/ viernes 22 de julio de 2022

Repartidores y conductores en favor de una regulación, pero no al vapor 

Saúl Gómez, fundador de Ni Un Repartidor Menos

@repartidorr / @NosotrxsMX


Soy repartidor en aplicaciones desde diciembre de 2016. A finales de noviembre de 2018 construimos el colectivo de Repartidoras y Repartidores: Ni Un Repartidor Menos con la intención de que ninguna persona repartidora más resulte herida, extorsionada, discriminada, secuestrada, muerta.

A casi 4 años del colectivo, junto a familiares, hemos buscado justicia para 130 compañeros en Ciudad de México que han fallecido, de los cuales, 64 han muerto durante la pandemia desde marzo de 2020 hasta la fecha, sin que la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Secretaría de Movilidad o el Gobierno de la Ciudad de México o Gobierno Federal brinde lo esencial para estas familias, que es la justicia.

La misión de buscar justicia no ha podido prosperar por distintos factores, lo más fácil podría ser cargar toda la responsabilidad a las empresas para las que trabajamos, pero no lo haremos así. A las empresas les reclamamos la ausencia de derechos laborales, las distancias largas para recolectar o entregar pedidos, la propia falta de pedidos y los pagos que han bajado significativamente.

Pero del otro lado parece estar nuestro mayor enemigo, que es el gobierno: el SAT cree que nuestra mochila trae signos de pesos, somos el sector precarizado que más impuestos paga, tenemos obligaciones que pagamos semanalmente más las declaraciones que nos corresponden. Para la Secretaría de Economía no somos necesarios pues en una reunión entre aplicaciones y restauranteros en enero de 2021, estos últimos se quejaban de las tarifas que pagaban a las aplicaciones, algunas aplicaciones preguntaron “¿Y los repartidores?” y la Secretaria Clouthier respondió “aquí no son necesarios”. Mientras que para el IMSS solo somos un proyecto piloto que, si bien llegara a funcionar, busca a 500 mil personas repartidoras que paguen a 40 pesos diarios usemos o no el IMSS.

Teníamos la esperanza de que por fin se pusiera un alto a las condiciones precarias cuando el equipo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social encabezada por Luisa María Alcalde nos buscó para decirnos “este es un pizarrón en blanco y vamos a construir desde cero”, haciendo referencia a una iniciativa en favor de nuestros derechos laborales. Sin embargo, en mayo tuvimos otra reunión donde la secretaria Alcalde dijo tener 8 propuestas de iniciativa de los trabajadores y una de las empresas (nos comunicamos con éstas y no han presentado nada). Nos oponemos a una legislación exprés, al vapor, sin conocer el modelo de negocios o más que modelo de negocio, la manera en que nos ganamos la vida. Nosotros siempre estamos midiendo el termómetro de lo que pasa en las calles con los compañeros, lo que quieren y lo que no les interesa, estamos a punto de irnos a una recesión económica y es obvio que este gobierno quiere presumir que logró generar empleos y aunque Estados Unidos esté en crisis, no nos vamos a prestar a esto. La secretaria Alcalde dijo que teníamos de mayo a septiembre para armar una iniciativa interesante, que llame la atención de los legisladores y de no ser así, en este sexenio ya no se hará absolutamente nada.

Es increíble pensar que este colectivo ha tenido mayor apertura por parte del Gobierno de Estados Unidos que con el de México. Durante junio, fuimos invitados a la AFL-CIO, un evento un evento que reúne a varios sindicatos y organizaciones a nivel mundial donde participó el presidente de Joe Biden comentando que: “las empresas necesitan a los trabajadores, pero los trabajadores también necesitan a las empresas. Y tiene que existir voluntad del gobierno en querer acompañar esos diálogos para que ambos puedan coexistir y hagan funcionar a la economía.”

Desde Ni Un Repartidor Menos, Ni Una Repartidora Menos y un grupo de aliados, estamos trabajando en mejorar la propuesta de iniciativa enviada a los legisladores para que represente, de la mejor manera, nuestras necesidades y reconozca nuestros derechos.

Saúl Gómez, fundador de Ni Un Repartidor Menos

@repartidorr / @NosotrxsMX


Soy repartidor en aplicaciones desde diciembre de 2016. A finales de noviembre de 2018 construimos el colectivo de Repartidoras y Repartidores: Ni Un Repartidor Menos con la intención de que ninguna persona repartidora más resulte herida, extorsionada, discriminada, secuestrada, muerta.

A casi 4 años del colectivo, junto a familiares, hemos buscado justicia para 130 compañeros en Ciudad de México que han fallecido, de los cuales, 64 han muerto durante la pandemia desde marzo de 2020 hasta la fecha, sin que la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Secretaría de Movilidad o el Gobierno de la Ciudad de México o Gobierno Federal brinde lo esencial para estas familias, que es la justicia.

La misión de buscar justicia no ha podido prosperar por distintos factores, lo más fácil podría ser cargar toda la responsabilidad a las empresas para las que trabajamos, pero no lo haremos así. A las empresas les reclamamos la ausencia de derechos laborales, las distancias largas para recolectar o entregar pedidos, la propia falta de pedidos y los pagos que han bajado significativamente.

Pero del otro lado parece estar nuestro mayor enemigo, que es el gobierno: el SAT cree que nuestra mochila trae signos de pesos, somos el sector precarizado que más impuestos paga, tenemos obligaciones que pagamos semanalmente más las declaraciones que nos corresponden. Para la Secretaría de Economía no somos necesarios pues en una reunión entre aplicaciones y restauranteros en enero de 2021, estos últimos se quejaban de las tarifas que pagaban a las aplicaciones, algunas aplicaciones preguntaron “¿Y los repartidores?” y la Secretaria Clouthier respondió “aquí no son necesarios”. Mientras que para el IMSS solo somos un proyecto piloto que, si bien llegara a funcionar, busca a 500 mil personas repartidoras que paguen a 40 pesos diarios usemos o no el IMSS.

Teníamos la esperanza de que por fin se pusiera un alto a las condiciones precarias cuando el equipo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social encabezada por Luisa María Alcalde nos buscó para decirnos “este es un pizarrón en blanco y vamos a construir desde cero”, haciendo referencia a una iniciativa en favor de nuestros derechos laborales. Sin embargo, en mayo tuvimos otra reunión donde la secretaria Alcalde dijo tener 8 propuestas de iniciativa de los trabajadores y una de las empresas (nos comunicamos con éstas y no han presentado nada). Nos oponemos a una legislación exprés, al vapor, sin conocer el modelo de negocios o más que modelo de negocio, la manera en que nos ganamos la vida. Nosotros siempre estamos midiendo el termómetro de lo que pasa en las calles con los compañeros, lo que quieren y lo que no les interesa, estamos a punto de irnos a una recesión económica y es obvio que este gobierno quiere presumir que logró generar empleos y aunque Estados Unidos esté en crisis, no nos vamos a prestar a esto. La secretaria Alcalde dijo que teníamos de mayo a septiembre para armar una iniciativa interesante, que llame la atención de los legisladores y de no ser así, en este sexenio ya no se hará absolutamente nada.

Es increíble pensar que este colectivo ha tenido mayor apertura por parte del Gobierno de Estados Unidos que con el de México. Durante junio, fuimos invitados a la AFL-CIO, un evento un evento que reúne a varios sindicatos y organizaciones a nivel mundial donde participó el presidente de Joe Biden comentando que: “las empresas necesitan a los trabajadores, pero los trabajadores también necesitan a las empresas. Y tiene que existir voluntad del gobierno en querer acompañar esos diálogos para que ambos puedan coexistir y hagan funcionar a la economía.”

Desde Ni Un Repartidor Menos, Ni Una Repartidora Menos y un grupo de aliados, estamos trabajando en mejorar la propuesta de iniciativa enviada a los legisladores para que represente, de la mejor manera, nuestras necesidades y reconozca nuestros derechos.