/ lunes 28 de junio de 2021

Quién es quién en las noticias

La libre manifestación de las ideas, garantizada en el artículo sexto constitucional, es un derecho que la presente administración ha respetado más que en ninguna otra época de nuestra historia reciente.

En sexenios anteriores, las formas de control de la prensa variaron, de la brutal represión de los periodistas y expendedores, el control del papel, la confiscación de periódicos, hasta las componendas económicas disfrazadas de compra de publicidad y servicios. Esta última fue la reina de las estrategias del calderonato y el peñismo.

Con la cuarta transformación, tales arreglos y dádivas económicas disfrazadas de negocios y/o trabajos editoriales ya no existen. Ante el radical recorte presupuestal en materia de comunicación social y publicidad gubernamental, varios medios han reaccionado, incluso de la peor manera, a través del sensacionalismo y la publicación de medias verdades y burdas mentiras que, en el peor de los casos, como dice nuestro presidente “cuando no manchan, tiznan”.

En otras ocasiones, se han puesto en marcha campañas llenas de odio y mentiras que con falsas denostaciones, orquestadas por algunos representantes de intereses políticos y fácticos a los cuales se les acabaron sus privilegios y canonjías, tienen el evidente propósito de minar la confianza de la gente o manipular su percepción sobre las acciones del gobierno actual. Así han sembrado insidias con la abierta intención de desprestigiar a personas o a quienes llevan a cabo el trabajo realizado en este gobierno, así como en el Poder Legislativo.

Asimismo, los medios y sus periodistas más voraces han sido capaces de tomar el menor de los errores o humanos comentarios, para diseñar campañas sistemáticas de golpeteo y calumnia, como si se tratara de "manchar" a toda costa. Por ello, celebramos con gusto la iniciativa del Presidente de establecer en la mañanera una sección de "quien es quien en las noticias", un espacio por ahora semanal que permita desenmascarar las burdas mentiras que se transmiten en algunos medios de comunicación, y que a veces nadie se ha tomado el tiempo de aclarar.

La intención principal es explicar las medias verdades, aquellas que por contener un elemento verdadero son más difíciles de discernir y entender para el público general; porque si bien es cierto que la Constitución protege la manifestación de las ideas, y de manera preponderante el derecho a la información, es un valor que el gobierno debe de tutelar para tranquilidad de la ciudadanía.

Esta postura coincide con la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual establece la obligación de los medios de distinguir entre noticia y opinión de manera obvia y clara, y así garantizar de manera integral la expresión de las ideas y el derecho a la información.

El presidente lo ha expresado con claridad: no se trata de un embate hacia los periodistas o la prensa, sino contra las mentiras y medias verdades, cuya difusión debe detenerse con la aclaración pertinente. De ignorar esta situación, se corre el riesgo de que muchos sectores de la población no accedan a información objetiva y sean proclives a creer la ya muy amplia cantidad de mentiras difundidas en algunos medios de comunicación.

Cada acción de gobierno genera mucha información que debe ser comunicada a la población de manera rápida y efectiva. Es por ello que en este época donde la información fluye de forma masiva, “gobernar es comunicar” es más cierto que nunca.

Durante mi campaña política en el territorio, recibí cientos de quejas de gente que añoraba el Seguro Popular, sin saber que el INSABI también es un esquema gratuito para personas que no tienen seguridad social, pero que a diferencia del esquema "popular" anterior, ahora sí el INSABI cubre todas las enfermedades y proporciona todos los medicamentos y no sólo unos cuantos como ocurrió con el Seguro Popular.

Otro ejemplo es el hecho de que hoy formamos parte de la lista de los 10 mejores países para recibir inversión extranjera directa, pero la oposición ha desatado una campaña para crear la falsa percepción de que no hay inversiones extranjeras porque las empresas no confían en el gobierno actual.

Es momento de que todos los mexicanos sean informados con la verdad de los hechos de manera directa y con el concurso de todas las secretarías de Estado. De esta forma se podrá combatir cada una de las cientos de mentiras que se propagan, para que la gente se informe en fuentes directas y confiables y con ello se desmienta, al mismo ritmo, la falsa información generada por algunas mal intencionadas estrategias de difusión masiva. Hay que explicar qué es una mentira, por qué, y cuáles son los datos correctos.

Bienvenida la propuesta de desenmascarar las mentiras y gobernar comunicando. En eso trabajamos también.

Diputada Federal

Coordinadora Temática de Economía del Grupo Parlamentario de Morena

https://www.facebook.com/angeleshuertadip/

@gelahuerta

La libre manifestación de las ideas, garantizada en el artículo sexto constitucional, es un derecho que la presente administración ha respetado más que en ninguna otra época de nuestra historia reciente.

En sexenios anteriores, las formas de control de la prensa variaron, de la brutal represión de los periodistas y expendedores, el control del papel, la confiscación de periódicos, hasta las componendas económicas disfrazadas de compra de publicidad y servicios. Esta última fue la reina de las estrategias del calderonato y el peñismo.

Con la cuarta transformación, tales arreglos y dádivas económicas disfrazadas de negocios y/o trabajos editoriales ya no existen. Ante el radical recorte presupuestal en materia de comunicación social y publicidad gubernamental, varios medios han reaccionado, incluso de la peor manera, a través del sensacionalismo y la publicación de medias verdades y burdas mentiras que, en el peor de los casos, como dice nuestro presidente “cuando no manchan, tiznan”.

En otras ocasiones, se han puesto en marcha campañas llenas de odio y mentiras que con falsas denostaciones, orquestadas por algunos representantes de intereses políticos y fácticos a los cuales se les acabaron sus privilegios y canonjías, tienen el evidente propósito de minar la confianza de la gente o manipular su percepción sobre las acciones del gobierno actual. Así han sembrado insidias con la abierta intención de desprestigiar a personas o a quienes llevan a cabo el trabajo realizado en este gobierno, así como en el Poder Legislativo.

Asimismo, los medios y sus periodistas más voraces han sido capaces de tomar el menor de los errores o humanos comentarios, para diseñar campañas sistemáticas de golpeteo y calumnia, como si se tratara de "manchar" a toda costa. Por ello, celebramos con gusto la iniciativa del Presidente de establecer en la mañanera una sección de "quien es quien en las noticias", un espacio por ahora semanal que permita desenmascarar las burdas mentiras que se transmiten en algunos medios de comunicación, y que a veces nadie se ha tomado el tiempo de aclarar.

La intención principal es explicar las medias verdades, aquellas que por contener un elemento verdadero son más difíciles de discernir y entender para el público general; porque si bien es cierto que la Constitución protege la manifestación de las ideas, y de manera preponderante el derecho a la información, es un valor que el gobierno debe de tutelar para tranquilidad de la ciudadanía.

Esta postura coincide con la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual establece la obligación de los medios de distinguir entre noticia y opinión de manera obvia y clara, y así garantizar de manera integral la expresión de las ideas y el derecho a la información.

El presidente lo ha expresado con claridad: no se trata de un embate hacia los periodistas o la prensa, sino contra las mentiras y medias verdades, cuya difusión debe detenerse con la aclaración pertinente. De ignorar esta situación, se corre el riesgo de que muchos sectores de la población no accedan a información objetiva y sean proclives a creer la ya muy amplia cantidad de mentiras difundidas en algunos medios de comunicación.

Cada acción de gobierno genera mucha información que debe ser comunicada a la población de manera rápida y efectiva. Es por ello que en este época donde la información fluye de forma masiva, “gobernar es comunicar” es más cierto que nunca.

Durante mi campaña política en el territorio, recibí cientos de quejas de gente que añoraba el Seguro Popular, sin saber que el INSABI también es un esquema gratuito para personas que no tienen seguridad social, pero que a diferencia del esquema "popular" anterior, ahora sí el INSABI cubre todas las enfermedades y proporciona todos los medicamentos y no sólo unos cuantos como ocurrió con el Seguro Popular.

Otro ejemplo es el hecho de que hoy formamos parte de la lista de los 10 mejores países para recibir inversión extranjera directa, pero la oposición ha desatado una campaña para crear la falsa percepción de que no hay inversiones extranjeras porque las empresas no confían en el gobierno actual.

Es momento de que todos los mexicanos sean informados con la verdad de los hechos de manera directa y con el concurso de todas las secretarías de Estado. De esta forma se podrá combatir cada una de las cientos de mentiras que se propagan, para que la gente se informe en fuentes directas y confiables y con ello se desmienta, al mismo ritmo, la falsa información generada por algunas mal intencionadas estrategias de difusión masiva. Hay que explicar qué es una mentira, por qué, y cuáles son los datos correctos.

Bienvenida la propuesta de desenmascarar las mentiras y gobernar comunicando. En eso trabajamos también.

Diputada Federal

Coordinadora Temática de Economía del Grupo Parlamentario de Morena

https://www.facebook.com/angeleshuertadip/

@gelahuerta