/ martes 5 de octubre de 2021

#RedFlags. Violencia de género psicológica

Por Patricia D. Gaytán Ontiveros


La expresión #RedFlags se ha convertido en tendencia las últimas semanas en redes sociales, principalmente en Twitter.


El término #RedFlags (en español #BanderasRojas) se refiere a signos que indican que algo no está bien en una relación, se trata de pequeñas alertas que comienzan a mostrarnos acciones violentas que pueden convertirse en un peligro y colocarnos en riesgo, es algo muy serio que puede costarnos la vida.


Pero ¿por qué llamarlas #RedFlags y no comenzar a nombrarles por lo que son: #AlertasdeViolencia?


Porque se trata de violencias que han sido minimizadas y anuladas socialmente a lo largo de la historia, tanto, que se han vuelto imperceptibles ante nuestros ojos y esas son las más peligrosas, las que pasan desapercibidas, las que nos han enseñado que deben causar gracia, las que dejamos de notar e incluso comenzamos a reproducir. Esas violencias suelen crecer poco a poco sin que nos demos cuenta, toman vida propia y el resultado puede ser fatal.


Se llaman #ViolenciasInvisibilizadas.


Las #ViolenciasInvisibilizadas se manifiestan en las relaciones como conductas o patrones representados en actitudes abusivas o micromachistas. Su característica principal es que comienzan como “pequeñas”, tanto que suelen ser desapercibidas, no obstante, estas terminan generalmente en algo llamado abuso psicológico e incluso físico.


Quien agrede a partir del abuso psicológico se aprovecha de esto para obtener ventaja a falta de “pruebas tangibles” que puedan afectar su imagen e incluso llevarles ante la ley, esta violencia deja a la víctima debilitada, con un fuerte daño emocional y disminución del autoestima. ¿Parece poco? No, no lo es ya que este tipo de violencia siempre irá escalando sin encontrar límites y es ahí donde la vida puede correr riesgo.


A la violencia de género invisible, debemos ubicarla y señalarla para erradicarla.


¿Pero cómo es que hemos normalizado tales violencias al grado de no identificarlas y tener que recurrir a las #RedFlags / #AlertasdeViolencia? Esto se debe a que hemos crecido en sistemas violentos donde las amenazas, el acoso, la humillación, la manipulación e incluso el aislamiento se han convertido en formas “normales” de relacionarnos. Muchas veces estas formas se confunden con “afecto” e incluso “amor” debido al “mito del amor romántico” instaurado en la sociedad (principalmente para las mujeres). Por ello, muchas veces aceptamos esta forma de relacionarnos sin siquiera darnos cuenta.


Aquí algunas preguntas que puedes hacerte para saber si estas siendo víctima de abuso psicológico, una de las #ViolenciasInvisibilizadas más peligrosa:


•¿Te realiza comentarios agresivos o humillantes disfrazados de “broma” o “chiste”?

•¿Carece de responsabilidad afectiva, no reflexiona y suele culparte de todo?

•¿Te juzga y critica constantemente a partir de comentarios, indirectas o muecas?

•¿No muestra empatía hacia tu sentir, se ríe, anula o minimiza tus emociones?

•¿Tiene una actitud pasivo-agresiva desapareciendo y apareciendo cuando le da la gana?

•¿Todo lo que importa para esa persona son sus intereses sin realmente valorar los tuyos?

•¿Muestra una nula capacidad para escucharte u otorgar tiempo de calidad a la relación?

•¿Tiene una gran indiferencia ante tus deseos o necesidades (afectivas, sexuales, u otras)?

•¿Cuándo tratas de dialogar sobre tus emociones te dice que exageras y evade el tema?

•¿Evita comprometerse de cualquier forma y no practica la reciprocidad?

•¿Te castiga con su silencio, falta de interés o incluso provocando celos en ti?

•¿Se burla de ti, de tus gustos, intereses, acciones y busca siempre tener la razón?

•¿No valora ni agradece tus acciones para la relación como si lo mereciera todo?

•¿Te cela y controla o todo lo contrario siendo indiferente como si no le importaras?

•¿Usa el chantaje como herramienta diciendo frases como el que se aburrirá de ti y se irá?

•¿Cuándo estás con esa persona ya sientes miedo, peligro o has dejado de ser tu?

•¿Sientes tristeza, ansiedad, te desvaloras y dejaste de creer en ti “sin razón alguna”?


Protegerte es fundamental: Alejate y busca ayuda.


Es de suma importancia que si comienzas a notar que estás siendo víctima de abuso psicológico no dudes de ti, de lo que sientes y que hagas lo posible por alejarte de esa persona o ese ambiente que suele ser llamado “tóxico” pero no es más que violento. Cuando te alejes cuida de ti, siempre tomando las precauciones necesarias. Buscar ayuda es fundamental, recurre a tus apoyos afectivos de confianza, recuerda que después del abuso psicológico en cualquier relación la víctima se encontrará muy debilitada y vulnerable por lo que es de suma importancia que te repitas que “tu no tienes la culpa”, la responsabilidad es de quien realiza el maltrato y no tuya. Solicitar apoyo psicológico e incluso mantener “contácto cero” con esa persona o espacio podría ayudarte a sanar.


Erradicar la violencia de género es tarea de todxs.

Ser conscientes de nuestrops actos y reaccionar con empatía es fundamental.

Trabajemos nuestra responsabilidad afectiva en cualquier relación.

Seamos capases de romper cadenas para edificar relaciones justas, equitativas y recíprocas.


Por Patricia D. Gaytán Ontiveros


La expresión #RedFlags se ha convertido en tendencia las últimas semanas en redes sociales, principalmente en Twitter.


El término #RedFlags (en español #BanderasRojas) se refiere a signos que indican que algo no está bien en una relación, se trata de pequeñas alertas que comienzan a mostrarnos acciones violentas que pueden convertirse en un peligro y colocarnos en riesgo, es algo muy serio que puede costarnos la vida.


Pero ¿por qué llamarlas #RedFlags y no comenzar a nombrarles por lo que son: #AlertasdeViolencia?


Porque se trata de violencias que han sido minimizadas y anuladas socialmente a lo largo de la historia, tanto, que se han vuelto imperceptibles ante nuestros ojos y esas son las más peligrosas, las que pasan desapercibidas, las que nos han enseñado que deben causar gracia, las que dejamos de notar e incluso comenzamos a reproducir. Esas violencias suelen crecer poco a poco sin que nos demos cuenta, toman vida propia y el resultado puede ser fatal.


Se llaman #ViolenciasInvisibilizadas.


Las #ViolenciasInvisibilizadas se manifiestan en las relaciones como conductas o patrones representados en actitudes abusivas o micromachistas. Su característica principal es que comienzan como “pequeñas”, tanto que suelen ser desapercibidas, no obstante, estas terminan generalmente en algo llamado abuso psicológico e incluso físico.


Quien agrede a partir del abuso psicológico se aprovecha de esto para obtener ventaja a falta de “pruebas tangibles” que puedan afectar su imagen e incluso llevarles ante la ley, esta violencia deja a la víctima debilitada, con un fuerte daño emocional y disminución del autoestima. ¿Parece poco? No, no lo es ya que este tipo de violencia siempre irá escalando sin encontrar límites y es ahí donde la vida puede correr riesgo.


A la violencia de género invisible, debemos ubicarla y señalarla para erradicarla.


¿Pero cómo es que hemos normalizado tales violencias al grado de no identificarlas y tener que recurrir a las #RedFlags / #AlertasdeViolencia? Esto se debe a que hemos crecido en sistemas violentos donde las amenazas, el acoso, la humillación, la manipulación e incluso el aislamiento se han convertido en formas “normales” de relacionarnos. Muchas veces estas formas se confunden con “afecto” e incluso “amor” debido al “mito del amor romántico” instaurado en la sociedad (principalmente para las mujeres). Por ello, muchas veces aceptamos esta forma de relacionarnos sin siquiera darnos cuenta.


Aquí algunas preguntas que puedes hacerte para saber si estas siendo víctima de abuso psicológico, una de las #ViolenciasInvisibilizadas más peligrosa:


•¿Te realiza comentarios agresivos o humillantes disfrazados de “broma” o “chiste”?

•¿Carece de responsabilidad afectiva, no reflexiona y suele culparte de todo?

•¿Te juzga y critica constantemente a partir de comentarios, indirectas o muecas?

•¿No muestra empatía hacia tu sentir, se ríe, anula o minimiza tus emociones?

•¿Tiene una actitud pasivo-agresiva desapareciendo y apareciendo cuando le da la gana?

•¿Todo lo que importa para esa persona son sus intereses sin realmente valorar los tuyos?

•¿Muestra una nula capacidad para escucharte u otorgar tiempo de calidad a la relación?

•¿Tiene una gran indiferencia ante tus deseos o necesidades (afectivas, sexuales, u otras)?

•¿Cuándo tratas de dialogar sobre tus emociones te dice que exageras y evade el tema?

•¿Evita comprometerse de cualquier forma y no practica la reciprocidad?

•¿Te castiga con su silencio, falta de interés o incluso provocando celos en ti?

•¿Se burla de ti, de tus gustos, intereses, acciones y busca siempre tener la razón?

•¿No valora ni agradece tus acciones para la relación como si lo mereciera todo?

•¿Te cela y controla o todo lo contrario siendo indiferente como si no le importaras?

•¿Usa el chantaje como herramienta diciendo frases como el que se aburrirá de ti y se irá?

•¿Cuándo estás con esa persona ya sientes miedo, peligro o has dejado de ser tu?

•¿Sientes tristeza, ansiedad, te desvaloras y dejaste de creer en ti “sin razón alguna”?


Protegerte es fundamental: Alejate y busca ayuda.


Es de suma importancia que si comienzas a notar que estás siendo víctima de abuso psicológico no dudes de ti, de lo que sientes y que hagas lo posible por alejarte de esa persona o ese ambiente que suele ser llamado “tóxico” pero no es más que violento. Cuando te alejes cuida de ti, siempre tomando las precauciones necesarias. Buscar ayuda es fundamental, recurre a tus apoyos afectivos de confianza, recuerda que después del abuso psicológico en cualquier relación la víctima se encontrará muy debilitada y vulnerable por lo que es de suma importancia que te repitas que “tu no tienes la culpa”, la responsabilidad es de quien realiza el maltrato y no tuya. Solicitar apoyo psicológico e incluso mantener “contácto cero” con esa persona o espacio podría ayudarte a sanar.


Erradicar la violencia de género es tarea de todxs.

Ser conscientes de nuestrops actos y reaccionar con empatía es fundamental.

Trabajemos nuestra responsabilidad afectiva en cualquier relación.

Seamos capases de romper cadenas para edificar relaciones justas, equitativas y recíprocas.