/ jueves 4 de junio de 2020

Nueva Normalidad: cúmulo de recomendaciones

Llegó el día en que comenzamos los primeros pasos hacia la Nueva Normalidad, la incertidumbre y aún la incredulidad son factores que continúan jugando un papel importante ante las nuevas directrices y recomendaciones para un entorno seguro y sano para todos. En un principio, se determinaron algunas industrias mínimas como esenciales en esta emergencia sanitaria, posteriormente, se integró a otros tres sectores fundamentales para la economía, mismos que se convertirán en un primer referente para el regreso escalonado y gradual de los demás.

En esta ocasión, y ante el escenario laboral, nos gustaría compartir algunas de las recomendaciones expresadas por la Organización Internacional del Trabajo para los empleadores, como: aplicar buenas prácticas basadas en el diálogo social, asegurar que todos los trabajadores cuenten con las medidas de apoyo, orientación y capacitación sobre medidas de seguridad, terapias ocupacionales y prácticas de higiene en el lugar de trabajo sin discriminación, incluso implementando mecanismos de denuncia confidenciales y seguros.

Además, apoyar a los padres que trabajan con opciones de cuidado infantil que sean seguras y apropiadas en el contexto del COVID-19 y, por supuesto, alentarlos a buscar atención médica adecuada en caso de fiebre, tos y dificultad para respirar.

Estas recomendaciones llevadas a cabo y documentadas de manera fehaciente son susceptibles de convertirse en herramientas que brinden certeza jurídica de acatamiento de las medidas solicitadas por las autoridades, debido a que cada una trasciende en la responsabilidad de respuesta de los empleadores ante la emergencia sanitaria vigente.

En un contexto más nacional, el Gobierno Federal emitió hace unas semanas los Lineamientos Técnicos de seguridad sanitaria en el entorno laboral, en el que se describieron algunas acciones para contar con un Plan para el retorno al trabajo ante Covid-19 que, a manera de resumen mencionaremos e intercalaremos con las medidas indispensables determinadas en los Lineamientos Técnicos Específicos para la Reapertura de las Actividades Económicas publicados el 29 de mayo de 2020 en el Diario Oficial de la Federación.

Algunas de las coincidencias de ambos documentos son: la designación de un comité o persona responsable de la implementación, seguimiento y supervisión de las medidas para la Nueva Normalidad en el marco del COVID-19; brindar la capacitación al personal directivo o patrones de las acciones empresariales para prevenir y evitar cadenas de contagio del virus; difundir el teléfono de emergencia de la autoridad sanitaria (911); contar con un instrumento para identificar síntomas y contactos en el trabajo y comunitarios; tener un mecanismo de actuación para los casos en que un trabajador manifieste síntomas de la enfermedad e incluya el manejo de casos sospechosos, de contactos, confirmados, así como de reincorporación al trabajo.

También establecer barreras físicas entre los trabajadores con una distancia mínima de 1.5 metros; tener acceso a agua, jabón, toallas desechables de papel, así como a alcohol o gel desinfectante para la manipulación del equipo de protección personal; limitar la realización de reuniones de manera presencial, y promover reuniones de trabajo a través de teléfono o videoconferencia; suspender temporalmente y hasta nuevo aviso de la autoridad sanitaria los eventos masivos (para este caso, los lineamientos técnicos mencionan reuniones y congregaciones de más de 50 personas); establecimiento obligatorio de medidas de protección para la población vulnerable; mantenerse informado respecto de las indicaciones de la autoridad federal, e informar a los trabajadores de los cambios que se susciten y por supuesto, fomentar y brindar confianza para que el personal se retire ante la presencia de síntomas de la enfermedad, a través de la simplificación de trámites de incapacidad y la eliminación de descuentos por ausencia.

De manera particular, los lineamientos técnicos específicos mencionan: hacer una categorización del centro de trabajo, con el fin de identificar las medidas que deberán ser implementadas, pues éstos especifican el tamaño de las unidades económicas y el riesgo epidemiológico; tomar la temperatura corporal al ingreso y egreso de la empresa; elaborar lineamientos para el control de visitas, proveedores y contratistas en materia de higiene, sana distancia y uso obligado de cubrebocas, que debe seguirse al ingreso, permanencia y salida del lugar y, protocolos de acceso con filtro sanitario que incluye la determinación de la temperatura corporal al ingreso y egreso de la empresa.

Por otro lado para la continuidad de los trabajos desde casa, la ciberseguridad es un aspecto fundamental que demos cuidar, y para ello, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ha brindado una Guía de Ciberseguridad para el uso seguro de redes y dispositivos de telecomunicaciones en apoyo al teletrabajo, donde resalta recomendaciones como: no dejar a la vista de otras personas información relevante, por ejemplo claves de acceso, documentos o carpetas de trabajo; mantener nuestros dispositivos en un lugar seguro y con contraseña y al alejarse de ellos bloquear la sesión; mantener cubierta la cámara web cuando no se esté utilizando; deshabilitar la auto ejecución de memorias USB para evitar la instalación de programas maliciosos y realizar copias de seguridad periódicas de la información para garantizar el acceso a la información almacenada, ya sea personal o de la organización.

Como lo hemos venido expresando, estas acciones nos dan indicios de la transformación que tendremos que afrontar, no sólo como patrones y trabajadores, sino como ciudadanos. Estos cambios que parecen extraordinarios en estos momentos, seguramente se volverán permanentes y cotidianos en las actividades que de manera habitual desempeñamos.


mafrcontacto@gmail.com

Llegó el día en que comenzamos los primeros pasos hacia la Nueva Normalidad, la incertidumbre y aún la incredulidad son factores que continúan jugando un papel importante ante las nuevas directrices y recomendaciones para un entorno seguro y sano para todos. En un principio, se determinaron algunas industrias mínimas como esenciales en esta emergencia sanitaria, posteriormente, se integró a otros tres sectores fundamentales para la economía, mismos que se convertirán en un primer referente para el regreso escalonado y gradual de los demás.

En esta ocasión, y ante el escenario laboral, nos gustaría compartir algunas de las recomendaciones expresadas por la Organización Internacional del Trabajo para los empleadores, como: aplicar buenas prácticas basadas en el diálogo social, asegurar que todos los trabajadores cuenten con las medidas de apoyo, orientación y capacitación sobre medidas de seguridad, terapias ocupacionales y prácticas de higiene en el lugar de trabajo sin discriminación, incluso implementando mecanismos de denuncia confidenciales y seguros.

Además, apoyar a los padres que trabajan con opciones de cuidado infantil que sean seguras y apropiadas en el contexto del COVID-19 y, por supuesto, alentarlos a buscar atención médica adecuada en caso de fiebre, tos y dificultad para respirar.

Estas recomendaciones llevadas a cabo y documentadas de manera fehaciente son susceptibles de convertirse en herramientas que brinden certeza jurídica de acatamiento de las medidas solicitadas por las autoridades, debido a que cada una trasciende en la responsabilidad de respuesta de los empleadores ante la emergencia sanitaria vigente.

En un contexto más nacional, el Gobierno Federal emitió hace unas semanas los Lineamientos Técnicos de seguridad sanitaria en el entorno laboral, en el que se describieron algunas acciones para contar con un Plan para el retorno al trabajo ante Covid-19 que, a manera de resumen mencionaremos e intercalaremos con las medidas indispensables determinadas en los Lineamientos Técnicos Específicos para la Reapertura de las Actividades Económicas publicados el 29 de mayo de 2020 en el Diario Oficial de la Federación.

Algunas de las coincidencias de ambos documentos son: la designación de un comité o persona responsable de la implementación, seguimiento y supervisión de las medidas para la Nueva Normalidad en el marco del COVID-19; brindar la capacitación al personal directivo o patrones de las acciones empresariales para prevenir y evitar cadenas de contagio del virus; difundir el teléfono de emergencia de la autoridad sanitaria (911); contar con un instrumento para identificar síntomas y contactos en el trabajo y comunitarios; tener un mecanismo de actuación para los casos en que un trabajador manifieste síntomas de la enfermedad e incluya el manejo de casos sospechosos, de contactos, confirmados, así como de reincorporación al trabajo.

También establecer barreras físicas entre los trabajadores con una distancia mínima de 1.5 metros; tener acceso a agua, jabón, toallas desechables de papel, así como a alcohol o gel desinfectante para la manipulación del equipo de protección personal; limitar la realización de reuniones de manera presencial, y promover reuniones de trabajo a través de teléfono o videoconferencia; suspender temporalmente y hasta nuevo aviso de la autoridad sanitaria los eventos masivos (para este caso, los lineamientos técnicos mencionan reuniones y congregaciones de más de 50 personas); establecimiento obligatorio de medidas de protección para la población vulnerable; mantenerse informado respecto de las indicaciones de la autoridad federal, e informar a los trabajadores de los cambios que se susciten y por supuesto, fomentar y brindar confianza para que el personal se retire ante la presencia de síntomas de la enfermedad, a través de la simplificación de trámites de incapacidad y la eliminación de descuentos por ausencia.

De manera particular, los lineamientos técnicos específicos mencionan: hacer una categorización del centro de trabajo, con el fin de identificar las medidas que deberán ser implementadas, pues éstos especifican el tamaño de las unidades económicas y el riesgo epidemiológico; tomar la temperatura corporal al ingreso y egreso de la empresa; elaborar lineamientos para el control de visitas, proveedores y contratistas en materia de higiene, sana distancia y uso obligado de cubrebocas, que debe seguirse al ingreso, permanencia y salida del lugar y, protocolos de acceso con filtro sanitario que incluye la determinación de la temperatura corporal al ingreso y egreso de la empresa.

Por otro lado para la continuidad de los trabajos desde casa, la ciberseguridad es un aspecto fundamental que demos cuidar, y para ello, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ha brindado una Guía de Ciberseguridad para el uso seguro de redes y dispositivos de telecomunicaciones en apoyo al teletrabajo, donde resalta recomendaciones como: no dejar a la vista de otras personas información relevante, por ejemplo claves de acceso, documentos o carpetas de trabajo; mantener nuestros dispositivos en un lugar seguro y con contraseña y al alejarse de ellos bloquear la sesión; mantener cubierta la cámara web cuando no se esté utilizando; deshabilitar la auto ejecución de memorias USB para evitar la instalación de programas maliciosos y realizar copias de seguridad periódicas de la información para garantizar el acceso a la información almacenada, ya sea personal o de la organización.

Como lo hemos venido expresando, estas acciones nos dan indicios de la transformación que tendremos que afrontar, no sólo como patrones y trabajadores, sino como ciudadanos. Estos cambios que parecen extraordinarios en estos momentos, seguramente se volverán permanentes y cotidianos en las actividades que de manera habitual desempeñamos.


mafrcontacto@gmail.com