “ahorro”. Los secuestros en la ciudad de México pasaron de 7 casos en los primeros cuatro meses de 2018 a 26 en el mismo lapso de 2019, lo que representa un incremento de 271%, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. De mantenerse este ritmo los secuestros en la capital llegarían a los 78 casos en 2019, algo que no se registra desde 2009 cuando hubo 84. Mientras esto sucede, los fondos que recibió la Ciudad de México en este año por FORTASEG, tuvieron un recorte de 53% con respecto a 2018: cayeron de 378.1 millones de pesos a 176.5. Las alcaldías capitalinas dejaron de percibir en conjunto 201.5 millones de pesos que deberían ser utilizados para mejorar la capacitación de sus fuerzas de seguridad, equipo y armas; así, como mejorar las unidades estratégicas para combatir el crimen organizado. Entre las alcaldías que más dejaron de recibir dicho recurso están Iztapalapa, Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero. Justamente las zonas con más secuestros denunciados (Milenio, 12/06/19, p.14).

3.La prevención no importa. Más allá de las frases efectistas de AMLO, ha quedado claro que el gobierno actual sigue priorizando las acciones punitivas, como lo hicieron su antecesores. De los 239 mil millones asignados a seguridad pública, el tema “preventivo” tiene una sola prioridad: operativos para la “prevención y disipación” del delito. El cual absorbe el 90% de dicho rubro, el resto del presupuesto, 101 mil millones de pesos van al combate al crimen, prioritariamente a los operativos de las fuerzas armadas y 104 mil millones al eje de justicia. (Reforma, 12/06/19, p.9). Es decir, la represión como eje medular. Como se ven las cosas, lo que sigue es que hay y habrá cientos de “Norbertos”, mientras tanto, AMLO, con la ciudad violentada, defiende a Sheinbaum.

pedropenaloza@yahoo.com

@pedropenaloz