/ lunes 23 de mayo de 2022

Pasarela de alcaldes en Donceles

Bien dicen que no hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza; y en la CDMX llegó el momento en que las y los titulares de las 16 Alcaldías visiten nuevamente de manera oficial, el recinto de Donceles, después de haber rendido protesta en octubre pasado ante el Pleno del Congreso de la Ciudad. Ahora, llamados por un Acuerdo de Comisiones que entre otras cosas pide que deben presentar un informe de los avances en su administración y gobierno.

Estas mesas de trabajo se cambiaron de fecha y se retrasaron varias veces, incluso había quienes decían que era falta de voluntad política, otros más decían que había desinterés; lo cierto es que el ánimo y las ganas por ver desfilar a los Alcaldes había ido incrementado en las últimas semanas, pues en el Pleno se demostraba que cada legislador tenía cosas que reconocer o reprochar en nombre de la ciudadanía a la administración de estos Alcaldes.

No olvidemos que la lista de preguntas o reconocimientos se va llenando todos los días con las vivencias vecinales, ya que son ellos quienes verdaderamente evalúan en las urnas. Y la prueba es clara, pues por primera vez, de todos los alcaldes, tenemos algunos reelectos y otros llegando derivado de una transición de poderes y del hartazgo ciudadano en prácticamente media ciudad, tal como lo hablado en otras reflexiones.

Algunos de estos personajes se han visto envueltos en una serie de señalamientos públicos ya sea por su buena labor, o por algunas notas rojas que les rodean; pero sea cual sea su perfil, la mayoría de ellos acuden a este recinto en medio de porras y muestras de apoyo, demostrando lo que muchos llaman “músculo político” pues las grandes concentraciones afuera del edificio no se hacen esperar, mientras adentro, ellos pasan entre dos y cuatro horas exponiendo su trabajo y actividades.

Hace unos días platicando con vecinos, me decían que estas cosas son dignas de retrato, por las muestras de afecto afuera de donceles, y les decía que en un tema de contraste y reflexión, pues recordarán los actos de represión que impidieron el paso a los recién electos alcaldes en donde resultaron lesionados; y ahora 9 meses después y en funciones vienen a rendir cuentas a la ciudadanía.

Estas mesas de trabajo regresan a su forma tradicional, pues derivado de la pandemia, se había hecho de forma virtual, donde el servidor público desde la comodidad de su oficina y con el apoyo de todo el personal a su cargo, se limitaba a seguir un guion o discurso fabricado a modo.

Hasta ahora, ha sido el turno de 6 alcaldías, el día de hoy es el turno de 3 más, donde los legisladores debemos dar voz a las inquietudes vecinales, pero lo cierto es que estos espacios son utilizados por quienes se dicen opositores a una administración para señalar errores o descalificar; en cambio de sus aliados de partido, reciben felicitaciones o reconocimientos.

En lo personal siempre he dicho se debe evaluar el desempeño de sus actividades, de forma objetiva, siendo críticos pero sin descalificar, pues no importan las empatías y rencillas personales, sino el resultado que dan a quienes viven en esa alcaldía y si desempeñan o no una buena administración pública.

Recordemos que representan al gobierno más cercano a la gente, y con la nueva Constitución, cuentan con más espacios de participación, donde todas y todos quienes vivimos en la ciudad tenemos el derecho y la obligación de intervenir activamente en las decisiones de la alcaldía.

Personalmente concluyo que el acto en el que un servidor público expone lo que ha hecho, de frente a la ciudadanía, además de abonar a la transparencia, muestra el reconocimiento a la voluntad ciudadana; y es una forma de refrendar su compromiso por desempeñar su cargo apegado a la ley en beneficio de todas y todos.

Bien dicen que no hay fecha que no se cumpla, ni plazo que no se venza; y en la CDMX llegó el momento en que las y los titulares de las 16 Alcaldías visiten nuevamente de manera oficial, el recinto de Donceles, después de haber rendido protesta en octubre pasado ante el Pleno del Congreso de la Ciudad. Ahora, llamados por un Acuerdo de Comisiones que entre otras cosas pide que deben presentar un informe de los avances en su administración y gobierno.

Estas mesas de trabajo se cambiaron de fecha y se retrasaron varias veces, incluso había quienes decían que era falta de voluntad política, otros más decían que había desinterés; lo cierto es que el ánimo y las ganas por ver desfilar a los Alcaldes había ido incrementado en las últimas semanas, pues en el Pleno se demostraba que cada legislador tenía cosas que reconocer o reprochar en nombre de la ciudadanía a la administración de estos Alcaldes.

No olvidemos que la lista de preguntas o reconocimientos se va llenando todos los días con las vivencias vecinales, ya que son ellos quienes verdaderamente evalúan en las urnas. Y la prueba es clara, pues por primera vez, de todos los alcaldes, tenemos algunos reelectos y otros llegando derivado de una transición de poderes y del hartazgo ciudadano en prácticamente media ciudad, tal como lo hablado en otras reflexiones.

Algunos de estos personajes se han visto envueltos en una serie de señalamientos públicos ya sea por su buena labor, o por algunas notas rojas que les rodean; pero sea cual sea su perfil, la mayoría de ellos acuden a este recinto en medio de porras y muestras de apoyo, demostrando lo que muchos llaman “músculo político” pues las grandes concentraciones afuera del edificio no se hacen esperar, mientras adentro, ellos pasan entre dos y cuatro horas exponiendo su trabajo y actividades.

Hace unos días platicando con vecinos, me decían que estas cosas son dignas de retrato, por las muestras de afecto afuera de donceles, y les decía que en un tema de contraste y reflexión, pues recordarán los actos de represión que impidieron el paso a los recién electos alcaldes en donde resultaron lesionados; y ahora 9 meses después y en funciones vienen a rendir cuentas a la ciudadanía.

Estas mesas de trabajo regresan a su forma tradicional, pues derivado de la pandemia, se había hecho de forma virtual, donde el servidor público desde la comodidad de su oficina y con el apoyo de todo el personal a su cargo, se limitaba a seguir un guion o discurso fabricado a modo.

Hasta ahora, ha sido el turno de 6 alcaldías, el día de hoy es el turno de 3 más, donde los legisladores debemos dar voz a las inquietudes vecinales, pero lo cierto es que estos espacios son utilizados por quienes se dicen opositores a una administración para señalar errores o descalificar; en cambio de sus aliados de partido, reciben felicitaciones o reconocimientos.

En lo personal siempre he dicho se debe evaluar el desempeño de sus actividades, de forma objetiva, siendo críticos pero sin descalificar, pues no importan las empatías y rencillas personales, sino el resultado que dan a quienes viven en esa alcaldía y si desempeñan o no una buena administración pública.

Recordemos que representan al gobierno más cercano a la gente, y con la nueva Constitución, cuentan con más espacios de participación, donde todas y todos quienes vivimos en la ciudad tenemos el derecho y la obligación de intervenir activamente en las decisiones de la alcaldía.

Personalmente concluyo que el acto en el que un servidor público expone lo que ha hecho, de frente a la ciudadanía, además de abonar a la transparencia, muestra el reconocimiento a la voluntad ciudadana; y es una forma de refrendar su compromiso por desempeñar su cargo apegado a la ley en beneficio de todas y todos.