/ martes 28 de julio de 2020

Reforma de pensiones ¿Quién paga?

Por: Manuel Guadarrama

El pasado 22 de julio la Secretaría de Hacienda presentó un acuerdo para fortalecer y reformar el sistema de pensiones de los trabajadores del sector privado. Un aspecto importante es que la iniciativa de reforma aún no se presenta ante el Congreso. Si se considera que el periodo ordinario de sesiones legislativas se reanuda el 1 de septiembre, aún existe margen para “quitar o poner” cambios sustantivos. El mes de agosto será fundamental para ver la letra chiquita de una reforma que impacta a millones de mexicanos.


La propuesta despeja la idea de la estatización de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores). Hay que recordar que apenas en abril de este año, el diputado Edelmiro Santiago, de Morena, presentó una iniciativa para reformar la Ley de Ahorro para el Retiro donde proponía crear una Administradora de Fondos a cargo del Banco del Bienestar. Por ello, preocupaba que el Gobierno controlara por completo ese dinero que al cierre de 2019 representaba 4 billones de pesos, equivalente al 17% del PIB.


Las finanzas públicas del país requieren de un ajuste mayor. Actualmente el 15% del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) ya se destina a cubrir las pensiones y jubilaciones. La propuesta pretende reformar, después de 23 años (ley de 1997), el sistema pensionario que involucra al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Para una reforma integral todavía falta comprender otros subsistemas pensionarios a cargo del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Pemex, Comisión Federal de Electricidad (CFE), entre otros.


La propuesta presenta tres grandes cambios. 1) Reduce las semanas de cotización, 2) incrementa las aportaciones patronales y 3) aumenta el monto de la pensión mínima. Actualmente se requieren de 1,250 semanas de cotización (equivalente a 25 años) y tener 60 años de edad para acceder a una renta vitalicia o a un retiro programado o una pensión mínima garantizada a cargo de las Afores. En la propuesta se reduce a 750 semanas de cotización (equivalente a 15 años) sin modificar la edad de retiro. Esto responde a que, en México, a lo largo de su vida laboral, los trabajadores se mueven entre el sector formal e informal. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Afores (Amafore), solo el 30% de los trabajadores alcanza las 1,250 semanas de cotización.


En este momento las Afores reciben el 6.5% del salario base de cotización del trabajador. De este porcentaje, el patrón aporta 5.15%, el trabajador 1.125% y el Gobierno 0.225%. Con la reforma anunciada se mantendría la aportación del trabajador, el Gobierno aportaría hasta 4 UMA (Unidad de Medida de Actualización) y el patrón tendría que aportar 13.875% del salario base de cotización. Este último aumento no será inmediato, se contempla un esquema gradual (8 años) que permitiría asimilar este costo en el tiempo. Además de esta cuota tripartita, el Gobierno federal transfiere a las cuentas individuales una cuota social que, con la propuesta, se plantea redistribuir a los trabajadores con salarios de hasta 4 UMA, sin que represente un costo adicional al Gobierno.


Desde 1997 existe una Pensión Mínima Garantizada (PMG) para aquellos trabajadores que cumplen los requisitos para pensionarse, pero no con el monto para financiar una pensión. El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria estima que la pensión mínima actualmente es de 3 mil 289 pesos y con el acuerdo presentado se espera alcanzar un promedio de 4 mil 345 pesos.


El acuerdo para fortalecer el sistema de pensiones de los trabajadores del sector privado aún está en una intensa negociación. Falta incluir incentivos al ahorro voluntario y esquemas de flexibilización para trabajadores independientes y para personas que salen del mercado laboral. La propuesta no resuelve el problema de pensiones bajas ocasionada por la subdeclaración de salarios, no toca otros esquemas de pensiones además del IMSS ni el gran pendiente de la economía: la informalidad. La buena noticia es que está en el camino correcto, pero falta lo más importante: conocer y cuidar la letra chiquita.


Coordinador de Gobierno y Finanzas del @IMCOmx.

@ManuGuadarrama

Por: Manuel Guadarrama

El pasado 22 de julio la Secretaría de Hacienda presentó un acuerdo para fortalecer y reformar el sistema de pensiones de los trabajadores del sector privado. Un aspecto importante es que la iniciativa de reforma aún no se presenta ante el Congreso. Si se considera que el periodo ordinario de sesiones legislativas se reanuda el 1 de septiembre, aún existe margen para “quitar o poner” cambios sustantivos. El mes de agosto será fundamental para ver la letra chiquita de una reforma que impacta a millones de mexicanos.


La propuesta despeja la idea de la estatización de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores). Hay que recordar que apenas en abril de este año, el diputado Edelmiro Santiago, de Morena, presentó una iniciativa para reformar la Ley de Ahorro para el Retiro donde proponía crear una Administradora de Fondos a cargo del Banco del Bienestar. Por ello, preocupaba que el Gobierno controlara por completo ese dinero que al cierre de 2019 representaba 4 billones de pesos, equivalente al 17% del PIB.


Las finanzas públicas del país requieren de un ajuste mayor. Actualmente el 15% del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) ya se destina a cubrir las pensiones y jubilaciones. La propuesta pretende reformar, después de 23 años (ley de 1997), el sistema pensionario que involucra al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Para una reforma integral todavía falta comprender otros subsistemas pensionarios a cargo del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Pemex, Comisión Federal de Electricidad (CFE), entre otros.


La propuesta presenta tres grandes cambios. 1) Reduce las semanas de cotización, 2) incrementa las aportaciones patronales y 3) aumenta el monto de la pensión mínima. Actualmente se requieren de 1,250 semanas de cotización (equivalente a 25 años) y tener 60 años de edad para acceder a una renta vitalicia o a un retiro programado o una pensión mínima garantizada a cargo de las Afores. En la propuesta se reduce a 750 semanas de cotización (equivalente a 15 años) sin modificar la edad de retiro. Esto responde a que, en México, a lo largo de su vida laboral, los trabajadores se mueven entre el sector formal e informal. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Afores (Amafore), solo el 30% de los trabajadores alcanza las 1,250 semanas de cotización.


En este momento las Afores reciben el 6.5% del salario base de cotización del trabajador. De este porcentaje, el patrón aporta 5.15%, el trabajador 1.125% y el Gobierno 0.225%. Con la reforma anunciada se mantendría la aportación del trabajador, el Gobierno aportaría hasta 4 UMA (Unidad de Medida de Actualización) y el patrón tendría que aportar 13.875% del salario base de cotización. Este último aumento no será inmediato, se contempla un esquema gradual (8 años) que permitiría asimilar este costo en el tiempo. Además de esta cuota tripartita, el Gobierno federal transfiere a las cuentas individuales una cuota social que, con la propuesta, se plantea redistribuir a los trabajadores con salarios de hasta 4 UMA, sin que represente un costo adicional al Gobierno.


Desde 1997 existe una Pensión Mínima Garantizada (PMG) para aquellos trabajadores que cumplen los requisitos para pensionarse, pero no con el monto para financiar una pensión. El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria estima que la pensión mínima actualmente es de 3 mil 289 pesos y con el acuerdo presentado se espera alcanzar un promedio de 4 mil 345 pesos.


El acuerdo para fortalecer el sistema de pensiones de los trabajadores del sector privado aún está en una intensa negociación. Falta incluir incentivos al ahorro voluntario y esquemas de flexibilización para trabajadores independientes y para personas que salen del mercado laboral. La propuesta no resuelve el problema de pensiones bajas ocasionada por la subdeclaración de salarios, no toca otros esquemas de pensiones además del IMSS ni el gran pendiente de la economía: la informalidad. La buena noticia es que está en el camino correcto, pero falta lo más importante: conocer y cuidar la letra chiquita.


Coordinador de Gobierno y Finanzas del @IMCOmx.

@ManuGuadarrama

ÚLTIMASCOLUMNAS
lunes 22 de febrero de 2021

El gobernador 33

IMCO IMCO

lunes 25 de enero de 2021

Vacunación

IMCO IMCO

lunes 11 de enero de 2021

#ConLosAutónomosNo (II)

IMCO IMCO

lunes 28 de diciembre de 2020

México competitivo

IMCO IMCO

lunes 14 de diciembre de 2020

Congresos: ¿nos representan?

IMCO IMCO

miércoles 18 de noviembre de 2020

De superdelegados a gobernadores

IMCO IMCO

lunes 02 de noviembre de 2020

Municipios y alcaldías opacas

IMCO IMCO

Cargar Más