/ lunes 6 de julio de 2020

Resultados a dos años del triunfo de la 4T

A dos años del triunfo de la democracia, la esperanza de millones de mexicanos sigue estando más viva que nunca. Andrés Manuel Lopez Obrador es un Presidente que ha cumplido 90 de los 100 compromisos asumidos en su campaña y ha hecho mucho más. Los legisladores que lo acompañamos en la tarea de la Cuarta Transformación también hemos asumido la responsabilidad que nos toca y estamos haciendo nuestro trabajo.

Hay compromisos que están en proceso, pero avanzado con paso firme, como la construcción de la Refinería, el Tren Maya y el Tren Transístmico, proyectos que representarán las grandes obras de este gobierno.

Pero lo que quiero hacer aquí no es un simple recuento de los compromisos aceptados en campaña. Mi objetivo es destacar el trabajo realizado por el gobierno, que en este momento histórico representa un cambio radical del sistema político y económico en el que habíamos vivido: se ha dado un viraje de 180 grados, que nos permitió pasar de un gobierno que buscaba principalmente complicidades y dádivas para sus amigos, a un Estado que garantiza derechos para todos, que combate la corrupción y la impunidad, que vela por la población más vulnerable y necesitada de los apoyos sociales.

Hoy tenemos un gobierno que busca el desarrollo y la pacificación del país, encabezado por un presidente que se reúne todos los días desde las 6 de la mañana con el gabinete de seguridad, y que ha cambiado la estrategia; con la Guardia Nacional, se modifica el paradigma de la seguridad y en lugar de la guerra y exterminio, se pretende la seguridad de las personas, el respeto a los derechos humanos y la capacitación de la policía militar.

Se combate el problema de la inseguridad desde las causas, con programas como “Jóvenes Construyendo el Futuro”, con becas para más de un millón de jóvenes que estudian y trabajan; con Universidades para el Bienestar “Benito Juárez García”; con “Créditos a la Palabra”, para ayudar a los campesinos de diversas maneras, comprándoles sus productos a precios de garantía; también se han repartido más de un millón de árboles frutales y maderables, con lo que se fortalece el programa “Sembrando Vida”, un círculo virtuoso que ayuda al campo.

Se derogó la mal llamada reforma educativa, y se sustituyó con una en donde el eje son los estudiantes y el proceso de aprendizaje, respetando la dignidad de los maestros y los estudiantes.

Por primera vez la corrupción se ha tipificado como delito, sin derecho a fianza; se ha destituido y sancionado a funcionarios públicos deshonestos. Con la ONU, se firmó un Acuerdo Marco, orientado a erradicar la corrupción en los procesos de licitación y contratación de obras; se ha dado un sólido impulso a las energías limpias, pero sin la corrupción del pasado.

Como no puede haber gobierno rico con pueblo pobre, existe una verdadera austeridad en el gobierno: se suprimieron dependencias que no sólo no dieron resultados, sino que eran fuente de derroche y despilfarro; hay menores sueldos para los niveles más altos, y se consolidaron las compras especialmente en insumos médicos, lo que permitió bajar los precios de los medicamentos para que la mayoría de los mexicanos tengamos acceso a medicinas de la mejor calidad. La austeridad es gastar menos en el gobierno e invertir más en la gente.

Para la ejecución de los programas sociales, se eliminó a los intermediarios, quienes se quedaban hasta con 40 por ciento de los recursos, y ahora se pretende que llegue el 100 por ciento a la población más vulnerable.

Es un breve resumen de lo que diariamente informa el Presidente en sus conferencias mañaneras.

Vamos por el camino correcto para reconstruir este país, después de que por más de ochenta años priístas y panistas se encargaron de despedazarlo para robarse lo que pudieron.


Diputada Federal Coordinadora Temática de Economía del Grupo Parlamentario de Morena

https://www.facebook.com/angeleshuertadip/

@gelahuerta

A dos años del triunfo de la democracia, la esperanza de millones de mexicanos sigue estando más viva que nunca. Andrés Manuel Lopez Obrador es un Presidente que ha cumplido 90 de los 100 compromisos asumidos en su campaña y ha hecho mucho más. Los legisladores que lo acompañamos en la tarea de la Cuarta Transformación también hemos asumido la responsabilidad que nos toca y estamos haciendo nuestro trabajo.

Hay compromisos que están en proceso, pero avanzado con paso firme, como la construcción de la Refinería, el Tren Maya y el Tren Transístmico, proyectos que representarán las grandes obras de este gobierno.

Pero lo que quiero hacer aquí no es un simple recuento de los compromisos aceptados en campaña. Mi objetivo es destacar el trabajo realizado por el gobierno, que en este momento histórico representa un cambio radical del sistema político y económico en el que habíamos vivido: se ha dado un viraje de 180 grados, que nos permitió pasar de un gobierno que buscaba principalmente complicidades y dádivas para sus amigos, a un Estado que garantiza derechos para todos, que combate la corrupción y la impunidad, que vela por la población más vulnerable y necesitada de los apoyos sociales.

Hoy tenemos un gobierno que busca el desarrollo y la pacificación del país, encabezado por un presidente que se reúne todos los días desde las 6 de la mañana con el gabinete de seguridad, y que ha cambiado la estrategia; con la Guardia Nacional, se modifica el paradigma de la seguridad y en lugar de la guerra y exterminio, se pretende la seguridad de las personas, el respeto a los derechos humanos y la capacitación de la policía militar.

Se combate el problema de la inseguridad desde las causas, con programas como “Jóvenes Construyendo el Futuro”, con becas para más de un millón de jóvenes que estudian y trabajan; con Universidades para el Bienestar “Benito Juárez García”; con “Créditos a la Palabra”, para ayudar a los campesinos de diversas maneras, comprándoles sus productos a precios de garantía; también se han repartido más de un millón de árboles frutales y maderables, con lo que se fortalece el programa “Sembrando Vida”, un círculo virtuoso que ayuda al campo.

Se derogó la mal llamada reforma educativa, y se sustituyó con una en donde el eje son los estudiantes y el proceso de aprendizaje, respetando la dignidad de los maestros y los estudiantes.

Por primera vez la corrupción se ha tipificado como delito, sin derecho a fianza; se ha destituido y sancionado a funcionarios públicos deshonestos. Con la ONU, se firmó un Acuerdo Marco, orientado a erradicar la corrupción en los procesos de licitación y contratación de obras; se ha dado un sólido impulso a las energías limpias, pero sin la corrupción del pasado.

Como no puede haber gobierno rico con pueblo pobre, existe una verdadera austeridad en el gobierno: se suprimieron dependencias que no sólo no dieron resultados, sino que eran fuente de derroche y despilfarro; hay menores sueldos para los niveles más altos, y se consolidaron las compras especialmente en insumos médicos, lo que permitió bajar los precios de los medicamentos para que la mayoría de los mexicanos tengamos acceso a medicinas de la mejor calidad. La austeridad es gastar menos en el gobierno e invertir más en la gente.

Para la ejecución de los programas sociales, se eliminó a los intermediarios, quienes se quedaban hasta con 40 por ciento de los recursos, y ahora se pretende que llegue el 100 por ciento a la población más vulnerable.

Es un breve resumen de lo que diariamente informa el Presidente en sus conferencias mañaneras.

Vamos por el camino correcto para reconstruir este país, después de que por más de ochenta años priístas y panistas se encargaron de despedazarlo para robarse lo que pudieron.


Diputada Federal Coordinadora Temática de Economía del Grupo Parlamentario de Morena

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@gelahuerta