/ martes 26 de abril de 2022

¿Para qué sirve el litio?

Descubierto en 1817 por Johann Arfvedson, el litio, elemento químico identificado dentro de la tabla periódica con la simbología “Li”, en su forma pura, es un metal blando, de color plateado, que se oxida rápidamente en contacto con el aire o con el agua. La densidad del litio equivale a la mitad del agua, siendo el metal y elemento sólido más ligero. Es univalente y muy reactivo, y se emplea especialmente en aleaciones conductoras del calor, en baterías eléctricas.

El litio, por su elevado potencial electroquímico es aprovechado, como se señala arriba, para la realización de baterías eléctricas, pero también tiene otros usos como las sales de litio, empleadas en el tratamiento de psicopatologías, de la manía, la depresión y la bipolaridad; el hidróxido del litio se utiliza en las naves espaciales y submarinos para depurar el aire extrayendo el dióxido de carbono; es componente común de las aleaciones de aluminio, cadmio, cobre y manganeso que se usa para la construcción aeronáutica; el cloruro y el bromuro del litio son aprovechados como secantes de materiales; el estearato de litio es un lubricante para aplicaciones hechas a materiales que se encuentran a altas temperaturas; y también tiene tras aplicaciones de carácter nuclear.

En México, al momento, se han encontrado manifestaciones de litio en 82 localidades distribuidas en las entidades de Sonora, Chihuahua, Coahuila, San Luis Potosí, Zacatecas, Oaxaca y Puebla; y su técnica de extracción de litio estándar es evaporar el agua de la salmuera, el cloruro se convierte en sal de hidróxido o carbonato y después se le hace pasar por una etapa de evaporación. Este proceso suele durar de 12 a 18 meses.

La demanda, y el precio, del litio han ido en aumento desde 2021; el precio del hidróxido del litio se ha incrementado en 157.85% en lo que va de 2022 y 445% por ciento en el último año.

El artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, desde el año 1960, el litio es propiedad de la Nación, sin embargo su exploración, explotación y aprovechamiento estaba abierto a particulares.

Por ello es que la reforma en materia del litio que se aprobó el lunes, sienta un precedente patriota, pues ahora toda la cadena de valor del litio únicamente lo podrá ejercer el Estado mexicano para beneficio del pueblo. Gracias al presidente Andrés Manuel López Obrador, la nacionalización del litio es, ahora sí, una realidad.

Descubierto en 1817 por Johann Arfvedson, el litio, elemento químico identificado dentro de la tabla periódica con la simbología “Li”, en su forma pura, es un metal blando, de color plateado, que se oxida rápidamente en contacto con el aire o con el agua. La densidad del litio equivale a la mitad del agua, siendo el metal y elemento sólido más ligero. Es univalente y muy reactivo, y se emplea especialmente en aleaciones conductoras del calor, en baterías eléctricas.

El litio, por su elevado potencial electroquímico es aprovechado, como se señala arriba, para la realización de baterías eléctricas, pero también tiene otros usos como las sales de litio, empleadas en el tratamiento de psicopatologías, de la manía, la depresión y la bipolaridad; el hidróxido del litio se utiliza en las naves espaciales y submarinos para depurar el aire extrayendo el dióxido de carbono; es componente común de las aleaciones de aluminio, cadmio, cobre y manganeso que se usa para la construcción aeronáutica; el cloruro y el bromuro del litio son aprovechados como secantes de materiales; el estearato de litio es un lubricante para aplicaciones hechas a materiales que se encuentran a altas temperaturas; y también tiene tras aplicaciones de carácter nuclear.

En México, al momento, se han encontrado manifestaciones de litio en 82 localidades distribuidas en las entidades de Sonora, Chihuahua, Coahuila, San Luis Potosí, Zacatecas, Oaxaca y Puebla; y su técnica de extracción de litio estándar es evaporar el agua de la salmuera, el cloruro se convierte en sal de hidróxido o carbonato y después se le hace pasar por una etapa de evaporación. Este proceso suele durar de 12 a 18 meses.

La demanda, y el precio, del litio han ido en aumento desde 2021; el precio del hidróxido del litio se ha incrementado en 157.85% en lo que va de 2022 y 445% por ciento en el último año.

El artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, desde el año 1960, el litio es propiedad de la Nación, sin embargo su exploración, explotación y aprovechamiento estaba abierto a particulares.

Por ello es que la reforma en materia del litio que se aprobó el lunes, sienta un precedente patriota, pues ahora toda la cadena de valor del litio únicamente lo podrá ejercer el Estado mexicano para beneficio del pueblo. Gracias al presidente Andrés Manuel López Obrador, la nacionalización del litio es, ahora sí, una realidad.